La extraña vida sexual de los gusanos de la madera

J Toledo y José de Toledo
·3 min de lectura

Una orgía, y varios individuos luchando con otros para apartar los apéndices copulatorios de sus competidores. Este es el extraño comportamiento que un equipo de investigación fue capaz de grabar en video en un acuario de Reino Unido.

Los animales a los que se ha grabado en este extraño frenesí sexual son conocidos como gusanos de la madera (Bankia setacea). Pero en realidad, no son gusanos si no formas juveniles de bivalvos, el mismo grupo al que pertenecen almejas y mejillones.

Como su nombre indica, estos animales viven en la madera. En concreto, en madera sumergida – de hecho, en inglés se conocen como shipworms o gusanos de barco – que es al mismo tiempo su comida y su hogar. Una vez que llegan a un trozo de madera, se asientan y pasan allí toda su vida.

Así que encontrar pareja no es sencillo para estos animales. Sólo disponen de las posibles parejas sexuales que vivan al alcance de su sifón, que es el apéndice que emplean entre otras cosas para copular. Y tiene que competir con todos los individuos que vivan en el mismo trozo de madera.

Y aquí es donde surgen los comportamientos sexuales curiosos que se han podido grabar en video. Lo que se ve en las imágenes son hasta seis individuos manteniendo lo que se conoce como pseudocópula. Es un comportamiento muy poco frecuente, en el que se realiza un acto similar a la cópula, pero sin que haya posibilidad de fertilización. Es decir, se parece a la cópula, pero no lo es.

Estos gusanos tienen dos sifones, el exhalante y el inhalante. El primero sirve para sacar cosas del cuerpo, y el segundo para recibirlas. Por ejemplo, el esperma. Pues bien, en la pseudocópula lo que hacen los gusanos de la madera es utilizar su sifón exhalante para llevar el esperma a otro individuo, mientras evitan que un tercer gusano de la madera use su sifón exhalante para llevar el esperma hasta el sifón inhalante que el primer gusano de la madera quería conquistar.

Pero la cosa no queda ahí. Porque estos gusanos pueden cambiar de sexo durante la temporada de cría, e incluso ser hermafroditas. Así que mientras luchan con otros “machos” para fecundar a una hembra, actúan como hembra recibiendo la atención de los machos. Y lo que hace la cosa aún más compleja, seleccionado qué macho es adecuado y sólo dejando que entre el esperma del macho elegido.

Vamos a ver si conseguimos aclararlo: cada gusano actúa como macho, luchando con otros machos para conseguir que su sifón, el que usan como órgano copulador, encuentre su destino en la “hembra” seleccionada, evitando que otros machos puedan usar su sifón exhalante. Y al mismo tiempo, ese mismo gusano actúa como hembra, eligiendo qué macho de entre los que compiten por fecundarla es el adecuado.

¿Y cómo lo seleccionan? Esto sí es sencillo: hay una reciprocidad. Cuando un individuo pretende dejar su esperma pero no recibir el de otros gusanos de la madera, nadie quiere reproducirse con él. Dicho de una manera sencilla, si eres un gusano de la madera, hay que dar para recibir.

Más historias que te pueden interesar: