Helen Mukoro, de candidata con menos votos en las elecciones a acusada de hacerse pasar por un cargo de la ONU

Helen Mukoro, mujer de múltiples facetas y currículum heterogéneo, no es una persona ajena a los medios. Han sido varias las veces que han recabado su atención, ya fuese por su actividad política testimonial o por su activismo contra la trata de mujeres. Ahora ha vuelto a saltar a los titulares esta semana tras darse a conocer su detención acusada de presentarse como un alto cargo de la ONU que no ostenta pese a los avisos recibidos desde el organismo internacional. Además, ha sido acusada por estafa por participar en unos cursos que se vendían como homologables sin serlo.

Helen Mukoro, acusada de hacerse pasar por un algo cargo de la ONU, se presentó a varias elecciones en España sin demasiado éxito. (Foto: Perfil público de Facebook del partido Unión de Todos)
Helen Mukoro, acusada de hacerse pasar por un algo cargo de la ONU, se presentó a varias elecciones en España sin demasiado éxito. (Foto: Perfil público de Facebook del partido Unión de Todos)

Diarios como El Confidencial y El País han tratado de trazar el perfil de una mujer de la que quienes la conocieron en sus múltiples facetas -en su página en la Wikipedia (tiene una) se la describe como “política, detective, autora, asesora jurídica, consultora financiera y empresarial”- no sospecharon que podría estar cometiendo un fraude.

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En una entrevista concedida a El Confidencial en abril con motivo de su campaña electoral -en El País aseguran que se ha presentado a varias elecciones siendo la candidata menos votada en algunas de ellas-, decía de sí misma que su “padre fue Secretario de Estado de Nigeria” y que ella “le acompañaba en el coche, con todos los escoltas, me crié con ellos, cercana siempre al poder. A los 19 años, ya era una alta funcionaria que concedía microcréditos a mujeres de zonas rurales”. Además, entre sus promesas electorales estaba la de que el presidente de Nigeria invertiría en Teruel.

Ahora todo lo que ha contado en sus apariciones en medios de comunicación, en los libros que ha publicado (dos), en sus biografías…, absolutamente todo, está el tela de juicio y en cuarentena después de su detención y las acusaciones que pesan sobre ella. No se sabe qué es cierto y que no, salvo que durante un tiempo esta mujer de origen nigeriano afincada en Denia (Alicante) se ha estado haciendo pasar por presidenta de ONU-Mujeres en España sin serlo.

Cuando desde dicha organización tuvieron constancia de sus actividades le mandaron un aviso. Unas advertencias que Mukoro ignoró y que desembocaron en que desde la ONU se pusiesen en contacto con la Misión Permanente de España ante Naciones Unidas para informar de que la acusada estaba representando supuestamente sus intereses sin su consentimiento y sin ostentar el cargo que decía tener. La denuncia llegó en julio de 2018 a la Policía Nacional y esta inició una investigación.

Los agentes han realizado un registro en la vivienda en la que reside en Denia y, según fuentes de la investigación han confirmado a El Confidencial, se ha encontrado documentación que apoya las acusaciones vertidas sobre Muroko. Por un lado está el delito de usurpación de funciones y por otro el de estafa.

El primero es el referente a la ONU. El segundo tiene que ver con un curso online a distancia de perito judicial que era vendido con un carácter oficial del que no gozaba ya que se anunciaba asegurando que una vez realizado y aprobado se podía pedir una plaza como colegiado. Constaba de 18 asignaturas y en todas la profesora era Mukoro, quien decía estar “inscrita en el Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya”.

Sobre los resultados en las elecciones y su poco exitosa carrera como política, en El País señalan que en las generales de 2017 se presentó por Unión de Todos, formación con menos votos de todo el territorio nacional (48 papeletas) y en El Confidencial recogen que en los últimos comicios, los del 10N, repitió puesto por la cola con 31 votos y con el mismo partido político.

De ella, uno de sus rivales en la locales de Denia, Rafael Carrió (Compromis), ha dicho a El País que durante la campaña recorrió las calles armada con un megáfono para hacer llegar su mensaje que “no la conocía nadie. Era bastante extravagante, muy llamativa. Pero luego su programa no estaba mal”.

Los votantes emitieron su veredicto sobre su candidatura en las urnas en repetidas ocasiones y ahora le toca el turno a la Justicia sobre los delitos de los que se le acusa.

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