Gerard Piqué y los prejuicios

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Gerard Piqué prior he Segunda Division B Group 3A match between RCD Espanyol B and FC Andorra at Ciudad Deportiva Dani Jarque in Sant Adria on October 18, 2020.   (Credit: David Ramirez) (Photo by DAX Images/NurPhoto via Getty Images)
Una mascarilla y Gerard Piqué. (Foto: David Ramirez, DAX Images/NurPhoto via Getty Images)

Hoy no vamos a hablar de los youtubers, ni de los celos y recelos de los periodistas a propósito de los personajes que estos jovenzuelos consiguen atraer mientras a los medios convencionales se les resisten cada vez más. Como diría Josep Pedrerol, ese programa ya lo hicimos. En uno de esos canales, el de DjMaRiiO en YouTube, Gerard Piqué se quejó hace unos días de la alineación de Movistar+ para el programa resumen de la jornada, conocido como ‘El partidazo de Movistar+’ y presentado Juanma Castaño. No lo confundan con ‘El partidazo de Cope’, presentado por Juanma Castaño.

Piqué puso como ejemplo el partido de Liga Real Sociedad-Real Madrid de la temporada pasada: “Lo que pasó era de llevarse las manos en la cabeza y lo peor de todo, ya me he dado cuenta, es que al acabar el partido, por ejemplo en San Sebastián con cuatro jugadas que siempre caen para el lado del Madrid... ¿cuáles son los comentaristas, encargados de comentar el partido? Álvaro Benito habla increíble pero tiene pasado del Real Madrid y no vas a ir en contra. Roberto Palomar, periodista de toda la vida del Madrid. Santi Cañizares, del Madrid también y luego otro periodista del Plus [Guillermo Uzquiano]. Me gustaría ver dos del Real Madrid y dos de la Real Sociedad porque al final se está blanqueando. Si todos son ex jugadores o periodistas del Madrid... Te frustra”.

Piqué empata a frustración con Florentino Pérez, que en la última Asamblea General de socios dijo que “todo el mundo ve que hay una gran diferencia [de trato] no sólo en las repeticiones sino en las personas que hablan del partido y no son nunca favorables para el Real Madrid. Nunca me he mojado pero es la verdad. Es un clamor popular”. No sé a cuál de los dos le dolerá más pagar todos los meses la factura del teléfono, y no precisamente por los precios del paquete Fusión+.

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Pero volvamos al comentario de Piqué y empecemos por lo de Palomar. Ignoro si, de niño, colgaba en su habitación posters de Santillana, de Cruyff o de Gárate. No sólo lo ignoro sino que me da absolutamente igual. Lo que yo le pido es que, en el ejercicio de su profesión, sea independiente, libre y coherente. Y que siga repartiendo a diestro y siniestro. No sé si Palomar será o no del Madrid, pero desde luego no es “un periodista del Madrid” y aún menos “un periodista del Madrid de toda la vida”.

En todo caso, lo peor del comentario de Piqué, por encima de sus quejas con nombres y apellidos concretos —cosa poco habitual y que es de agradecer—, es el prejuicio. Como millones de aficionados al fútbol, cree que un comentarista no puede dejar a un lado sus simpatías para emitir una opinión. Una nueva muestra de desconfianza en la profesionalidad ajena, tan extendida hoy, no sólo en el fútbol. Con tantos intereses en todos los órdenes, hemos acabado normalizando que nadie puede actuar conforme sólo a su conciencia; siempre habrá algún motivo, más claro o más oscuro.

Hace dos semanas, como si previera lo que iba a pasar, Santiago Cañizares reivindicaba que es posible separar el corazón y la cabeza. Lo hizo en su canal de YouTube, que, como él es colaborador de medios convencionales, no molesta: “Yo soy valencianista y quiero que gane el Valencia, pero a lo mejor hay quien piensa que por ello tengo que hablar bien del Valencia y eso sería faltar a mi trabajo. No todos los analistas hacemos periodismo de bufanda ni tenemos un equipo que queremos que gane por encima de nuestra profesión. Claro que tenemos simpatías. Álvaro Benito y Gerard López las tendrán por el Real Madrid y por el Barcelona, como es lógico, pero a mí no me mueve ningún interés”.

No es una cuestión de colores sino de amplitud de miras. Se puede comentar partidos del Real Madrid como Jorge Valdano o como Poli Rincón. Se puede comentar partidos del Barça como Andoni Zubizarreta o como el Lobo Carrasco. Quizá haya que ir un poco más allá del puro prejuicio. La camiseta no lo es todo, aunque los propios medios de comunicación, a juzgar por los perfiles más demandados, se empeñen en hacernos creer que sí.

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