El FC Barcelona calienta motores antes del Clásico

Adrian Marcos
·3 min de lectura

Se ha hablado mucho en los últimos días, sobre todo tras sus derrotas en LaLiga, de qué equipo llega peor, porque ambos han comenzado la temporada dejando malas sensaciones, al partido del próximo sábado en el Camp Nou. Después de estreno en Champions League del FC Barcelona ante el Ferencváros, y a la espera de lo que suceda mañana con el Real Madrid, la respuesta comienza esclarecerse, a tomar un ligero tinte blanco.

Los pupilos de Ronald Koeman, tras un arranque de partido complicado, cogieron impulso a costa del equipo húngaro, que no podría haber tenido un peor regreso a la máxima competición europea tras 25 años. El conjunto azulgrana se deshizo de las dudas y de la falta de gol con una manita que, más allá del resultado, dejó muy buenas sensaciones, sobre todo en la parcela ofensiva, donde cinco futbolistas diferentes pusieron su firma a los cinco tantos.

Los jóvenes del FC Barcelona se suman a la fiesta | LLUIS GENE/Getty Images
Los jóvenes del FC Barcelona se suman a la fiesta | LLUIS GENE/Getty Images

Leo Messi abrió el marcador desde el punto de penalti con su segundo gol en este inicio de curso y regaló el quinto a Dembélé cuando el partido apuraba sus últimos minutos. Si bien en un primer momento pudo preocupar que el argentino solo marque desde los once metros, su participación en el encuentro y sus continuos intentos por ver puerta dejan una imagen que tranquiliza al barcelonismo y da visos de una mejoría considerable.

Ansu Fati hizo el segundo tras una gran combinación con Frenkie de Jong. Entregó el balón, se desmarcó a un espacio donde no había nadie y saltando, con una volea al primer toque un tanto fortuita, batió al portero rival. El joven no se quedó ahí, siguió intentando aumentar su cuenta particular y mientras tanto, con un sutil toque de espuela, asistió a Coutinho en el tercero. Koeman le dio descanso en el minuto 61 y al término de los 90 fue nombrado 'Jugador del Partido' por la UEFA.

Coutinho marcó el tercero tras una primera mitad discreta | Alex Caparros/Getty Images
Coutinho marcó el tercero tras una primera mitad discreta | Alex Caparros/Getty Images

Philippe Coutinho estaba siendo el más discreto de toda la primera mitad, seguramente por la aglomeración de futbolistas en el carril central que le restaron espacios y porque Messi decidió tirar todas las faltas, pero se desquitó marcando el tercero. El brasileño está siendo uno de los nombres propios de este inicio de curso en el FC Barcelona y tras un ligero bajón, hoy volvió a sonreír antes de tomarse un merecido descanso con la vista puesta en el Clásico.

Pedri entró en el minuto 61 por Ansu Fati y en 30 minutos tuvo tiempo de demostrar que no le pesan los anillos a la hora de defender y que tiene calidad de sobra para rendir en las noches importantes del FC Barcelona. El canario culminó una gran jugada individual de Dembélé y, junto al partido de Trincao que no marcó pero destacó en la banda, pone una piedra más en la mochila de un Antoine Griezmann que vio desde la grada el festín de sus compañeros.

Y Ousmane Dembélé, criticado una y otra vez por su rendimiento y su actitud, se desquitó de parte de esa presión demostrando que, si las lesiones se lo permiten, es uno de los mejores encaradores del equipo y una verdadera amenaza a la contra. Su primera gran acción terminó en el gol de Pedri y pocos minutos después acompañó la última jugada de Messi para rematar a placer y hacer su tanto particular. Un gol que cerraba el partido y devolvía la sonrisa al francés.

El FC Barcelona, Koeman y Messi hicieron los deberes antes del Clásico | Alex Caparros/Getty Images
El FC Barcelona, Koeman y Messi hicieron los deberes antes del Clásico | Alex Caparros/Getty Images

Y con todos estos argumentos en forma de buenas actuaciones y goles, que es lo que tanto al FC Barcelona como al Real Madrid les ha faltado últimamente, los azulgranas se plantarán el sábado en el Camp Nou para tratar de dar caza a los blancos en la clasificación de LaLiga. Ahora habrá que ver que hacen los de Zidane ante el Shakhtar, pero Koeman y los suyos han hecho los deberes y han calentado motores para un partido que empieza a coger color.