La explosión sorpresa de Marco Asensio: de la grada al estrellato

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“Un entrenador es quien mejor conoce sus jugadores a disposición, y nunca decidirá para perjudicarse a sí mismo”. Cuando asaltan las dudas, es una de las grandes máximas del fútbol a la hora de analizar movimientos y decisiones sin el necesario tiempo de reflexión, análisis y profundización de las cuestiones concretas. Y eso precisamente fue lo que todos los aficionados pensaban este miércoles en torno a las diez menos cinco de la noche cuando veían a Marco Asensio sustituyendo a Gareth Bale en el Allianz Arena. No por la salida del galés, ni mucho menos, sino por la entrada del joven atacante.

Y es que, de golpe y porrazo, Asensio se había convertido en el jugador número 12 para Zinedine Zidane, cuando a las seis de la tarde era un firme candidato a caerse de la convocatoria del Real Madrid incluso. Así había sucedido en el derbi del sábado, cuatro días antes, sin ir más lejos. Ni su partidazo en Leganés como parte del ‘equipo B’ le salvó de la grada ante el Atlético. Y se esperaba que sucediera igual en el Allianz Arena. No fue así, y fue Lucas Vázquez el sacrificado que tuvo que poner rumbo a la tribuna. Y lejos de tratarse de un premio testimonial, Zidane le reservaba a Asensio un papel protagonista ante el Bayern, por delante de los Álvaro Morata, Isco Alarcón, Mateo Kovacic o James Rodríguez, también en el banquillo y con más galones que el mallorquín. Supuestamente.

Algo vio Zidane en Asensio para sacarse de la manga semejante recurso. Para que el más joven de la expedición rindiera en campo enemigo con la solidez y empaque que mostró Marco ante veteranos soldados como Lahm, Xabi Alonso, Neuer y demás. Porque no sólo sorprendió su presencia, sino sobre todo su concurso. Brillante y descarado. Regateó, probó al meta bávaro, brindó un remate franco a Benzema y, sobre todo, asistió a Cristiano Ronaldo para el 1-2. Entre otras muchas cosas. 

Profesional empedernido y de trabajada mentalidad, Asensio había renunciado a dejarse llevar en la presente temporada, pese a su difícil papel en una escuadra tan competitiva como la del Real Madrid. Y encontró el premio a su esfuerzo y a su trabajo para encauzar adecuadamente su talento natural. Pues fue uno de los nombres del partido, tomando la alternativa en una plaza complicada. Como hicieran Pepe o Varane en sendos Clásicos, a Asensio le llegó su día ante La Bestia Negra en el Allianz Arena. De la grada al estrellato por sorpresa.

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