Cómo Latinoamérica está aprovechando la inteligencia artificial para innovar

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NotCo, emprendimiento chileno, recurre a la Inteligencia Artificial para crear comida con base en plantas que imita el sabor de la proteína animal (foto cortesía BID)
NotCo, emprendimiento chileno, recurre a la Inteligencia Artificial para crear comida con base en plantas que imita el sabor de la proteína animal (foto cortesía BID)

“Utilizamos algoritmos que ayudan en la búsqueda de fórmulas plant-based que intentan emular alimentos animal-based. La visión que tenemos en The Not Company podría resumirse en que la tecnología basada en Inteligencia artificial —combinada con el conocimiento científico— es capaz de apoyar a un equipo de chefs, investigadores y food scientists en la creación de nuevos productos”.

Así se presentó a Yahoo Finanzas NotCo, un emprendimiento chileno que fue destacado por el Banco Interamericano de Desarrollo -BID- como una de las 50 innovaciones más destacadas de América Latina, en un especial periodístico publicado en su sitio web.

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El caso de NetCo, y el éxito comercial que ha tenido su proyecto, es un ejemplo de cómo la región, sin importar si es el sector público o el privado, viene aprovechando las bondades que le brinda la inteligencia artificial -IA- para soportar sus ideas de productos o servicios, para beneficio de las economías locales.

NetCo soportó en la IA una propuesta con la que querían apropiarse de un margen del mercado de nuevos alimentos, ofreciendo alternativas amigables con el medioambiente.

“Nuestra apuesta está en que, mientras más datos generemos y guardemos en nuestras cocinas y laboratorios, mejores serán las predicciones y recomendaciones entregadas por Giuseppe, el chef algorítmico de NotCo. A su vez, esto nos permitirá realizar iteraciones más veloces y precisas en el desarrollo de estos productos”, respondió NotCo a través de Sanhueza.

De hecho, esta empresa chilena ya tiene en la mira tres nuevas oportunidades de sacarle provecho a la IA y captar nuevos nichos.

“Se podrían analizar nuevos trends para intentar anticipar las cambiantes demandas de los consumidores en cuanto a sabores; o bien, aplicar técnicas de machine learning en la industria agrícola para preocuparse de las variables (temperatura, cantidad de agua, nivel de salinidad) que más contribuyen en la calidad de una cosecha; o por último, apoyarse en algoritmos relacionados con computer vision para detectar y controlar posibles fallas en las etapas de elaboración o manufactura de un alimento”.

Los países que más utilizan la inteligencia artificial de Latam

Chile es, justamente, uno de los países que mejor lo vienen haciendo en la incorporación de la IA en varios de sus sectores económicos y productivos. Otros como Brasil, México, Colombia y Argentina, también se destacan, señaló Rafael Anta, especialista principal de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del sector de Instituciones para el Desarrollo del BID.

Anta comentó que, por ejemplo, el banco ha financiado en Argentina la fabricación de dos satélites que generan datos de la observación terrestre que luego son el insumo con el que las ciudades, y sus sociedades, desarrollan soluciones de agricultura con base en datos clave como cuándo hay que regar la tierra, si hay que recurrir o no a los fertilizantes, cuánto miden los árboles sin necesidad de que un funcionario esté en campo, o predecir movimientos telúricos.

“Hay muchas aplicaciones que no necesariamente tienen que ser productivas pero sí son críticas para la sociedad y requieren de la IA, y en Latinoamérica se están empezando a producir muchos de los datos que son el soporte de esas soluciones”, indicó Anta.

Casos de éxito con inteligencia artificial en Latinoamérica

Su objetivo era cuidar el agua, vital no solo por temas de salud pública para los habitantes de su ciudad, Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, sino porque el líquido es fundamental para sus labores agrícolas y productivas.

Sus nombres son Ana Liberoff, Natalia Pessacg y Silvia Flaherty, y la sociedad argentina supo de ellas en noviembre pasado cuando se conocieron los mapas de cultivo para cuidar el agua de la Patagonia que diseñaron con la ayuda de la inteligencia artificial y redes neuronales, como reseñó Clarín.

Las pampas de Puerto Madryn, en Argentina (foto GABRIEL BOUYS/AFP vía Getty Images).
Las pampas de Puerto Madryn, en Argentina (foto GABRIEL BOUYS/AFP vía Getty Images).

El proyecto lo desarrollaron como parte del programa IA for Earth de Microsoft, que pone a disposición de los participantes una plataforma de inteligencia artificial para trabajar en cuatro campos: cambio climático, agricultura, biodiversidad y agua.

“Para lograrlo se necesita tener un mapa de cultivos e identificar el tipo de prácticas que hay en cada parcela. Eso solo ha sido posible, y mucho más preciso, a partir del uso de Inteligencia artificial e imágenes satelitales", destacó Ana Liberoff, citada por el portal news.agrofy.com.ar.

Según esta publicación, la inteligencia artificial permite automatizar la clasificación de las imágenes satelitales y repetirlo año a año de forma automática. Además, la tecnología ayuda a tomar información clave que desde un satélite es difícil de discriminar en un cultivo, como cuáles individuos son árboles, cuáles frutales, cuáles hortalizas o pasturas.

“Con Deep Learning y la creación de redes neuronales, al identificar ciertos patrones, se le enseña al modelo qué es cada cosa que ve para que después repita este ejercicio solo” describió la publicación.

Inteligencia artificial en la agricultura

Sin duda que la agricultura es el sector económico más importante para Uruguay. En 2018, un informe del diario El País de Montevideo daba cuenta de que el 80 % de las exportaciones de bienes del país provenían del campo agroindustrial, y que tenía 16,4 millones de hectáreas aptas para uso agropecuario, es decir más del 90 % del total de su territorio.

Por eso, cualquier soporte que desde la tecnología reciba el sector tendrá un impacto significativo en la salud de la economía del país.

OkaraTech es otro de los emprendimientos latinoamericanos en agroindustria que fueron destacados por el BID en su seriado. Esta empresa nació en 2014, fue fundada por Leonardo Cristalli, y consiste en una plataforma de agricultura digital que integra los datos del negocio agropecuario provenientes de distintas fuentes a través de aplicaciones móviles y los traduce en información útil y contextualizada para que el productor agropecuario pueda optimizar su producción y tomar mejores decisiones.

Para ello, dicen que aprovechan la enorme cantidad de datos ya disponibles para que el productor agropecuario optimice su producción y tome las mejores decisiones con ayuda de la inteligencia artificial.

Hacen monitoreo de la evolución de los cultivos, agrometeorología hiperlocalizada, entre otras funciones.

Otros avances en la región

De a poco los países latinoamericanos entienden que la IA es clave para su desarrollo productivo y económico. No son ajenos a los avances de esta tecnología que de acuerdo con la periodista científica brasileña Carla Almeida, colaboradora del portal SciDev.Net, aportará 15,7 billones de dólares a la economía global en 2030.

Almeida citó en un informe publicado en marzo de 2019, titulado Radar latinoamericano: la región en la era de la inteligencia artificial, un estudio hecho por la firma Accenture en el que se señala que en 2035 las tasas de crecimiento anuales en América Latina aumentarán hasta un punto porcentual gracias al potencial de la IA.

Brasil, por ejemplo, ha tomado ventaja en esa carrera, y hace un año presentó el Instituto Avanzado de Inteligencia Artificial, instalado en Sao Paulo, con la misión de resolver, con la IA como base y el acompañamiento del sector privado, problemas relevantes para la sociedad.

En Medellín, Colombia, se lanzó también en 2019 el Centro de la Cuarta Revolución Industrial, el primero de su tipo en Hispanoamérica y tan solo el quinto en el mundo. Esta entidad cuenta con un área especializada en IA, que brinda soporte a startups y empresas tecnológicas que investigan y desarrollan en esta materia, con algunos resultados ya tangibles, como la utilización de esta para ejercer labores de reclutamiento y administración de personal, o reconocimiento facial en cámaras públicas de videovigilancia.

Otros tres casos que menciona la periodista Carla Almeida en su informe son: el Centro Humbolt, en Nicaragua, que proporciona a comunidades de regiones forestales herramientas técnicas y científicas basadas en IA para defender sus activos y territorios comunes; la Universidad de Columbia, en Puerto Rico, que usa IA para medir la salud de los bosques dañados por tormentas y huracanes, y evaluar cuánto tiempo tardan en recuperarse; y el Centro Intercultural para el Estudio de los Desiertos y Océanos de México, que se apoya en un modelo de IA para analizar los efectos de los medios de comunicación en la percepción pública sobre el cambio climático y, con ello, pretende ayudar a los gobiernos a crear estrategias de adaptación.

Qué se debe mejorar en Latam para aprovechar mejor la IA

De acuerdo con Rafael Anta, los gobiernos latinoamericanos son conscientes de que esta tecnología tiene potencial, pero lo ven de una manera “superficial”, y no desarrollan ideas productivas, o lo que es lo mismo, desaprovechan las oportunidades al no ejecutarlas.

“Faltan tres cosas: esa persona que sabe que hay una solución que se puede desarrollar con IA (escasea el talento); inversión, porque cuando identifican el problema, hay una solución en la IA que requiere datos para generar modelos algorítmicos, y eso cuesta; y, por último, siempre falta dinero que generalmente no está en los presupuestos a nivel local”, precisó el especialista del BID.

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