La gran paradoja del PP es que, si Feijóo gana, Casado pierde

Yahoo Noticias
Mariano Rajoy y Pablo Casado escoltaron a Alberto Núñez Feijóo en los actos por el 11º aniversario al frente de la Xunta de Galicia. (Photo by Rosa Veiga/Europa Press via Getty Images)
Mariano Rajoy y Pablo Casado escoltaron a Alberto Núñez Feijóo en los actos por el 11º aniversario al frente de la Xunta de Galicia. (Photo by Rosa Veiga/Europa Press via Getty Images)

"Hola, soy Pablo Casado y he perdido cinco elecciones en un año". Con esta sangrante ironía definió Pedro Sánchez el 2019 del líder del PP. Lo hizo el 4 de enero. En sede parlamentaria. Quedando registrado en el diario de sesiones. El presidente del Gobierno quería atraer a Casado a la moderación y al consenso. Y no se le ocurrió nada mejor que tirar de sarcasmo para tratar de demostrarle que su estrategia de agitación no estaba siendo rentable para el Partido Popular.

Este 2020 Pablo Casado aún no ha perdido ninguna elección. Aunque tiene dos a la vista. Las autonómicas gallegas y vascas del próximo día 15 de julio. Y es bastante improbable que, cuando se analicen ambas, se pueda decir que haya ganado alguna de ellas. En esta ocasión Casado ha elegido jugar con dos barajas. Para garantizarse que al menos no pierde ambas:

Desplázate para ir al contenido
Anuncio

Para Galicia, el PP está empleando un tono moderado, alejado de la tensión política que él practica en el Congreso de los Diputados. Se debe al peso de su candidato, Alberto Núñez Feijóo, quien ha recriminado públicamente en más de una ocasión que el PP debería volver al redil de la cordialidad y la negociación parlamentaria. El primer mensaje de los populares gallegos, de hecho, ha sido la reproducción de un vídeo de Fernando Simón ensalzando el papel jugado por la Xunta en la pandemia. En el PP de Madrid se pinchan y no les sale sangre. Pero Feijóo tiene galones suficientes como para imponer su criterio de cara a revalidar por tercera vez la presidencia autonómica que ostenta desde 2009.

Si lo hace, el PP retendría cuatro años más su segundo gran bastión, después de Madrid. Pero lo habrá hecho en contra de las tesis de Pablo Casado. Una nueva bofetada, tras las cinco elecciones perdidas en 2019.

Para Euskadi, por contra, Casado sigue la táctica opuesta. Tras fulminar a Alfonso Alonso, y a la vista del poco banquillo que atesoran, los populares tiraron de una vieja gloria alineada en las tesis más duras y extremas del partido. El fiel discípulo de Jaime Mayor Oreja: Carlos Iturgaiz. Un repaso de su twitter durante la pandemia da buena fe de sus postulados. Y estos pasan por ETA, Bildu y Otegi. Así, en bucle. Y así les va. Los pronósticos del PP en Euskadi no son nada buenos. De hecho, en las últimas elecciones generales apenas obtuvo un escaño por Vizcaya. En vistas del sonoro fracaso, PP y Cs han decidido sumar sus fuerzas para ver si así pueden alcanzar al menos cinco diputados regionales capitalizando todo el voto de derechas.

Si lo logran, el PP podrá sacar pecho por dejar a Vox con el casillero a 0. Pero poco más. Porque según los sondeos, el PNV vencería holgadamente y la coalición PP-Cs restaría más del 40% de los votos al PP con respecto de 2016. Como mucho sacarán cinco diputados, cuando Alfonso Alonso, ahora defenestrado, sacó 9 hace 4 años. Un retroceso importante.

De momento las elecciones no se le dan muy bien a Pablo Casado. Salvo las primarias internas en las que doblegó a Soraya Sáenz de Santamaría y las andaluzas de 2018, acumula sonoros fracasos. En su mano está extraer alguna lección de cara a futuros comicios.

Más historias que te pueden interesar:

Otras historias