La huelga del metro de Sao Paulo podría reanudarse antes del Mundial

Por Gustavo Bonato y Guillermo Parra-Bernal
Reuters
Los trabajadores del metro suspendieron el lunes por la noche una huelga que paralizó el tráfico en la ciudad más grande de Brasil, pero advirtieron de que podrían reanudarla el jueves, cuando Sao Paulo albergue el partido inaugural del Mundial de fútbol. En la imagen, un niño envuelto en una bandera de Brasil durante una protesta de los trabajadores del metro de Sao Paulo el 9 de junio de 2014. REUTERS/Damir Sagolj
Los trabajadores del metro suspendieron el lunes por la noche una huelga que paralizó el tráfico en la ciudad más grande de Brasil, pero advirtieron de que podrían reanudarla el jueves, cuando Sao Paulo albergue el partido inaugural del Mundial de fútbol. En la imagen, un niño envuelto en una bandera de Brasil durante una protesta de los trabajadores del metro de Sao Paulo el 9 de junio de 2014. REUTERS/Damir Sagolj

Por Gustavo Bonato y Guillermo Parra-Bernal

SAO PAULO (Reuters) - Los trabajadores del metro suspendieron el lunes por la noche una huelga que paralizó el tráfico en la ciudad más grande de Brasil, pero advirtieron de que podrían reanudarla el jueves, cuando Sao Paulo albergue el partido inaugural del Mundial de fútbol.

Los hinchas que aterrizaron el lunes en Sao Paulo fueron recibidos con embotellamientos de tráfico, después de que la policía usara gases lacrimógenos para dispersar a los trabajadores en huelga.

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Se trata del quinto día de protestas salariales. Los líderes sindicales y las autoridades locales reanudarán las negociaciones el miércoles.

La tensión en el metro hace temer que el Gobierno no pueda contener el descontento popular y que las protestas acaben aguando el Mundial, que comienza el jueves en Sao Paulo con el partido entre Brasil y Croacia dentro del Grupo A.

La huelga generó embotellamientos gigantescos el lunes, ocasionando enormes demoras para los hinchas que trataban de entrar en la ciudad. Muchos esperaron alrededor de dos horas en filas de taxis en el aeropuerto internacional de la ciudad y tardaron otras dos o tres horas para llegar a sus hoteles.

"Si esto sigue así, va a ser un caos", dijo Miguel Jiménez, un hincha mexicano.

Sao Paulo, también el centro de negocios de Brasil, será la sede de cinco duelos después del primer partido, incluyendo una semifinal.

Brasil ha generado críticas locales y en el extranjero por no haber completado proyectos clave de infraestructura a tiempo. Se espera que organice un buen Mundial, pero muchos brasileños perciben el torneo como un derroche de dinero en un país que necesita mejorar sus ineficientes servicios públicos como la educación, la salud y el transporte.

La policía empleó gases lacrimógenos contra los trabajadores en huelga en la estación Ana Rosa el lunes por la mañana, y la compañía de metro dijo después que había despedido a 42 huelguistas.

Responsables sindicales dijeron el lunes que el éxito de las negociaciones, y cualquier decisión sobre reanudar la huelga dependerá de si los trabajadores despedidos son recontratados.

Un tribunal local dictaminó el domingo que la huelga era ilegal. Los trabajadores buscan un aumento salarial del 12 por ciento, muy por encima de la oferta de la compañía de un 8,7 por ciento.

Otros grupos, entre ellos los maestros y los conductores de autobuses, han protagonizado huelgas en Sao Paulo en las últimas semanas para exigir salarios más altos.

Los organizadores del Mundial recibieron un impulso el lunes, sin embargo, cuando el movimiento de personas sin hogar, que organizó la mayor parte de las protestas en las últimas semanas, dijo que llegó a un acuerdo con el Gobierno y que no saldrá a la calle durante el torneo.

En un comunicado dado a conocer la noche del lunes, el Gobierno de Brasil dijo que había acordado construir unidades de viviendas públicas cerca del nuevo estadio mundialista como una de varias concesiones al grupo.

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