Funk y cumbia, la camiseta de Maradona y la amistad con Guardiola

·4 min de lectura

Montevideo, 11 jun (EFE).- "Puedo ser caprichoso, pero no absurdo. Si no estoy a pleno, para disfrutar a pleno, no voy a estar en un lugar por el simple hecho de estar". Con esa frase cerraba Sebastián Abreu una entrevista concedida a Efe en 2019, cuando llegó al modesto Boston River uruguayo, el 29º club de su carrera. Expresaba así su idea de que el adiós llegaría cuando tuviera que llegar.

Finalmente, la despedida de las canchas de fútbol -como jugador- aconteció este viernes jugando para otro humilde, el Sud América, recién ascendido a Primera División y que, por el momento, se mantiene en las alturas del Torneo Apertura pese a la goleada por 5-0 encajada en el adiós del 'Loco'. Su 31ª camiseta profesional, al margen de la del Minas -su ciudad natal- y la selección de Uruguay, con la que conquistó la Copa América 2011 y fue cuarto en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El apodo de 'Loco', que tiene que ver con su carácter extrovertido y que, en su opinión, se malinterpretó en su época española, en la que no tuvo mucho éxito, quedará asociado por siempre a su genialidad -como la del penalti a lo Panenka en el Mundial 2010- y a su manera extrovertida de participar en las entrevistas o, incluso, de presentar un concurso televisivo.

Las historias acumuladas en su trayectoria también podrían ser parte de un libro. Aquí quedan algunas de ellas:

1. MÚSICA PARA UN LOCO

Su carácter peculiar y el enamoramiento con la portería contraria llevaron a algunos músicos a dedicarle himnos particulares. En Brasil, tras su paso por el Botafogo, MC Mdy le cantó "Funk do Loko Abreu", mientras que en su país natal, Uruguay, un aficionado llamado Carlos Javier compuso "La cumbia del Loco", que emocionó tanto al delantero que después le invitó a celebraciones familiares para agradecerle el cariño.

Además, la creación "Descolgando el cielo", del artista uruguayo Edu 'Pitufo' Lombardo, que se ha convertido en una suerte de himno oficioso de la selección en las retransmisiones televisivas, incluye esta estrofa: "Somos de la sangre / Del Maracaná / Y somos la locura que picó el penal". Con ella recuerda el episodio imborrable del Mundial 2010.

2. "DESCONCENTRADO" POR MARADONA

Con 19 años, Abreu llegó al San Lorenzo argentino con el sueño real de medirse con uno de sus ídolos, Diego Armando Maradona, que afrontaba sus últimos años como profesional en el Boca Juniors. Según explicó en una televisión uruguaya en diciembre pasado, poco después del fallecimiento del '10', se conocieron en un local nocturno de Buenos Aires y enseguida intimaron porque, según Abreu, sentía mucho afecto por los uruguayos.

El día que tuvieron que enfrentarse, 'el Loco' estuvo "desconcentrado" todo el encuentro, según sus palabras, porque Maradona le había dicho días atrás "la camiseta es tuya" y él no quería que nadie se le adelantara en la petición. Finalmente la consiguió en el descanso del partido y la tiró detrás de una taquilla para que nadie se la robara. Hoy forma parte de su colección de camisetas en Minas (su ciudad natal).

3. LA HUMILDAD DE GUARDIOLA

Entre los numerosos equipos mexicanos en los que jugó Abreu, en la temporada 2005-2006 recaló en el Dorados de Sinaloa -que curiosamente años después terminó entrenando Maradona- a las órdenes del español Juan Manuel Lillo. Allí compartió vestuario en los últimos meses de actividad del hoy técnico del Manchester City, Pep Guardiola.

"(Tenía) una humildad impresionante y lo disfrutamos muchísimo porque conceptualmente, tácticamente, futbolísticamente, estaba 10 veces más adelantado" que cualquiera de los integrantes de la plantilla, afirmaba en otra entrevista televisiva, en la que contaba cómo Lillo le pidió 'convencer' a Guardiola para que firmase por el conjunto mexicano y cómo aquellas instalaciones eran mucho menos que modestas para un jugador que venía de ganar todo con el F.C. Barcelona e incluso el título olímpico con la selección española.

4. EL MATE LLENO DE CHAPITAS

Su afición por el mate, la infusión amarga típica en el Río de la Plata, en Paraguay y en Brasil, hace que su imagen habitual sea la de verle aparecer con el termo y el mate. En su caso, dicho recipiente tiene un tamaño considerable y no solo por su extremo amor a la bebida, sino porque sobre su cuero están todas las insignias de los clubes en los que ha jugado: 31 profesionales, más el Minas de su ciudad natal y la selección de Uruguay.

5. EL FÚTBOL PUDO AL BALONCESTO Y AL VOLEIBOL

En su juventud, y debido a su altura (1,93 metros), además de dedicarse al fútbol también jugaba al baloncesto y al voleibol, hasta el punto de que estuvo seleccionado en categorías inferiores de esos dos deportes. Sin embargo, cuando el Defensor Sporting se fijó en él -a los 16 años- tomó la decisión que marcaría su vida para siempre: eligió la pelota jugada con los pies y no con las manos.

Concepción M. Moreno

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente