"La gente tiene que entender que estamos ante la III Guerra Mundial"

Carlos Guil Iglesias
motorsport.com

El brote de Coronavirus ya ha contagiado a más de 275.000 personas en todo el mundo y el número de muertos ya supera los 11.000. La crisis que comenzó en China está afectando también a Europa. Especialmente letal está resultando la pandemia en Italia, que con más de 4.000 víctimas ya ha superado el números de fallecidos en el país asiático.

Los hospitales se están quedando sin material para atender a los afectados debido a las elevadas cifras que se manejan y varias figuras relevantes del país se han movilizado para ayudar. Ferrari realizó una donación millonaria y Valentino Rossi puso en marcha una campaña de recaudación de fondos, mientras que el Circuito de Mugello ha puesto a disposición de los centros sanitarios el material de la clínica de la pista.

El responsable de la Clinica Mobile de MotoGP, Michele Zasa, también está ayudando activamente. El galeno lanza una alegato para que se cumpla a rajatabla la orden de confinamiento decretada por el gobierno italiano.

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"Hay momentos en que me gustaría llevar a las personas a las casas a ver cuándo vamos a recuperar los muertos", comenta Zasa a la Gazzetta dello sport. “He visto muchas cosas duras en mi vida como médico, pero aquí estamos más allá, todavía no hemos alcanzado el pico, pero la situación es muy mala. Estamos en guerra y me gustaría aclararlo. Los primeros que se arriesgarn son los trabajadores sanitarios, los voluntarios, los trabajadores de Protección Civil, que en muy poco tiempo tuvieron que prepararse para una situación de emergencia absoluta. Es un estrés constante, porque debemos seguir procedimientos muy estrictos para evitar el posible contacto con los pacientes".

Mientras que en España la población en su mayoría está respetando el confinamiento, no ocurre lo mismo en Italia.

“El verdadero problema ahora es ver a tantos jóvenes comenzando a sentirse mal. La gente solo ve la tragedia humana cuando tenemos que sacar a alguien de casa y arrebatárselo a su familia... Sin embargo, en las calles se ve a gente sentada en bancos, caminando, corriendo. ¡Italia se ha convertido en un país de runners! Luchamos contra un ejército invisible, pero a muchas personas no les importa que se arriesgan a aumentar las infecciones. Y los trabajadores estamos agotados. Es la tercera Guerra Mundial, la gente tiene que empezar a entenderlo", concluye.

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