Íñigo Martínez, el gran protagonista, estuvo en todas

Agencia EFE
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Bilbao, 3 abr (EFE).- Íñigo Martínez, el gran protagonista a priori de la final de la Copa del Rey de esta noche en Sevilla por su trasvase en su día de la Real Sociedad al Athletic, lo fue también sobre el césped de La Cartuja porque estuvo en todas.

En la jugadas conflictivas en su área, en una de las cuales se decidió el partido, y en los ataques sobre la meta rival, muy escasos, de su equipo.

Íñigo fue clave en la entrada a Cristian Portugués 'Portu' que supuso el penalti en el que marcó la Real su único y decisivo gol. Una falta máxima transformada por Mikel Oyarzabal a la que no puso pegas el Athletic y que reconoció Oscar de Marcos, sin problemas, al final del partido.

El central internacional inicialmente vio la roja, pero tras revisarse en el VAR la tarjeta quedó en amarilla.

No fue la única revisión que tuvo que hacer el VAR. Ni la única a una jugada del defensa rojiblanco. También chequeó el VAR una mano al límite del de Ondarroa, que al final se sancionó fuera del área.

Íñigo, no obstante, también se dejó ver al otro lado del campo, algo que no hizo casi ninguno de sus compañeros más adelantados.

El zurdo vizcaíno criado en Zubieta fue el que puso por única vez en dificultades a Alex Remiro, formado en Lezama, con tiro lejano con la derecha a la media hora de encuentro que el meta navarro desvió a córner como pudo.

Y también tuvo Íñigo una última mínima oportunidad para evitar la derrota. Una cabezazo en el minuto 94 a un centro de Ander Capa al que no pudo darle mucha fuerza y que acabó sin mayores dificultades en las manos de Remiro.

Así se acabó el Athletic, ahí concluyó el partido y ahí terminó un día señalado para un Íñigo Martínez que estuvo en todas. Pero no de la manera que quería.

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