La planta procesadora de carne donde los gerentes apostaban a cuántos empleados se contagiarían con COVID-19

Jesús Del Toro
·4 min de lectura

Algunas plantas de procesamiento de carne en Estados Unidos han sido fuertes focos de contagio de covid-19 a causa, en los momentos iniciales de la pandemia, de falta de equipos de protección para sus empleados y de la cercanía entre ellos en la que trabajan durante horas.

Ahora una demanda judicial añade el agudo desdén por la vida de sus empleados que habrían mostrado algunos gerentes de una planta de procesamiento de carne de cerdo de la empresa Tyson, ubicada en Waterloo, Iowa.

Una elevada proporción de los trabajadores de esas plantas estadounidenses son trabajadores de origen minoritario e inmigrante, muchos de ellos hispanos.

La planta de procesamiento de carne de cerdo de Tyson Foods en Waterloo, Iowa. (AP Photo/Charlie Neibergall, file)
La planta de procesamiento de carne de cerdo de Tyson Foods en Waterloo, Iowa. (AP Photo/Charlie Neibergall, file)

De acuerdo al periódico Iowa Capital Dispatch, gerentes de esa planta hicieron apuestas con dinero sobre cuántos de sus empleados se contagiarían de covid-19 durante los primeros meses de la pandemia.

En tanto, se alega en la demanda, durante marzo y abril de 2020, los primeros meses de la pandemia, en esa planta se minimizaba e incluso se ocultaba la gravedad del covid-19 para que sus trabajadores no dejaran de acudir a trabajar. Incluso ocultaron que allí se registró un brote y muchos empleados enfermaron. Y, se acusa, incluso daban bonos de 500 dólares para que sus obreros –muchos de ellos de bajos ingresos– no dejaran de acudir a trabajar.

La situación fue tan grave que seis trabajadores fallecieron por covid-19 y cerca de 1,000, de una plantilla de 2,800, se contagiaron, de acuerdo a la agencia AP.

Ante ello, las familias de cuatro de los trabajadores fallecidos han presentado en meses pasados demandas en las que acusan a Tyson Foods, que es uno de los mayores procesadores de carne de Estados Unidos, de haber fallado en establecer medidas de seguridad, de haber permitido que trabajadores enfermos siguieran trabajando y, por ello, contagiando a sus compañeros y, en general, de haber encubierto la gravedad del brote en su planta para que esta continuara operando, sin importar en ello la salud y la vida de sus empleados.

Según AP, ante la primera de las demandas la compañía afirmó que siguió operando acatando el decreto del presidente Donald Trump que ordenó a esa clase de plantas mantenerse en operación (a fin de no afectar el abasto de carne del país) y Tyson ha replicado que ha invertido millones en la seguridad de sus trabajadores y seguido lineamientos de prevención.

Pero una demanda presentada en agosto pasado por la familia de Isidro Fernández, empleado de la planta de Tyson en Waterloo, Iowa, que enfermó y falleció a causa del covid-19 el 20 de abril de 2020, acusa que “Tom Hart, gerente de la planta en Waterloo, organizó apuestas con dinero en el que el ganador se quedaría con todo lo apostado…, supervisores y gerentes apostaron cuántos empleados darían positivo de covid-19”.

También se acusa en esa demanda que al principio de la pandemia esa planta de Tyson puso al frente de sus operaciones a supervisores con muy poco entrenamiento porque los gerentes evitaban ir al lugar ante el alza de casos de covid-19 que allí se registraban.

Una empleada de la planta de Tyson Foods en Waterloo, Iowa, se coloca en abril de 2020 una segunda protección facial antes de entrar ese centro de procesamiento de carne de cerdo donde se registró un severo brote de covid-19. (Reuters)
Una empleada de la planta de Tyson Foods en Waterloo, Iowa, se coloca en abril de 2020 una segunda protección facial antes de entrar ese centro de procesamiento de carne de cerdo donde se registró un severo brote de covid-19. (Reuters)

Es decir, de la demanda se desprende que los gerentes sabían de la gravedad del brote en sus instalaciones y por ello optaban por no acudir allí, pero no les importaba que sus trabajadores siguieran trabajando, y contagiándose, sin importar los peligros a su salud y sus vidas e incluso haciendo apuestas al respecto.

Esa actitud de presunto desdén y negligencia habría sido tan aguda que, según Business Insider, un alto gerente de esa plata desestimaba al covid-19 al decir que esa enfermedad era una “gripe glorificada” de la que nadie debía preocuparse.

El saldo de todo ello habría sido, según la demanda, cientos de contagios y varios fallecimientos.

En una declaración, Tyson indicó que “se entristece por la pérdida de cualquier miembro del equipo de Tyson y simpatiza con sus familias” y añadió que la empresa tiene como “máxima prioridad la salud y seguridad de sus trabajadores y ha implementado una serie de medidas de protección en Waterloo y otras plantas que cumplen o exceden las guías del Centro de Control y Prevención de Enfermedades y la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional para prevenir el covid-19”.

El proceso legal continúa.

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