Irán insistió y se quedó con la victoria ante Gales en un frenético partido

Richard Heathcote/Getty Images

La segunda fecha de la Copa Mundial de Catar 2022 comenzó a la altura de la dimensión del certamen. En un apasionante choque, en el Estadio Ahmad bin AliIrán festejó sobre el final contra Gales, gracias a su victoria por 2-0, que le mantiene con vida la ilusión por avanzar a octavos de final, en el Grupo B.

Tras su empate con Estados Unidos, en el debut, los europeos tomaron la iniciativa del partido, con el objetivo de darle valor a ese punto obtenido y sostener el sueño por clasificar. En ese sentido, se adueñaron de la pelota y avisaron por el primer gol mediante un tiro débil de Kieffer Moore, cerca del arco.

Esta situación de sus oponentes, así como la necesidad de recomponerse de la dura goleada sufrida en el debut, contra Inglaterra, bastó para que los asiáticos respondan. Primero, disputaron el balón y luego elaboraron una buena serie de toques, en la que Ali Gholizadeh culminó con un toque hacia la red, aunque su tanto fue anulado por offside.

El ida y vuelta de ambos equipos permaneció en la continuidad del primer tiempo, aunque con poca fuerza, al momento de ingresar al último tercio del campo. De hecho, se mantuvieron equilibrados en cantidad de remates: los galeses intentaron cuatro (dos al arco), mientras que los islámicos elaboraron cinco (también dos a portería).

Hacia el descanso, los Red Dragons se fueron con una amplia tenencia del balón (65.9%). Aunque esto, posterior al entretiempo, no lograron sostenerlo, y por mérito de los dirigidos por Carlos Queiroz, que los embistieron en el inicio del complemento.

Los Príncipes de Persia salieron con todo y acariciaron la ventaja tres veces, en una misma jugada: Sardar Azmoun ingresó por la derecha del área e impactó al poste, Ali Gholizadeh estrelló el esférico en el palo izquierdo en el rebote y Azmoun volvió a intentarlo, pero se topó con la buena respuesta del arquero Wayne Hennessey.

Esta consecución de avisos fue el comienzo de un dominio de los iraníes en el cotejo, ante un equipo de Rob Page quieto. Nuevamente, se asomó al gol con un tiro colocado y peligroso de Saeid Ezatolahi, que llegó a rozar el guardavallas contrario para enviarla muy cerca del rincón izquierdo.

Para los últimos minutos, los galeses intentaron activarse con un disparo alto de Ben Davies, detenido por el portero Hossein Hosseini. Aunque a poco del final, sufrieron la expulsión de Hennessey, tras un achique lejano y una posterior dura infracción sobre Taremi, que fue revisada a instancias del VAR.

La tarjeta roja en el conjunto del Viejo Continente aumentó la adrenalina en el encuentro, sobre todo, del lado del cuadro de Queiroz. Es que se lanzó en ataque y, después de varias ocasiones, consiguió su recompensa: Roozbeh Cheshmi se hizo lugar en la puerta del área y convirtió con un preciso lanzamiento colocado, al sector derecho, en tiempo de descuento.

En la desesperación por igualar, Gales asumió todos los riesgos y terminó de firmar su sentencia. Ante una defensa despoblada, los asiáticos liquidaron la historia de contragolpe, con una sutil definición de Ramin Rezaeian por encima del arquero.

Así, a falta del duelo entre Inglaterra y Estados Unidos, Irán sueña con meterse en octavos de final al sumar sus primeros tres puntos y se jugará la clasificación en el cierre del grupo, el próximo martes, contra los norteamericanos. Los de Page, con apenas una unidad, harán su papel y buscarán el milagro ante los Three Lions.

Foto: Richard Heathcote/Getty Images