No va más: la Gata Fernández anunció su retiro del fútbol con un emotivo video

Goal.com

Cualquiera que siguiera a Gastón Fernández en Instagram podía intuir lo que se venía cuando, el pasado 29 de mayo, la Gata empezó a repasar los 10 momentos más importantes de su carrera a través de un posteo por día. Y la confirmación llegó este miércoles, por la misma vía: a través de un sentido video, el delantero de Estudiantes anunció su retiro como futbolista profesional, luego de 18 años de trayectoria.

"Estoy más nervioso que el día que debuté con 19 años recién cumplidos en la Primera de River. Estoy muy feliz por esta etapa que se me está terminando, tengo la tranquilidad y la paz de haber cumplido con mi sueño. Tomo esta decisión con nostalgia, pero también con alegría", explicó Fernández, de 36 años. 

Surgido de las Inferiores del Millonario, la Gata jugó su primer partido oficial un 23 de noviembre de 2002 frente a Olimpo y fue campeón del Clausura 2003, pero sin contar con demasiado lugar, a mediados de ese año fue cedido a préstamo a Racing, el club de que es hincha confeso. Tras un muy buen año en la Academia, donde conformó una gran sociedad con Lisandro López, regresó a Núñez con otra consideración y hasta se dio el lujo de marcar un gol de taco en el Superclásico del Apertura 2004.

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Pero en River nunca terminó de asentarse y en 2006 sería nuevamente cedido, en este caso a Monterrey, donde permaneció un año hasta que fue repatriado por San Lorenzo, donde su nivel explotó: el delantero fue una de las figuras del equipo que comandaba Ramón Díaz y se consagró campeón del Clausura 2007. Pero el Ciclón no pudo retenerlo y el atacante regresó a México, esta vez para jugar en Tigres durante apenas un semestre. Y entonces, en la vida de la Gata se cruzó el que se convertiría en el gran amor de su vida: Estudiantes.

A mediados de 2008, el conjunto platense lo sumó a préstamo por una temporada. Fue amor a primera vista. El delantero fue una pieza clave para la consagración en la Copa Libertadores de 2009 y se convirtió para siempre en un miembro más de la familia Pincharrata. Tras la vuelta olímpica tuvo que volver a Tigres, pero a los seis meses estaba de vuelta en el León: una movida que le traería problemas en el futuro, pero el corazón a veces tiene razones que la razón no entiende.

El título en el Apertura 2010 sólo sirvió para terminar de confirmar que Fernández había encontrado su lugar en el mundo. Sólo volvió a irse porque el TAS falló en su contra en el conflicto con Tigres y lo sancionó por cuatro meses: después de perderse 18 de los 19 partidos del Inicial 2013, recaló en Portland Timbers. Aguantó un año y medio: a mediados de 2015 estaba de vuelta en La Plata. Volvería a irse y a regresar una vez más: a mediados de 2016, entre lágrimas, anunció que se marchaba por "una oferta imposible de rechazar" de la Universidad de Chile. Duró un año lejos de Estudiantes. Después de un semestre en la U y otro en Gremio, en junio de 2017 retornó por tercera y última vez.

En este cuarto ciclo en el Pincha, la Gata disputó 48 partidos y marcó cuatro goles. Su contrato se vencía a fin de mes y, cuando arrancó el año, aún no había decidido qué haría con su futuro. Pero llegó el coronavirus, la cuarentena, la paralización del fútbol y los tiempos se aceleraron. Se va la Gata. Pero deja una parte de su corazón en Uno.

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