Estrellas españolas del atletismo perjudicadas por los cambios en la Diamond League

La atleta española de triple salto Ana Peleteiro. Foto: Ian Rutherford/PA Images via Getty Images)
La atleta española de triple salto Ana Peleteiro. Foto: Ian Rutherford/PA Images via Getty Images)

En atletismo, como en casi todos los deportes, las competiciones más importantes son los Juegos Olímpicos y los Campeonatos Mundiales. Pero para no tener que esperar cuatro o dos años sin actividad digna de interés, los dirigentes de la federación internacional (IAAF, por sus siglas en inglés) se inventaron en 2010 la Liga de Diamante, más conocida por su nombre anglosajón Diamond League. Se trata de una serie de reuniones, actualmente 14, en diversas ciudades alrededor del mundo, en la que los competidores de las diferentes disciplinas van sumando puntos en función de su desempeño; las doce primeras sirven como clasificación para las dos últimas, en las que se celebran las finales que proclaman al ganador.

Todo marcharía sin ningún problema si no fuera por un detalle del párrafo anterior que muchos lectores habrán pasado por alto: “los competidores de las diferentes disciplinas”. Ocurre que el atletismo no es un deporte en sí, sino más bien la suma de muchos otros (saltos, lanzamientos, carreras de velocidad, de fondo o medio fondo...) que, más allá de celebrarse en un mismo recinto y de requerir el máximo esfuerzo de los atletas, poco tienen que ver entre sí en cuanto a técnica de entrenamiento, desarrollo de las pruebas, resultados y espectacularidad. De hecho, en realidad los deportistas compiten solo en cuatro o seis citas, más la final si se clasifican, ya que cada una de las reuniones (y de las finales) solo acoge algunas de las pruebas, debido a la complejidad logística que supone albergar las 16 actividades (desdobladas en 32 ya que la categoría masculina y la femenina van por separado) que incluye el programa de la Liga.

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Este motivo es el que lleva a los dirigentes de la IAAF a querer “recortar” la cantidad de pruebas, dejándola en 24. Pero no a todo el mundo le hace demasiada gracia. Sin ir más lejos, en el atletismo español la decepción y la indignación son notables, porque la reforma limitaría la participación y las posibilidades de éxito de grandes figuras de nuestro deporte como Ana Peleteiro, Bruno Hortelano o Fernando Carro.

Porque entre las modalidades que se pretenden eliminar están los 200 metros lisos (especialidad de Hortelano), el triple salto, en el que la gallega es vigente campeona de Europa, o los 3000 obstáculos, donde Fernando fue subcampeón continental en 2018. También caerá el lanzamiento de disco.

Para determinar qué pruebas deben desaparecer, la IAAF asegura haber hecho un estudio para determinar el éxito entre el público de cada una de ellas. Según esta investigación, desarrollada tanto de forma online en países como China, Francia, Sudáfrica y Estados Unidos como preguntando directamente a los espectadores tras algunas de las reuniones o incluso analizando los clics obtenidos por los vídeos en sus redes sociales, lo más popular son los 100 metros lisos, el salto de altura, el de longitud y el de pértiga. Disco, triple salto y 3000 obstáculos son las que han obtenido los peores resultados. Se da la circunstancia de que los 200 metros son una prueba muy popular, tanto que está en el quinto lugar, pero este año se elimina “para no congestionar el calendario”, ya que el que viene es año olímpico y los mandatarios estiman que esta carrera, en parte, se superpone a la de 100 metros.

Otro factor importante es que la IAAF está intentando “vender el producto” para que tenga más visibilidad en las televisiones y, por tanto, genere más ingresos. La idea es crear bloques de un máximo de 90 minutos que sean “más emocionantes” para funcionar como “escaparate” de su deporte; de ahí que, por ejemplo, las carreras de larga distancia no estén incluidas. Se plantea la posibilidad, no obstante, de que las pruebas excluidas sí que tengan presencia en algunas de las reuniones, aunque más bien como exhibición, sin formar parte del calendario oficial y, por supuesto, sin estar en la final.

A los deportistas afectados, como era de esperar, no les ha hecho ni pizca de gracia. Peleteiro ya se quejó en septiembre, cuando se empezaba a rumorear que el triple salto se quedaría fuera el año que viene, de que en la final de Zúrich el ambiente era muy malo, ya que los organizadores hicieron empezar la competición antes incluso de que llegara el público al estadio. Más allá, muchas voces están criticando que, en lugar de buscar una forma para que las retransmisiones sean más atractivas, la IAAF haya optado por cortar por lo sano y eliminar pruebas.

Emma Coburn, por ejemplo, lo ha dejado muy claro. La atleta estadounidense de 3000 metros, campeona mundial en 2017, dijo a través de su Twitter: “Nosotros competimos y creamos espectáculo. Las carreras son emocionantes y atractivas. Es vuestro trabajo traducir eso”. Tampoco ha sentado muy bien la propuesta alternativa de la IAAF de crear un Circuito Continental, a modo de segunda división, en el que mantener estas modalidades apartadas de la élite. Así se ha expresado al respecto el club Playas de Castellón, uno de los más importantes del atletismo español:

No obstante, pese al perjuicio que puede causar a países como España, hay voces que comprenden y apoyan la medida de la IAAF. No hay que olvidar que en el mercado global hiperprofesionalizado actual, no solo se compite por la gloria y el valor del esfuerzo, sino que la rentabilidad económica es fundamental. Y en este sentido el interés del público es soberano, por lo que hay que lograr la máxima eficiencia para poder competir contra otras formas de espectáculo y, para qué negarlo, contra otros deportes que copan la atención actualmente. La duda es si esta manera de lograrlo es la adecuada.

¿Tú qué crees? ¿Te parece aceptable que se eliminen pruebas por no ser tan mediáticas? ¿O en lugar de cargárselas habría que buscar alguna forma de hacerlas más atractivas? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

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