Gerard Piqué, el capitán del Barça vuelve a ridiculizar al club

Gerard Piqué durante el partido de Champions League ante el Slavia de Praga. (Foto Jeroen Meuwsen/Soccrates/Getty Images)
Gerard Piqué durante el partido de Champions League ante el Slavia de Praga. (Foto Jeroen Meuwsen/Soccrates/Getty Images)

¿Te acuerdas de aquella noche en Nueva York?. Quisiera Valverde o no, nos íbamos a ir de fiesta igual. Me preguntaba por qué y me decía que no veía razones. No lo entendía pero acabamos saliendo”. La frase corresponde a Gerard Piqué en el documental ‘Matchday” producido por Rakuten, la empresa del defensa, Kosmos Studios, y Del Barrio. Desde hace un tiempo, el central combina sus múltiples obligaciones fuera del campo con un rendimiento muy discreto dentro de él, especialmente esta temporada.

El empeño de Gerard Piqué en participar en distintos proyectos se está descubriendo como un arma de doble filo para la entidad del Camp Nou. Por una parte, el club se beneficia de su figura y contactos para conseguir patrocinios, Rakuten sin ir más lejos, pero a la vez, un futbolista no puede seguir el ritmo de actos, eventos y compromisos del ‘3’ y además asegurar un descanso más que necesario para sus piernas. Ya se pudo observar en Leganés cómo el central realizó uno de sus peores partidos de la temporada tras acudir a la Copa Davis 2019 que él mismo ha organizado.

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Al ser preguntado sobre el rendimiento futbolístico, el defensa contestó “si miramos que vamos líderes y estamos bien en la Champions, lo firmaríamos todos al inicio de la temporada. Podemos mejorar en el juego, pero mientras llegamos a eso, lo importante es ganar partidos. Ahora prima la victoria sobre el juego”. Qué tiempos aquellos donde el resultadismo no se apoderaba del Barça y no bastaba con ganar jugando regular o simplemente bien, había que hacerlo siguiendo los preceptos de Pep Guardiola y todo lo contrario era una herejía.

En este sentido, el poder que está adquiriendo Gerard Piqué en el Barça es tan grande que da la sensación de que puede participar en producciones donde deja al club azulgrana a los pies de los caballos y no sucede nada. Ya pasó con la salida de Neymar y la famosa foto de ‘se queda’ pese a que el central ya sabía que se iba a ir e incluso el brasileño acabó enfadándose con él. Piqué acumula poder, responsabilidad y nadie le frena.

Sin embargo, el capítulo estrella viene con el amago de fichaje de Antoine Griezmann por el Barça hace una temporada, donde el catalán acabó participando con su productora audiovisual Kosmos Studios en uno de los shows más ridículos que ha vivido el fútbol español en mucho tiempo. Por supuesto, el Barça no quedó muy contento, tampoco sus aficionados.

Gerard Piqué y Antoine Griezmann se abrazan en el campo tras grabar el documental 'La Decisión'. (Foto Jose Breton/NurPhoto via Getty Images)
Gerard Piqué y Antoine Griezmann se abrazan en el campo tras grabar el documental 'La Decisión'. (Foto Jose Breton/NurPhoto via Getty Images)


Resulta curioso observar cómo Ousmane Dembélé es tratado como un futbolista indisciplinado, problemático e incapaz de centrarse en el fútbol mientras Gerard Piqué, al que sus propios compañeros tardaron en otorgar el brazalete de capitán por sus múltiples salidas de todo, escándalos y demás perogrulladas dentro y fuera del campo, es visto como una especie de Bruce Wayne. De hecho, fue el propio Piqué el que hace unos meses afirmó “Ousmane Dembélé tiene que aprender a ser profesional las 24 horas del día.

El Barça tiene un problema con Gerard Piqué, no solo con el futbolista, sino también con el empresario. El central pertenece a ese grupo de futbolistas catalogados como ‘vacas sagradas’ a los que nadie tose, discute o controla desde dentro del club, de los que viven acomodados y manejan la entidad a su antojo. En definitiva, parece difícil discernir dónde acaba el Barça y donde empieza él. Veremos si cuando acabe la ‘era Valverde’ alguien es capaz de limitar su influencia.


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