La última evidencia de que Riqui Puig no tiene sitio con Koeman

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Riqui Puig of Barcelona sitting on the bench during the La Liga Santader match between FC Barcelona and Real Sociedad at Camp Nou on August 15, 2021 in Barcelona, Spain. (Photo by Jose Breton/Pics Action/NurPhoto via Getty Images)
Jose Breton/Pics Action/NurPhoto via Getty Images.

"Soy el niño más feliz del mundo"... no es precisamente lo que estaba pensando Riqui Puig cuando la realización de Movistar+ le enfocó, con el gesto torcido en el banquillo, instantes después de que Gavi, orgulloso autor de la cita en declaraciones posteriores, y Nico González saltasen al césped del Camp Nou frente al Getafe.

Después del encuentro, Koeman no quiso hacer con sus palabras la sangre en las víctimas de su criba que sí hizo con sus actos durante el partido. Para Puig, la lectura general es desoladora, porque además de recuperar a Sergi Roberto como un activo importante en la rotación por su variedad de perfiles para el centro del campo, Koeman lanzó el mensaje de que tanto Gavi, a sus 17 años, como Nico González, a sus 19, son opciones prioritarias por delante de Riqui.

Jugadores más jóvenes, más inexpertos, menos desarrollados que Puig... que no entraron en un momento sencillo. No ingresaron al encuentro para la hemeroteca, sino para acercar a su equipo a la victoria. El Barcelona sufría para mantener ventaja y posesión ante el equipo azulón y Koeman recurrió a Nico y a Gavi para asegurar el circuito asociativo como si de dos certezas de rendimiento probado se tratase. Y así ocurrió, porque bajo la atenta mirada de Puig, los dos jóvenes hicieron pesar su talento sobre su edad y consiguieron normalizar al Barcelona al facilitar que todos los culés se reuniesen alrededor del balón.

Un contexto idóneo para recurrir a las condiciones que caracterizan el fútbol de Riqui Puig en el que Ronald Koeman jamás se planteó recurrir a Riqui Puig. Por eso, aunque el neerlandés defienda que "no es buena idea hablar de casos particulares", su "todos los integrantes de la plantilla saben quien tendrá pocas opciones de jugar" se entiende mucho mejor con los hechos encima de la mesa. O encima del césped, en este caso.

Por si las declaraciones intersemanales sobre la extensión de la plantilla ("yo he hecho el curso de entrenador, pero no para entrenar a 32 jugadores") no hubiesen alojado una idea lo suficientemente clara de sus preferencias, el técnico neerlandés también se encargó de recordar tras la sufrida victoria ante el Getafe que cuando las bajas vuelvan de su ausencia por lesión, sanción o permiso (Piqué, Dembélé, Ansu Fati, Agüero, Eric García y Pedri) "algunos van a tener una situación muy complicada".

El fútbol da muchas vueltas y quién sabe si jugadores que estaban en la rampa de salida por su única utilidad para el club como activos monetarios, como Umititi, Pjanic o Coutinho, por unas cosas u otras, como que no lleguen ofertas, no se cierren los acuerdos o directamente renuncien a abandonar el club, pueden terminar siendo aprovechables durante la temporada en caso de permanecer. Este no es el caso de Riqui Puig, sobre quien la opinión de Koeman no ha cambiado, a la vista de sus 0 minutos en lo que va de competición liguera. Ni de los trascendentes ni de los testimoniales. 0.

Parece evidente que el neerlandés no cuenta con Puig, caso idéntico al que se da con el también canterano Álex Collado, por lo que debería plantearse salir del club si quiere desarrollarse como futbolista y no solo como jugador del Barcelona. Esa es una opción, mientras la otra consiste en esperar, día a día, hoja a hoja, mientras su fútbol se marchita, a que la etapa de Koeman como entrenador culé se termine.

El futuro de Riqui en el Barcelona es poco menos que una apuesta contra su propio club y contra sí mismo. Una cuenta atrás contra sus opciones de desarrollarse y alcanzar sus metas como profesional por cada uno de los días que Koeman sigue en el banquillo culé, a la espera de que al equipo le vaya lo suficientemente mal como para que caiga su cargo.

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