Europa da un hachazo a la ciencia… y España lo sufrirá directamente

Javier Peláez
·5 min de lectura
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ante la prensa tras el acuerdo para el Plan de reconstrucción europeo | Photo by Francisco Seco/ POOL/AFP
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ante la prensa tras el acuerdo para el Plan de reconstrucción europeo | Photo by Francisco Seco/ POOL/AFP

Dicen que las negociaciones han sido duras, se extendieron en largas sesiones durante varios días y que, de madrugada, a las 05:30 de la mañana, por fin se llegó a un acuerdo. Todos los líderes europeos, incluso algunos de los representantes estatales más reacios, anunciaban satisfechos y orgullosos que había sido un día histórico para la Unión y que el Plan de recuperación económica tras la pandemia de coronavirus había sido firmado. El documento se hizo público rápidamente y, a pesar de la euforia de los políticos responsables, las voces de decepción y enfado entre la comunidad científica al comprobar las cifras empezaron a abrirse paso entre la alegría generalizada.

El acuerdo de la cumbre, tiene dos piezas principales: un presupuesto regular de 1,07 billones de euros, más un fondo de recuperación para la pandemia de 750 mil millones de euros, que se divide casi en partes iguales entre subvenciones y préstamos. De esta enorme cantidad de dinero, el plan solo ha previsto 5 mil millones para el principal plan científico europeo (Horizon Europe) y la Comisión no planea gastar nada de eso en el Consejo Europeo de Investigación (ERC), el órgano financiador de investigación básica de la UE.

El anterior programa marco, el ya finalizado Horizonte 2020, financiaba proyectos de investigación e innovación de diversas áreas temáticas en el contexto europeo y contaba con cerca de 80.000 millones para el periodo de 2014 a 2020. Con el nuevo acuerdo firmado en Europa, el presupuesto central de Horizon Europe es ahora de 76 mil millones de euros hasta 2027…

¿Cómo es posible que en un momento donde la ciencia sea la única salida para la pandemia se recorte en su presupuesto?, ¿Cómo es posible que siendo un virus el origen de toda esta crisis se disminuya el apoyo a la investigación?, y finalmente, ¿Cómo es posible que del compromiso de aumentar hasta llegar a 120.000 millones para la ciencia, Europa se haya quedado en solo 76.000 millones?

Parece que la tendencia a prometer una cosa y cumplir otra muy diferente se ha extendido por toda Europa, y que la retórica política de apoyo a la innovación y la investigación queda muy bien delante de periodistas y medios de comunicación, pero se cae cuando hay que demostrarla con presupuestos.

La Revista Science, en la voz del Secretario General de la Liga de Universidades Europeas de Investigación, califica este sorprendente movimiento de los representantes europeos en el reciente acuerdo como “una gran decepción y una violación de la confianza” hacia la ciencia, sobre todo teniendo en cuenta las propias palabras de esos mismos políticos europeos sobre la importancia de la investigación días atrás. La indignación es comprensible, sobre todo si recordamos que hace solo unas semanas, a principios de junio, la expectativas estaban muy altas: “La Unión Europea quiere una dosis masiva de gasto en investigación para sacarla de lo que podría ser la peor recesión de su historia”.

Hemos pasado del “Europa apostará en ciencia para salir de la crisis” a “Europa recorta en ciencia” en poco más de un mes. A finales de mayo, la Comisión Europea, anunciaba sus futuros planes para inyectar € 94.4 mil millones en investigación para el marco del Plan Horizon Europe de los próximos siete años. El propio Parlamento Europeo esperaba aún más, 120 mil millones de euros para Horizon Europe, por lo que este recorte ha sentado como un jarro de agua fría. Uno de los miembros del Parlamento Europeo, el alemán Christian Ehler, que apoyaba la idea de un gran presupuesto de investigación, afirmó al conocer los términos del acuerdo que “este plan representará la caída de Europa detrás de sus competidores globales en Asia y los Estados Unidos".

Ante esta caída en el apoyo de la ciencia en Europa, la idea que empieza a surgir es que deberán ser los “Parlamentos nacionales los que ratifiquen una legislación separada que permita que el dinero de sus contribuyentes financie el presupuesto”... Y aquí es cuando España se queda en pañales.

“Habrá países como Alemania en que este recorte casi no afecte, porque ya cuentan con una financiación estatal importante en I+D. Pero en España tendrá un impacto importante tanto para centros como para grupos de investigación, porque en nuestro país la inversión en ciencia es muy baja y sin dinero europeo, no se pueden hacer proyectos competitivos”, explicaba Luis Serrano, del Centre de Regulació Genòmica de Barcelona, en una entrevista en La Vanguardia. “Es muy decepcionante y un sinsentido. Los políticos se han llenado la boca diciendo que la investigación y la innovación son los motores de Europa pero ese motor se ha calado justo cuando nuestro futuro depende de que vaya a todo gas”.

La ciencia de nuestro país está en un verdadero apuro y un importantísimo porcentaje del presupuesto de ciencia recae en programas europeos que, con el nuevo recorte, nos van a poner en serios aprietos. Si la esperanza de la ciencia española recae en que el gobierno de Pedro Sánchez rellene los huecos presupuestarios que el acuerdo europeo ha dejado, con dinero de los contribuyentes, estamos perdidos. El actual ejecutivo ya ha demostrado que su Plan para salvar la ciencia es poner tiritas, dejando la pregunta en el aire: ¿Alguien cree que con menos dinero procedente de Europa, la ciencia española va a mejorar gracias a la actuación de nuestro gobierno?

Más artículos en Yahoo que te interesarán:

El plan de choque de Sánchez para la ciencia no es más que una tirita

Covid19: ¿Dónde están los rastreadores que necesitamos ahora?

Ayuso y la paradoja de su nuevo hospital: el ladrillo no nos salvará de la pandemia

No es tan importante que Trump haya comprado todo el Remdesivir