Gavi magistral, De Jong marcó el ritmo y Araujo frenó a Vinícius

Redacción deportes, 15 ene (EFE).- La lección futbolística de un jugador de apenas 18 años como Gavi, autor del primer tanto y asistente en los otros dos de su equipo, impulsó al Barcelona al éxito en el clásico de la Supercopa de España ante el Real Madrid, con Frenkie De Jong al mando del juego y Ronald Araujo exhibiendo potencial defensivo en el marcaje ante Vinícius Junior.

TER STEGEN (8): Extendió su línea firme de la temporada, cediendo solamente en la última acción del partido al disparo de Benzema. Tardó 25 minutos en ser exigido y aunque fuese anulado posteriormente por fuera de juego, le ganó el pulso en el mano a mano a Karim para dejar un mensaje. No tuvo que intervenir hasta que el partido estaba sentenciado, con paradas a disparos de Asensio o Kroos y dejando la mejor intervención de la final volando a un disparo de Vinícius

RONALD ARAUJO (8): De su firmeza defensiva dependía gran parte del resultado de la final para su equipo y Araujo, que jugó de lateral derecho para medirse a Vinícius, salió airoso pese a los continuos intentos del brasileño. Se siente tan superior en labores defensivas que gana confianza y se incorpora con criterio al ataque. Firme en la marca, fuerte por arriba a centro laterales. Pura potencia en cada duelo individual, vencedor en la mayoría. Acabó siendo sustituido al límite tras un gran desgaste físico.

KOUNDE (7): Jugó en su posición preferida, de central derecho, y dejó buen nivel defensivo. Estuvo muy pendiente de realizar ayudas a Araujo en el marcaje a Vinícius y con balón estuvo solvente.

CHRISTENSEN (7): Fue novedad en el centro de la defensa de Xavi y jugó exhibiendo tranquilidad, como si fuese un jugador indiscutible. Serio en labores defensivas, amonestado a los 48 minutos por frenar con un placaje a Vinícius, y especialmente fiable en salida de balón aportando mucho criterio. Dejó una reivindicación para ganarse el puesto.

BALDE (7): Sentó a Jordi Alba en el banquillo en una final y demostró las razones en el terreno de juego. Pura potencia en cada incorporación ofensiva, salió airoso del pulso con Fede Valverde. Perdonó el gol a los 13 minutos tras recoger el rechace de un disparo al poste de Lewandowski, con falta de precisión cuando lo vio todo a favor, pero generó peligro con sus subidas hasta que la presencia de Rodrygo le hizo centrarse más en defender.

BUSQUETS (7): En su título 31 con el Barcelona se volvió a sentir importante. Regresaba a la titularidad, fresco para liderar, arropado por De Jong, con hambre de volver a ganar con su club muchos meses después. Fue decisivo en la acción que rompió la final, anticipándose a Camavinga y robando el mal pase de Rüdiger en la jugada que acabó en el gol de Gavi. Disfrutó como hace tiempo, hasta dejó un taconazo cuando el Barcelona tocaba a placer entre olés que le costó una dura entrada de Rodrygo.

DE JONG (9): Tiró de galones desplegando su mejor fútbol en una final, permitiendo al barcelonismo celebrar que se quedase en el equipo cuando se intentó su salida para sanear la economía. El partido se jugó a su ritmo, jugando en un doble pivote que ayudó a Busquets en labores tácticas. Se estiró por un balón para lanzar el contragolpe del segundo gol y fue brillante en posesión con mucho criterio.

GAVI (10): Firmó un partido insuperable, con una personalidad que deja en el olvido sus 18 años. Clave en los tres goles de su equipo, marcando el primero y regalando los otros dos. Roba abajo y aparece arriba. Decisivo. Rompió la final con su gol, control en carrera de calidad y definición de zurda. Con descaro para lanzar un sombrero a Rüdiger en área contraria. Con visión para regalar el segundo a Lewandowski y añadir una pausa clave en el pase del gol a Pedri, tras robar él mismo el balón en el centro del campo. Una auténtica exhibición de un jugador que no tiene techo.

PEDRI (8): Extendió la línea de brillantes de sus últimos partidos, imprimiendo siempre sentido a la posesión de su equipo, imponiendo criterio con balón, realizando conducciones de calidad rompiendo líneas. Siempre un buen compañero al que buscar en un ataque, supo dar pausa cuando lo necesitaba el Barcelona y acelerar cuando sintió la debilidad madridista. Acabó marcando el tercero explotando mayor llegada a portería rival en el 2023.

DEMBÉLÉ (6): Con voluntad siempre para pedir el balón y encarar al rival, no superó a Mendy en sus intentos y le faltó precisión en los centros. Pese a conseguir la temprana amarilla de su marcador, no lo explotó y le faltó precisión en la definición. Perdonó una clarísima ocasión para sentenciar el partido y antes había perdonado ante Courtois. No fue su partido.

LEWANDOWSKI (8): Siempre referente en ataque, antes de jugar unos minutos renqueante con un dolor fuerte en el costado tras un golpe que provocó que tuviese que ser atendido, se topó con Courtois y con el poste. Reapareció para asistir a Gavi en el primer gol y encontrar la zona donde hacer daño para marcar a placer el segundo en la devolución de la asistencia de su compañero. Fue una amenaza constante para la defensa y el portero belga del Real Madrid. Garantía de gol.

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RAPHINHA (-): La apuesta de Xavi por reforzar el centro del campo provocó su suplencia. Entró a los 78 minutos por Dembélé y apenas tuvo oportunidad de mostrar su calidad en el uno contra uno.

ERIC GARCÍA (-): su entrada fue testimonial en los últimos cuatro minutos, sin poder evitar el tanto del rival en los últimos compases.

KESSIE (-): Entró por De Jong para jugar apenas tres minutos.

ANSU FATI (-): Su entrada fue más un guiño de Xavi para que participase del primer título entrando para el tiempo añadido.

SERGI ROBERTO (-): Apenas tuvo tiempo tras entrar a la final en el minuto 90.

Roberto Morales

(c) Agencia EFE