Cierre del país o un pronóstico de más de 10.000 muertes en un mes: la llamada de auxilio de los médicos italianos

M. J. Arias
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La amenaza del colapso sanitario en Italia resuena cada vez con mayor insistencia en el país, en el que aún se resisten al cierre total aplicado en los meses más complicados durante la primera ola del coronavirus y que cada vez más voces solicitan. Un cierre que hizo que se confinase a la población en sus casas y se cerrasen todos los servicios no esenciales. Esta semana ha sido Filippo Anelli, el presidente de la Federación de los Colegios de Médicos (FNOMCeO), quien, en un mensaje enviado a La Repubblica, ha advertido al Gobierno de Giuseppe Conte que si no cierra por completo existe el riesgo de que en el próximo mes mueran 10.000 personas víctimas del coronarivus. En España, si se hace esa proyección con los datos de Sanidad, sería de algo menos de 5.000 muertos en un mes.

En Italia aplican un sistema de colores que indica la situación epidemiológica de cada región y las medidas que rigen en ella. (Foto: Andrea Ronchini/NurPhoto via Getty Images)
En Italia aplican un sistema de colores que indica la situación epidemiológica de cada región y las medidas que rigen en ella. (Foto: Andrea Ronchini/NurPhoto via Getty Images)

Los hospitales italianos están al límite. Alguno, incluso, ya lo han superado llegando a habilitarse camas en capillas para poder atender a la avalancha de pacientes que llegan a urgencias. Según los datos de la Universidad Johns Hopkins citados por El Confidencial, el país transalpino suma casi un millón de contagios y acumula una cifra de fallecidos de 41.750 víctimas. Un cómputo global que crece cada día.

La situación es tal que Anelli ha decidido lanzar una llamada de auxilio al Gobierno para que tomen medidas más drásticas y contundentes cuanto antes. “Los últimos datos no nos hacen prever nada bueno. En la última semana se han registrado unos 1.000 ingresos de media, 110 en la UCI, 25.000 en aislamiento preventivo y más de 300 fallecidos al día. Si la tendencia se mantiene, en un mes tendremos 10.000 muertos más y superaremos el umbral fatídico de los 5.000 pacientes en la UCI. El escenario que se vislumbra es dramático, y no solo por el tratamiento de los pacientes COVID, sino por el tratamiento de pacientes de todo tipo de patologías. Se necesitan medidas drásticas, como el confinamiento total”, ha declarado.

Si se actualiza la cuenta realizada por Anelli con los últimos datos actualizados recogidos por Il Corriere en su gráfico, las muertes diarias de los últimos días arrojaría una media diaria de alrededor de 400 fallecimientos, lo que elevaría el pronóstico a alrededor de 12.000 muertos. Actuando ahora, continúa su discurso, podría evitarse que confluyan los casos de pacientes con coronavirus con los afectados por la gripe a finales de diciembre y principios de enero. Un escenario que califica de “dramático”.

En España la situación no es exactamente la misma que en Italia. Además, comparar cifras de un país y otro es complejo debido a que cada sistema de conteo es distinto y los datos se van actualizando muchas veces con retraso. Pero si se hiciese una proyección similar a la realizada por Anelli teniendo en cuenta los datos oficiales de Sanidad recogidos en eldiario.es sobre los muertos en la última semana (1.209), esta sería de algo más de 4.800 fallecimientos en un mes aunque en las últimas 24 horas se han sumado 411.

En la rueda de prensa de este martes, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, señaló que “la cifra de fallecidos es posible que siga subiendo unos días” al tiempo que estimó que, teniendo en cuenta los retrasos en las notificaciones, la media es de alrededor de 200 fallecimientos por COVID diarios.

A día de hoy, en Italia impera un sistema de control que funciona como un semáforo catalogando a las regiones por colores (amarillo, naranja y rojo) según su situación epidemiológica. A un color más intenso, peores datos y mayores y más duras restricciones. La idea del Gobierno de Conte es seguir con este sistema hasta el próximo 15 de noviembre, cuando se evaluará la eficacia de las medidas tomadas y cuál será el siguiente paso a dar.

En este sentido, señalan desde Libero Quotidiano la problemática de los datos y la falta de fiabilidad en algunos casos. Algo que, explican, ha llevado al Ministro de Salud, Roberto Speranza, a recordar que proporcionar cifras falsas es un “delito gravísimo” y la obligación de las regiones a facilitar datos correctos.

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