Ni Iniesta ni Neymar: por qué Dani Alves fue el que mejor entendió a Messi

Uno se para en la mitad de la cancha, el otro en la línea final, cerca de la portería. Messi tira un pelotazo alto y largo. Dani Alves la para con el pecho, acomoda con la rodilla y devuelve para Messi, que amortigua con la rodilla izquierda y saca otro bombazo. La secuencia se repite un par de minutos más. El balón nunca toca en el piso.

Cuando termine su carrera, Dani Alves tendrá muchos orgullos para inflar el pecho. Que ganó 23 títulos con el Barcelona, por ejemplo. O que formó parte de uno de los mejores equipos de la historia, con Pep Guardiola al frente. Pero probablemente el detalle que lo haga especial es uno que no le dejó dinero ni un trofeo: Messi lo apuntó a él para hacer juntos el calentamiento previo a cada partido, lo adoptó a él para ser su gran socio en la cancha, lo marcó para ser de esos amigos con los que alcanza una mirada para indicarle la próxima jugada. 

Quizás porque Puyol era demasiado líder, Xavi muy paternal e Iniesta un poco formal. Messi eligió a Dani Alves, cinco años mayor que él, como un muy buen amigo dentro de un plantel que ganó todo. Y el brasileño, tan divertido, alegre y rebelde como buen jugador, tomó rápidamente las señales y convirtió su juego en una devoción: siempre que pudo, le dio la pelota a la Pulga.

Los números lo dicen todo: siendo lateral derecho, Dani Alves es el jugador que más asistencias le dio a Messi en toda su carrera, con 42. Muy lejos, en el segundo lugar, figura Iniesta, con 34. El podio lo completa Xavi, con 31. Está claro que la época de Guardiola fue especial: se trataba de un equipo que generaba al menos 15 situaciones de gol por partido, con Dani Alves en un rol mucho más cercano al extremo que al defensor. La Pulga, que durante un período volcó su juego sobre la derecha, con la idea de tirar diagonales hacia la izquierda o jugar paredes con los centrodelanteros (Eto'o primero, Villa después), tuvo una sensibilidad especial con el brasileño.

A veces, las estadísticas pueden ser un poco frías. Pero también regalar un océano de claridad. Los datos de Opta muestran no sólo la sintonía futbolera. Es algo mucho mayor, mucho más profundo. Messi sabía que Dani Alves, que hoy será su rival en el espectacular duelo por la Champions League entre Barcelona y Juventus, siempre iba a estar ahí para él. Y el brasileño se encargaba en no fallarle nunca. Adentro de la cancha, le daba el balón siempre que podía, le pasaba por la espalda y se ofrecía como descarga, le sugería diagonales mágicas, le liberaba espacios. Afuera, era el que bromeaba, lo cuidaba, lo quería hacer sentir siempre bien.

Dani Alves

En la temporada 2011-12 de LaLiga, Dani Alves le dio 429 pases a Messi, la combinación que más veces se repitió en Barcelona en ese torneo. El argentino, en cambio, a quien más se la dio fue a Xavi, con 357 pases, aunque en el segundo lugar sí aparece el brasileño, con 293.

Sobre Dani Alves podía haber dudas sobre su rendimiento, su conducta o disciplina: lo único seguro era que, en las estadísticas, siempre iba a ser el jugador que más veces se la iba a dar a Messi. La tendencia se repite en la temporada 2015-16, con 328 combinaciones, cuando en el segundo lugar figura Neymar con ¡sólo 270!

pases

En esta campaña, la tendencia se mantiene de brasileño a argentino. Neymar fue el que más balones le cedió a Messi, con 196, aunque Busquets se la entregó la misma cantidad de veces y Sergi Roberto está cerca del número, con 178. Pero la época de oro parece haber quedado atrás. Todos perciben que siempre es mejor que el balón corra en los pies del 10 argentino, pero -hasta ahora- nadie volvió a declarar un verdadero amor por hacer que el mejor se sienta lo más contento posible: y la Pulga no puede estar más contento que cuando tiene la pelota con él. Dani Alves todavía lo sabe, pese a que hoy no habrá calentamientos, risas ni paredes juntos.

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