Frances Folsom y su boda con el "Tío Cleve": la fascinante historia de la primera dama más joven de Estados Unidos

Jesús Del Toro
·7 min de lectura

Frances Folsom Cleveland fue la iniciadora, aunque no siempre por decisión propia, de mucho de lo que hoy se asocia con ser la primera dama de Estados Unidos. Y aunque ella, esposa del presidente Grover Cleveland, ciertamente no fue la primera en asumir ese papel (algo que comenzó con Martha Washington, esposa del primer presidente George Washington) sí protagonizó algunas primicias y emprendió actividades que contribuyeron a la evolución de lo que hoy implica ese rol.

Frances, también conocida como ‘Frank’, fue la primera dama más joven en la historia estadounidense y cuando se casó con Cleveland, a los 21 años, se convirtió en la primera mujer en contraer matrimonio con un presidente en la Casa Blanca. Una unión que, en sí misma, tiene antecedentes singulares.

El presidente Grover Cleveland se convirtió en el guardián de Frances Folsom cuando su padre murió, y 10 años después se casaron. Tras el fallecimiento del presidente, la primera dama se casó entonces con Thomas J Preston, un profesor de arqueología. (Photo by MPI/Getty Images)
El presidente Grover Cleveland se convirtió en el guardián de Frances Folsom cuando su padre murió, y 10 años después se casaron. Tras el fallecimiento del presidente, la primera dama se casó entonces con Thomas J Preston, un profesor de arqueología. (Photo by MPI/Getty Images)

“Estoy esperando a que mi novia crezca”

Nacida en Buffalo, Nueva York, en 1864, Frances era hija de Oscar Folsom, un abogado socio y amigo de Grover Cleveland, quien por entonces tenía 27 años. Cleveland conoció a Frances prácticamente desde el día de su nacimiento e incluso, se cuenta, le regaló su primer carrito para bebé.

Cleveland era cercano a la familia Folsom, y de niña Frances lo conocía como el “Tío Cleve”. Así, cuando Oscar Folsom falleció en un accidente, Cleveland fue designado el administrador de sus bienes y, en ese sentido, asumió el papel de protector de la niña, entonces de unos 11 años.

Cleveland comenzó por su parte una acelerada carrera política que lo llevó en pocos años del cargo de alguacil local a alcalde de Buffalo y, en 1882, a gobernador de Nueva York. En paralelo, cuidó que Frances recibiera la mejor educación posible, incluyendo su asistencia a la institución universitaria Wells College.

A lo largo de los años Cleveland mantuvo un importante afecto hacia Frances y se cuenta que en alguna vez dijo que se mantenía soltero porque “estoy esperando a que mi novia crezca”.

Era frecuente, al parecer, que el entonces gobernador Cleveland le enviara flores a Frances cuando ella asistía al Wells College.

Retrato de Frances Folsom Cleveland, esposa del presidemte estadounidense Grover Cleveland. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)
Retrato de Frances Folsom Cleveland, esposa del presidemte estadounidense Grover Cleveland. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)

La boda que causó sensación

Cleveland fue postulado a la presidencia por el Partido Demócrata y ganó las elecciones de 1884, el primer presidente de ese partido electo desde la Guerra Civil.

Al ser soltero, no existía en su Casa Blanca una primera dama como tal, aunque su hermana Rose asumió ese papel, no sin renuencia, por un tiempo. Se dice que despreciaba el tener que organizar y ser anfitriona de las reuniones sociales, que eran en realidad la principal actividad de las primeras damas de entonces.

Pero tiempo después Cleveland invitó a Frances y a su madre Emma a Washington. Allí, el presidente de 48 años le propuso matrimonio a la joven de 21. Se casaron en la Casa Blanca, en la que fue la primera boda de un presidente en esa residencia oficial, el 2 de junio de 1886.

La boda fue una sensación y cuando la pareja salió en tren de Washington con rumbo al lugar campestre donde pasarían su luna de miel, otro tren cargado de periodistas y curiosos los siguió de cerca.

La boda del president Grover Cleveland y Frances Folsom, celebrada el 2 de junio de 1886 en la Casa Blanca, causó sensación en la época. (Getty Images)
La boda del president Grover Cleveland y Frances Folsom, celebrada el 2 de junio de 1886 en la Casa Blanca, causó sensación en la época. (Getty Images)

Una auténtica celebridad

Frances, por su juventud y dinamismo, no solo se convirtió en la más joven primera dama hasta entonces (y en realidad la más joven de la historia estadounidense), sino que también captó intensamente la atención de los medios de comunicación y del público en general. Hablaba inglés, francés, alemán y latín, tocaba el piano, era asidua lectora y le atraía la fotografía.

Aunque otras primeras damas anteriores fueron seguidas por la prensa y la población, Frances Cleveland habría sido la primera en convertirse en una celebridad. Por su juventud e inteligencia se volvió muy popular y con su vestuario se volvió un referente en la moda de su época. Sus eventos en la Casa Blanca eran muy concurridos e incluso organizaba eventos al mediodía, y también los sábados, para que más gente, incluidos trabajadores que no podían visitarla entre semana, pudieran asistir.

Se afirma, de acuerdo al relato del Miller Center de la Universidad de Virginia, que ella llegaba a estrechar literalmente la mano de miles de personas en eventos públicos en los que acompañaba al presidente.

Foto de la Biblioteca del Congreso/Corbis/VCG via Getty Images
Foto de la Biblioteca del Congreso/Corbis/VCG via Getty Images

Y aunque Cleveland al parecer habría preferido que su esposa estuviera apartada del frenesí de la prensa y el público y “no escuchar que se refieran a ella como la ‘primera dama del país’…”, al final poco pudo hacer para evitar la celebridad de su esposa.

Además de los eventos sociales, realizó actividades caritativas en beneficio de niños de bajos recursos en Washington y aunque no impulsó el otorgar el voto a la mujer (algo a lo que se opuso incluso ya bien entrado el siglo XX cuando el movimiento a favor del voto femenino cobró fuerte auge y consiguió su objetivo en la elección de 1920) sí le interesaba promover la educación de la mujer.

Tanto era el interés por ver y escuchar a Frances que ella y su esposo con frecuencia se hospedaban en una propiedad apartada de la Casa Blanca a la que la gente no tenía acceso.

Era épocas, ciertamente, muy diferentes a las de hoy y entonces, el acceso a la Casa Blanca y la cercanía con el presidente en Washington eran mucho más fáciles. Por ejemplo, no fue sino hasta el asesinato del presidente William McKinley en 1901 que el Congreso estableció al Servicio Secreto como la entidad responsable de la seguridad presidencial.

La fascinación que la persiguió siempre

Primeras damas posteriores concitaron mayor atención y fascinación que Frances, pero ella vivió en una época anterior a la existencia de los medios masivos que siguieron de modo impetuoso, décadas después, a Eleonor Roosevelt, Jackie Kennedy y a las esposas de presidentes más recientes. Pero Frances fue en sí misma un icono al grado de que su figura y su nombre fueron usados, la mayoría de las veces sin su autorización, en anuncios publicitarios para promover multitud de productos.

Y aunque eso al parecer le resultaba irritante, Frances al parecer gozaba con dictar moda y actitudes. Su popularidad era considerable y, como les sucedió también a primeras damas del futuro, era odiada por los opositores de su marido.

Una réplica exacta de un vestido utilizado por Frances Folsom Cleveland, primera dama de Estados Unidos a finales del siglo XIX. (Photo by Greg Doherty/Getty Images)
Una réplica exacta de un vestido utilizado por Frances Folsom Cleveland, primera dama de Estados Unidos a finales del siglo XIX. (Photo by Greg Doherty/Getty Images)

Cleveland perdió la elección de 1888 y no pudo reelegirse. Pero, se dice, Frances le dijo al personal de la Casa Blanca que “regresaremos en cuatro años”, algo que se cumplió de modo literal. Grover Cleveland se postuló de nuevo en 1892 y ganó la elección, el único presidente estadounidense en gobernar dos periodos no consecutivos.

A su vuelta, Frances tenía ya una hija y dos hijas más nacieron durante su segundo periodo en la Casa Blanca. Todas ellas causaron también fascinación y se afirma que los turistas acudían a la Casa Blanca para tratar de jugar con ellas y hacerse de rizos de su pelo. Dejó la Casa Blanca en 1897, al concluir el segundo periodo presidencial de su esposo.

El presidente Grover Cleveland con su esposa en esta ilustración de 1886. (Photo by Library of Congress/Corbis/VCG via Getty Images)
El presidente Grover Cleveland con su esposa en esta ilustración de 1886. (Photo by Library of Congress/Corbis/VCG via Getty Images)

Frances, al ser 27 años menor que Cleveland, quedó viuda a los 43 años en 1908 y en 1913 se casó de nuevo con Thomas Preston, profesor de arqueología de su alma mater, Wells College. Fue la primera viuda de un presidente estadounidense en volverse a casar.

En los años siguientes se mantuvo activa en servicios caritativos y educativos, apoyó la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial y, años después, realizó una campaña para dotar de ropa a personas empobrecidas durante la Gran Depresión.

Frances falleció en 1947, a los 83 años. Nació al final de la Guerra Civil y falleció después de la Segunda Guerra Mundial, un periodo de la historia en la que Estados Unidos experimentó enormes transformaciones y llegó a convertirse en la primera potencia mundial.

Y Frances Folsom Cleveland Preston fue, en buena medida, quien por primera vez unió el rol de una primera dama con el de una famosa celebridad que atraía el interés de las multitudes.

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