Estrés vacacional: qué pasa cuando no desconectas del trabajo

Cada vez más personas sienten ansiedad e irritabilidad si no están trabajando. Los expertos lo llaman la ‘depresión de la tumbona’ y para no sufrirla debes unirte a la desconexión digital

Un informe sobre el mercado laboral en España revela que están aumentado los casos de estrés vacacional por no saber desconectar del trabajo. (Foto: Getty)
Un informe sobre el mercado laboral en España revela que están aumentado los casos de estrés vacacional por no saber desconectar del trabajo. (Foto: Getty)

¿Respondes a correos electrónicos y atiendes llamadas de trabajo durante tus vacaciones? Un 51 por ciento de los españoles en activo lo hace, según refleja el último informe sobre el mercado laboral en España de InfoJobs-ESADE, lo que supone un aumento de lo que los especialistas denominan 'estrés vacacional'.

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El 36 por ciento de los encuestados declara que lo hace porque se siente en la obligación moral de responder, porque el puesto lo requiere o por la necesidad de estar al día, pero, ¿realmente es así? y ¿cuales son las consecuencias?

También conocido como ‘bajón veraniego’, este síndrome afecta a las personas para las que el trabajo lo es todo, que son hiperexigentes y se consideran imprescindibles; piensan que nadie podrá sustituirles.

De hecho, el 8 por ciento nunca se coge más de una semana seguida de vacaciones por temor a que el trabajo no salga adelante en su ausencia.

De acuerdo con el informe InfoJobs-ESADE, los trabajadores con cargo de empleado se conectan durante las vacaciones a la oficina en el 45 por ciento de los casos, los mandos intermedios lo hacen en el 68 por ciento y los cargos directivos en el 84 por ciento. (Foto: Getty)
De acuerdo con el informe InfoJobs-ESADE, los trabajadores con cargo de empleado se conectan durante las vacaciones a la oficina en el 45 por ciento de los casos, los mandos intermedios lo hacen en el 68 por ciento y los cargos directivos en el 84 por ciento. (Foto: Getty)

Los adictos al trabajo o ‘workaholics’ no saben relajarse y son incapaces de disfrutar su tiempo libre. “De tener una agenda a tope y estar siempre pendientes del móvil y de los correos electrónicos, pasan a no tener nada de ello. Y cuando se queda sin su rutina de hábitos laborales y profesionales, se desestabilizan", explica Sílvia Saumell, psicóloga y profesora de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

¿Los síntomas? "Dificultades para pensar con claridad, problemas de atención, concentración y memoria, sensación de no hablar con la misma fluidez y necesidad de comprobar las tareas una y otra vez, cansancio, problemas para dormir o bajo estado de ánimo", señala la experta.

Saumell recuerda que en 2004 los doctores de la clínica psiquiátrica austríaca Wagner-Jauregg acuñaron la expresión "depresión de la tumbona" para referirse a la ansiedad que empezaban a tratar en algunos pacientes con dificultad para olvidarse del trabajo en sus periodos de descanso estival.

Además el estrés prolongado provoca susceptibilidad, enfados, sentimientos de tristeza, desmotivación, pocas ganas de hacer cosas, sensación de que no se disfruta de lo que uno hace e irritabilidad. Y también es la causa principal de lo que se conoce como el ‘síndrome del trabajador quemado’ o burnout, “tipología de estrés laboral crónico que surge a consecuencia del agotamiento físico y mental que sufren los trabajadores por la falta de descanso”, indica la doctora Marta López Tomás, E-Health Medical Manager de Cigna España.

Por qué enfermamos en vacaciones

Lo que ocurre, añade Saumell, es que "mientras se trabaja a un ritmo trepidante, los niveles de cortisol y adrenalina (las dos hormonas relacionadas con el estrés) son elevados. La adrenalina hace que el sistema inmunológico esté más fuerte y el cortisol actúa como antiinflamatorio, para que podamos aguantar largas jornadas".

"En cambio, cuando entramos en 'modo vacaciones' estos niveles de hormonas bajan, con lo que nuestro sistema inmunológico se deprime y podemos enfermar más fácilmente", advierte Saumell.

Sin embargo, "el hecho de que los empleados sientan bienestar (al poder disfrutar de unos días de descanso) previene enfermedades psicológicas, del sistema nervioso, dolencias osteomusculares, daños en la vista o problemas de obesidad", según cuenta a 20minutos Gina Aran, consultora de recursos humanos y profesora de Economía y Empresa de la UOC:

Y es que las vacaciones no sólo son diversión, se trata de un periodo de descanso físico y mental. Durante este tiempo, nuestra estado de ánimo mejora y se modifican los niveles de estrés y presión arterial. Así que tómatelo en serio y haz un esfuerzo por desconectar poniendo en práctica estos consejos.

Antes de irte:

  • Informa a tus compañeros de la ubicación de archivos o datos importantes.

  • Establece la definición de “emergencia” y marca cuándo y para qué pueden contactar contigo.

  • Informa también a proveedores y clientes. Los emails de Out of office son de gran ayuda.

Durante las vacaciones:

  • Activa el modo ‘Off’. Si tu teléfono personal es distinto del móvil de trabajo, deja este último en casa o en el hotel y consúltalo sólo en los horarios que hayas fijado para ello.

  • Si quieres estar al tanto, planifica un horario para consultar y responder emails, e incluso para realizar o recibir llamadas.

  • Disfruta de tu tiempo. Durante los días de descanso, asegúrate de combinar ocio y relax.

Estrés laboral y pareja

Además de afectar a la salud, el estrés puede acabar con tu relación. A pesar de que nos ayuda en la gestión del día a día, también nos hace estar conectados siempre de forma ininterrumpida, lo cual puede pasar factura en la pareja.

“Todo el tiempo que dedicamos a “estar conectados”, nos desconecta de nuestra vida, de nuestras relaciones y en definitiva de nuestros intereses personales. Hay que aprender que la vida no es solo trabajo”, apunta la psicóloga Arantza Pérez Mijares, especialista en terapia de pareja.

Vivir conectado al smartphone, así como no discernir entre realización profesional y personal, pueden hacernos sufrir una gran carga de estrés que, en consecuencia, afecte a nuestra relación de pareja.(Foto: Getty)
Vivir conectado al smartphone, así como no discernir entre realización profesional y personal, pueden hacernos sufrir una gran carga de estrés que, en consecuencia, afecte a nuestra relación de pareja.(Foto: Getty)

En un estudio publicado en el año 2016 en la revista ‘Psychology of Popular Media Culture’, se preguntó a los miembros de varias parejas cómo describirían el uso que hacían de su smartphone. Asimismo, también se les pidió dar su opinión sobre la dependencia que su pareja tenía respecto al teléfono. Los resultados fueron claros: las personas que se consideraban dependientes del smartphone decían sentirse menos seguros sobre el futuro de sus relaciones. Por su parte, aquellos que señalaban que sus parejas pasaban demasiado tiempo con del móvil se mostraron menos satisfechos con su relación.

Esto es lo que puedas hacer para que el estrés no te pase factura a nivel personal:

  • Diferenciar bien las horas que pertenecen a la parcela del trabajo y las que nos pertenecen a nosotros, y entre ellas, a estar con la pareja.Hay que darle la misma prioridad a nuestra pareja que a ese cliente o proyecto tan importante”, apunta Arantza Pérez.

  • Aprender a priorizar las tareas que pueden esperar al día siguiente, así como delegar trabajo, nos puede ayudar a pasar tiempo de calidad con nuestra pareja y a no sentirnos tan dependientes del móvil fuera del trabajo.

  • Explotar más nuestros gustos e intereses personales, conectarnos con nosotros mismos. El trabajo es una parcela de nuestra vida pero no la única, no podemos sobreexplotarnos. “Si estamos bien con nosotros esto afectará positivamente a nuestra pareja. Es una espiral de retroalimentación”. La meditación o el mindfulness, hacer deporte, llevar una dieta sana, expresar gratitud y plantearse objetivos que nos ilusionen son algunas formas de conectar con nuestro yo.

“El trabajo tiene que ser un medio que nos permita tener el tiempo y las herramientas necesarias para alcanzar la realización personal, y no al revés”, concluye la terapeuta.

¿Estás siempre disponible para tu empresa? ¿Qué haces para gestionar el estrés y equilibrar la vida laboral y la personal?

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