Fútbol mortal. "Dos le pegaron patadas en la cabeza y eso lo remató"

Sebastián Poleri
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Cuatro personas permanecen detenidas en la DDI de San Martín bajo la imputación de haber participado en la mortal golpiza que recibió Juan Mateo Noriega, de 63 años, durante un partido de fútbol realizado el domingo pasado en un complejo de canchas ubicado en Tortuguitas. El hombre trabajaba como remisero y presenciaba el partido entre los equipos de La Serrano de San Miguel -donde juega su hijo, empleado en una pizzería- y Deportivo Nogués cuando intentó evitar que golpearan a su familiar en manada por una discusión en una jugada. Recibió golpes en la nuca y terminó desvanecido en el piso, donde siguieron pateándolo en la cabeza hasta provocar su muerte.

"Yo soy el primero que llega cuando Juan cae, soy enfermero de profesión y el era colaborador mío. Para ese torneo nos juntábamos todos los domingos, estaba al lado de nosotros siempre. El cuerpo estuvo tirado en la cancha casi dos horas hasta que llegaron los peritos a constatar la muerte. Fue un salvajismo, un asesinato", afirmó a LA NACION Marcelo, director técnico de La Serrano. Y agregó que la ambulancia tardó al menos 20 minutos en llegar.

El entrenador fue citado a declarar ante el fiscal Carlos Ezequiel Hermelo, de la UFI 18 de Malvinas Argentinas, junto con los jugadores de su equipo. Y contó cómo empezó la gresca, cuando faltaban tres minutos para el final del partido.

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"Eran las 13.47, íbamos ganando 4 a 2 y en la disputa de una pelota le cobran foul a Nogués. El juez dice es para Serrano, empiezan a forcejear con la pelota, y ahí se desmadró todo. Habrá durado un minuto y medio, a lo sumo dos, fue intenso. Nosotros queríamos parar la pelea, de los cuatro que están detenidos y que son los que participación, uno le pega en la nuca, otro una patada voladora, y ahí Juan cae. Dos le pegaron patadas en la cabeza y eso lo remató", explicó el técnico de uno de los equipos.

Ante la consulta de LA NACION, desde la fiscalía actuante se limitaron a confirmar que hay cuatro detenidos por ese homicidio (tres hombres y una mujer), y que aún no se completó la rueda de declaraciones de testigos. De acuerdo con fuentes que presenciaron el hecho, la mujer arrestada amenazó a los jugadores de La Serrano con un "elemento cortopunzante", además de participar de la golpiza a Noriega.

"Hay uno de los jugadores de ellos (Nogués) que le metió fácil tres o cuatro patadas en la cabeza a Juan. Y después viene una mujer de afuera y le da dos patadas más en el piso", indicó Marcelo. Los detenidos fueron identificados por fuentes judiciales y policiales como Carlos Ezequiel Romero, de 29 años; Sebastián Osmar Soria, de 35; Lucas Nahuel López, de 21, y Mónica Celina Romero, de 33.

Otro testigo del hecho fue un jugador del equipo D Jirafa de José C. Paz. En diálogo con LA NACION manifestó que, tras terminar de jugar su partido correspondiente, se quedaron junto a un colega a presenciar el juego entre La Serrano y Deportivo Nogués. "Todo empezó por un lateral. Con otro compañero mío intentamos hacer todo lo posible para reanimarlo a Juan y no se pudo. Estuvimos llamando como 30 minutos y la ambulancia no venía, la policía también tardó mucho", narró el joven.

El joven apuntó contra los organizadores del torneo. "Solo había una veedora que tenía conocimiento en primeros auxilios y un desfibrilador, con eso intentaron reanimarlo pero no reaccionaba. Tal vez si la ambulancia hubiera estado ahí, quizá Juan se hubiera salvado". Y agregó: "Cuando lo salieron a correr a Chelo -el hijo de Noriega, jugador de La Serrano- solo pidió que no le pegaran al hijo. Es una lástima que no haya más seguridad, por lo menos un patrullero y una ambulancia dentro del predio, ya con eso te sentís más tranquilo. Yo me volví muy mal a mi casa, shockeado, porque no puede ser que vos te vas a jugar un partido de fútbol y ahora no sabés si volvés", contó.

La empresa encargada de la organización del torneo es "Cantilo Fútbol" que -según precisó otra fuente- emitió solo "reporte deportivo" en su página web, sobre los resultados de los partidos que se jugaron esa trágica jornada dominical. Al final del mismo, según dijeron, el documento expresaba que "lamentaban el fallecimiento de un hombre por una pelea". Luego este fue borrado.

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"No tienen seguridad privada. Tienen un tipo en la entrada que te cobra cuando entrás al predio y para meter el auto, te pregunta de qué equipo sos y nada más. Adentro no hay vigilancia, hay veedores que miran los partidos, pero son todos pibes sin compromiso con la seguridad física de la gente que juega", contó a LA NACION un jugador que hasta hace un tiempo atrás solía participar todos los fines de semana, en estos campeonatos de fútbol amateur

"Hay un médico que tiene que estar de guardia, o debería. Entiendo que es obligatorio tener una cobertura o seguro médico en caso de emergencias", agregó. Este medio intentó comunicarse con la consignada empresa para obtener su versión de los hechos, sin obtener respuesta.

"No había una ambulancia en el predio, no había médico, no había seguridad, solamente un veedor con una planilla. Ayer tuvimos que salir a juntar 50 mil pesos para pagarle el velatorio a este chico, vivían los dos solos, no tenían trabajo estable, no tenían obra social ni nada. Mataron a un hombre de 63 años indefenso, entre cuatro. Lo que se vivió el domingo no lo vi en mi vida", dijo el técnico de La Serrano.

Tras la conmoción por lo sucedido, según pudo confirmar LA NACION, el predio conocido como La Tortuga fue clausurado por la Municipalidad de Malvinas Argentinas por presuntas "irregularidades administrativas".