Extremos del sistema sanitario estadounidense: "Dame todo el dinero, tengo un hijo enfermo"

Hospital Universitario Hahnemann de Filadelfia. (Bastiaan Slabbers/NurPhoto via Getty Images)
Hospital Universitario Hahnemann de Filadelfia. (Bastiaan Slabbers/NurPhoto via Getty Images)

En los últimos seis meses se han producido dos sucesos en Estados Unidos que guardan un denominador común: la desesperación de dos padres que no pueden hacer frente a los gastos médicos de sus hijos. 

El último incidente sucedió este mes en Filadelfia, cuando un sujeto entró en una farmacia y se dirigió a caja con un artículo. Mientras el dependiente se disponía a proceder con el cobro, el sospechoso le pasó una nota, tal y como se puede ver en este vídeo distribuido por el Departamento de Policía de Filadelfia. En ella se pudo leer:

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“Dame todo el dinero. Lo siento, tengo un hijo enfermo. Tienes 15 segundos”. 

Aquello fue suficiente para que el trabajador vaciara la caja y pusiera los billetes dentro de una bolsa de plástico. El atracador se fue a pie, como si nada hubiera pasado. No mostró arma alguna y hasta la fecha no se ha dado con él.  

En julio, se produjo un caso similar en la misma ciudad. Un hombre que sí mostró una pistola, se dispuso a robar una tienda de cigarros con la excusa de que necesitaba pagar un trasplante de hígado para su hija. Lo curioso de este atraco es que cuando el dependiente comenzó a poner unos pocos cientos de dólares sobre la mesa, el ladrón se arrepintió:

“Probablemente esto no ayude”, afirmó antes de marcharse. Como en la ocasión anterior, el sospechoso tampoco fue identificado. 

Dando por hecho que el motivo de sus atracos es real, la desesperación de estos dos padres les llevó a cometer un crimen que no se justifica ni ante la peor de las desgracias, pero que evidencia las carencias de un sistema sanitario estadounidense que no protege a sus ciudadanos. Como ellos, hay millones de personas que afrontan situaciones de salud extremadamente complicadas que no pueden resolver ni siquiera teniendo un seguro médico. Es una realidad que lo costes de los estadounidenses relativos a la atención sanitaria son desproporcionadamente altos en comparación con el resto del mundo. 

La pediatría es uno de los mayores gastos en sanidad de las familias estadounidenses.
La pediatría es uno de los mayores gastos en sanidad de las familias estadounidenses.

Según el Consejo de la Diabetes, EEUU gasta más del doble del promedio de atención médica en comparación con todos los países de la OCDE. En 2017, por ejemplo, gastaron cerca de $3.5 billones, es decir, alrededor de 11,172 por persona. Es por ello, que una de las mayores preocupaciones de los estadounidenses es la salud, un hecho que no solo reflejan las estadísticas, sino las historias personales.

Según The New York Times, una joven de Ohio llamada Trina Bachtel, que tenía problemas de salud durante el embarazo, trató de conseguir ayuda en una clínica local. Tiempo atrás, sin tener seguro médico, había buscado atención médica en el mismo lugar aunque dejó una deuda de varios miles de dólares. No fue admitida y tuvo que ir a otro centro médico ubicado a varios kilómetros de distancia, pero ya era demasiado tarde. Tanto ella como el bebé fallecieron. 

The Wall Street Journal se hizo eco de otra historia similar en la de una joven llamada Monique White. No recibió atención médica regular para un lupus que padecía porque no tenía seguro médico. Una noche, “no podía dormir mientras las lesiones de la piel se extendían por su cuerpo y su estómago se hinchaba”, como relató su madre, Gail Deal. A pesar de los gritos de dolor y del ofrecimiento de su progenitora para llevarla a Urgencias, la joven se negó por no tener seguro médico y asustada por el coste que tendría su atención. Después de varias horas, la joven sufrió un ataque y su madre acabó llevándola al hospital. Ya era demasiado tarde, entró en coma y falleció meses después.

Los medicamentos en EEUU pueden cuatruplicar el precio de otros países.
Los medicamentos en EEUU pueden cuatruplicar el precio de otros países.

Este tipo de situaciones son el producto de un sistema mucho más costoso en EEUU que en otros países y son varias las razones que explican este hecho. Una de ellas es que, además de pagar más por los servicios, también lo hacen por los costos administrativos relacionados con la complejidad del sistema de atención médica del país. Existe un uso de tecnología constante, se calcula que hay 35 máquinas de resonancias magnéticas por cada millón de personas mientras que Francia sólo tiene ocho. Además, la mayoría de los proveedores generan más ingresos cuantas más pruebas se realicen y los médicos se animan a recomendarlas en lugar de ser más conservadores en su enfoque. Además, el precio de las aseguradoras incrementa más rápido que los salarios. En la última década, el aumento de los seguros fue de un 55 por ciento, mientas que el de los ingresos de los ciudadanos fue de un 26 por ciento. A esto hay que sumarle una inflación del 17 por ciento, según Bloomberg News

Lo medicamentos en EEUU son extremadamente caros en comparación con otros países, hasta el punto en que algunos como Humira (que trata enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn), cuesta tres veces más que en Suiza; o Harvoni, un medicamento para tratar la hepatitis C, cuesta 10,000 dólares más que en Europa y Avastin, un agente de quimioterapia, cuesta nueve veces más. La insulina, el medicamento que salva la vida de los diabéticos, cuesta 350 dólares en EEUU, pero sólo 50 dólares en Canadá. Las diferencias también se perciben en el precio de los artilugios para realizar operaciones que pueden costar tres y cuatro veces más que en otros países. 

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