Harden juega peor en ciudades con mejores clubes de striptease

James Harden durante un partido con los Rockets. Foto: Stacy Revere/Getty Images.
James Harden durante un partido con los Rockets. Foto: Stacy Revere/Getty Images.

Hay una máxima que los científicos no se cansan de repetir, sin que, lamentablemente, la mayoría de la sociedad les haga demasiado caso: correlación no implica causalidad. Es decir, el hecho de que dos variables den valores similares en el tiempo o en el espacio no necesariamente significa que exista relación entre ellas. Porque buscando los datos adecuados se podrían llegar a establecer vínculos entre prácticamente cualquier cosa.

Lo que ocurre es que a veces esas correlaciones son tan llamativas, sorprendentes o incluso divertidas que cuesta mucho resistirse a la tentación de hacerles caso. Y más cuando hacen referencia a personajes célebres y populares. Como por ejemplo el jugador de baloncesto James Harden.

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El escolta de los Houston Rockets es conocido, aparte de por su muy frondosa barba que le sirve como seña de identidad, por su altísimo nivel de juego. A sus 30 años está considerado una de las grandes estrellas de la NBA; de hecho, fue elegido mejor jugador del año en 2018, lleva entrando ininterrumpidamente desde 2013 en el partido de los all-star y lidera estadísticas de anotación, triples y asistencias.

Pero claro, mantener siempre registros superlativos, de más de 40 puntos por partido, no es fácil. A veces Harden flojea y se queda por debajo de 20, que sigue siendo espectacular pero mucho menos de lo que nos tiene acostumbrados. La mayoría pensará que no se trata más de algún mal día como puede tener cualquiera en su trabajo.

Sin embargo, un usuario del sitio web Reddit que se hace llamar AngryCentrist (y que dice responder al nombre de Ryan Sullivan) ha realizado una investigación, a la que dedicó “la mayor parte de su semana laboral”, para tratar de descubrir las razones de estas bajadas repentinas de rendimiento. Y según los datos que ha obtenido y analizado, La Barba juega peor cuando le toca desplazarse a lugares con mejores clubes de striptease.

Su metología ha sido de lo más rigurosa. En primer lugar evaluó las actuaciones de Harden durante los últimos cuatro años, recogiendo datos estadísticos sobre puntos anotados, porcentaje de acierto en tiros, asistencias o robos de balón. Con ellos pudo determinar los partidos en los que su desempeño fue inferior o muy inferior (con un 20% de caída) a sus propias medias de registros, y también en qué sedes tuvieron lugar esos partidos.

Paralelamente, Sullivan se documentó sobre la calidad de los locales de espectáculos de 28 ciudades (hay 30 equipos en la NBA, pero Lakers y Clippers son ambos de Los Ángeles, y tampoco contó Houston por ser el lugar donde los Rockets juegan como locales; además, consideró Nueva York y Brooklyn como lugares diferenciados). Ante la imposibilidad (por falta de tiempo, quién sabe si de ganas...) de comprobar personalmente la categoría de los distintos establecimientos a lo largo y ancho de Norteamérica, lo que hizo fue fiarse de las reseñas de Google para los diez primeros establecimientos que salían al hacer la búsqueda “(ciudad) strip clubs”. “Sí, esto implica haber hecho una treintena de búsquedas sobre clubes de striptease en el ordenador de mi trabajo”, matiza el sufrido investigador.

Cuando Ryan cruzó ambos datos encontró una relación “estadísticamente significativa”: Harden jugaba peor cuando iba a ciudades con clubes mejor valorados. Para los aficionados a la matemática, el coeficiente de correlación es de 0,46, lo que, en una investigación de este tipo, se considera “de moderado a fuerte” (esta catalogación varía según el tipo de datos que se esté estudiando). Y el coeficiente de determinación es de 0,21, lo que significa que “la anotación de Harden en un partido puede predecirse al 20% según la calidad de los clubes de striptease de la ciudad”.

Por su interés informativo y por puro afán de servicio público e información al lector, hacemos constar que la investigación ha determinado que los mejores centros de diversión para adultos de Norteamérica están en Miami. De hecho, fue tras el partido más bien discreto de los Rockets en Florida el pasado 4 de noviembre (los de Harden fueron derrotados 129-100, incluyendo un primer cuarto desastroso que acabó 46-14) cuando el usuario de Reddit se animó a emprender su tarea. Entre las urbes más destacadas en este sentido están también Chicago, Los Ángeles, Nueva Orleáns y, sorprendentemente para muchos, la capital mormona Salt Lake City. La peor en este sentido, única que baja de una media de 3 sobre 5, es Toronto, donde muy raramente Harden defrauda.

Nótese también, para evitar posibles decepciones, que el investigador deja claro que ha utilizado “strip club” en sentido amplio. No ha distinguido, por ejemplo, entre establecimientos orientados a público heterosexual u homosexual. Tampoco ha diferenciado entre clubes de striptease, cabarets u otros locales de naturaleza parecida, limitándose a recoger los diez primeros que aparecían en Google, sin descartar tampoco los que salieran por ser publicidad pagada. Al usar el mismo sistema para todas las ciudades, el método sigue siendo válido.

¿Pura coincidencia o vinculación real? ¿Influye de alguna manera la alta calidad de los “ballets canadienses”, como se dice en argot yanqui, con las malas prestaciones de Harden? ¿Le da tiempo al jugador de escaparse de las concentraciones de su equipo para ir a conocerlos? No son más que especulaciones, aunque sí que es cierto que en no pocas ocasiones han surgido noticias que hablan de visitas del baloncestista a este tipo de locales. En su derecho está, faltaría más.

De hecho, no sería ni el primer ni el último deportista de élite amigo de la juerga y la farra. Hace poco se supo también que Michael Jordan no solo disputó un partido contra los Cleveland Cavaliers después de haberse pasado la tarde bebiendo cerveza, sino que fue capaz de anotar más de 40 puntos y liderar a sus Bulls a la victoria. En el fútbol es ya un estereotipo el del jugador brasileño que, sospechosamente, se lesiona justo en Carnaval. Una leyenda como Romario ya decía que no es que le gustara, sino que necesitaba salir de noche porque si no, no marcaba goles. En el fondo por este tipo de cosas, por ser capaces de llevar esta forma de vida y aun así ser los mejores, es por lo que despiertan tanta admiración.

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