Esteban Andrada ya no es garantía en Boca...pero hay que darle tiempo

Franco Formoso
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El arquero de Boca Juniors, Esteban Andrada, ya no es el que era: comete errores inesperados y no le da tranquilidad a su defensa. Pero en esta vorágine que hay en el fútbol argentino, seguro más de uno ya lo condenó como pasó con Armani (tantas veces).

Pasó mil veces con Franco Armani. Se equivocaba en jugadas aisladas, cometía algún que otro desliz y la prensa exclamaba que ya no era de selección. Y sin embargo continuó y continúa dentro de la consideración de Scaloni. Es el arquero titular. Detrás de él está Esteban Andrada, a quien se cansaron de elogiar como el mejor de Argentina. ¿Y ahora qué pasó?

Sabandija viene protagonizando situaciones poco felices en las que Boca sufre goles por desatenciones de su arquero o salidas en falso. Y aquí pasa lo mismo que sucedió con el de River tiempo atrás: algunos ya quieren colgarlo y se jactan de decir que "siempre destacaron que Andrada no era bueno, que lo inflaron".

Ni en un caso ni en otro, ni Armani ni Andrada son desastres. Son dos grandes guardametas que bien ganado tienen su puesto de titular y suplente para defender a su país. ¿Quién inventó que los mejores están en Europa? Así nos fue creyendo que salir bien con los pies y hablar difícil se puede jugar mejor al fútbol. O atajar, en este caso.

Andrada, es cierto, está pasando por un momento de zozobra en Boca. Pero nadie debe alarmarse: todos somos seres humanos, los futbolistas también. Es una tormenta que ya pasará y que, mientras tanto, se debe aguantarla con hidalguía. La suerte que tiene Esteban es que ya vivió de afuera todo lo que se habló de Armani. Le servirá para saber que, como dice el dicho popular, la gente hablar por hablar.