La lucha de la gran estrella del billar, moribunda por un cáncer, por asegurar el futuro de sus hijas

Luis Tejo
·4 min de lectura
Jeanette Lee agarrando el taco durante una partida de billar
Jeanette "Black Widow" Lee durante una partida de exhibición de 2013. Foto: Johnny Núñez/WireImage.

Se puede debatir largo y tendido sobre si el billar u otras actividades análogas merecen o no la catalogación de "deporte" al mismo nivel que el fútbol, el baloncesto o el atletismo. Mientras ese dilema quede resuelto, en Yahoo Deportes te seguiremos informando de las noticias que surjan en torno a este juego que, aunque no atraiga grandes multitudes, sí tiene su cuota significativa de seguidores. Y más cuando la protagonista es una figura tan importante como Jeanette Lee.

Esta estadounidense de ascendencia coreana, apodada Black Widow ("viuda negra") porque es el color que viste habitualmente y porque, según sus amigos y admiradores, pese a su carácter dulce "se comía a sus rivales vivos" en las partidas, fue indudablemente una de las grandes estrellas durante los años '90 y la primera década del presente siglo. Especializada en la modalidad "bola 9", su lista de títulos tanto nacionales como internacionales, en categoría femenina o mixta, es prácticamente inabarcable e incluye hasta una medalla de oro en los World Games, el equivalente a los Juegos Olímpicos para las competiciones que no han conseguido formar parte del programa oficial. Si a su talento se le suma lo que en algunas ofertas de empleo llaman "buena presencia" (ESPN la situó en el número 3 en la lista de las deportistas más sexis del mundo de 2002), el resultado es que, dentro del mundillo del billar, alcanzó una popularidad incomparable.

Sin embargo, a sus 49 años, se ha convertido en noticia no por un regreso triunfal a la alta competición, sino por algo mucho más triste. Según acaba de anunciar, se le ha diagnosticado cáncer de ovarios. Que además está en fase 4, considerada la más avanzada y, en la inmensa mayoría de los casos, ya incurable. De hecho, los médicos consideran que, en las estimaciones más optimistas, le queda un año de vida.

Lo tardío del diagnóstico se debe a que los intensos dolores que sufría se confundían con los de la escoliosis, enfermedad que causa deformaciones en la columna vertebral y que padecía desde la infancia. Esta dolencia, de hecho, forzó su retirada en 2010, ya que, pese a ser relativamente joven para el billar, las molestias que sentía constantemente eran tales que no podía mantener su nivel de competición. "Ella estaba mal todo el tiempo, de todas formas, así que no sintió mucha diferencia", dijo su agente en declaraciones que recoge el Washington Post.

Su enfermedad ha contribuido a que su situación económica actual no sea ni mucho menos buena. Porque, aunque en su momento se llevó bastante dinero en premios y participó en numerosas campañas publicitarias que le permitieron obtener grandes beneficios, hay que reconocer que no hablamos de cantidades exageradas: "Ganó más que nadie en la historia del billar, pero hay entrenadores asistentes de fútbol americano que cobran más en un año que ella en toda su vida", insiste su agente.

Además, su ausencia de los grandes torneos desde 2010 cerró el grifo, y sin embargo sí ha tenido gastos muy cuantiosos. Se ha sometido hasta a 19 operaciones para tratar su escoliosis, que, dadas las características del sistema sanitario estadounidense, ha tenido que costear de su bolsillo. Por su parte, la Asociación Americana de Jugadores de Billar no está ahora mismo en condiciones de ayudarla, porque, debido a la pandemia del coronavirus ("ya nadie va a los bares a jugar", insiste su agente), su tesorería también está bajo mínimos.

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De ahí que se haya puesto en marcha una campaña de recogida de fondos en la plataforma GoFundMe. Su objetivo es recaudar lo suficiente para garantizar un buen futuro a las tres hijas de Jeanette, madre soltera. La mayor, de 16 años, es adoptada y la mediana (11) nació mediante gestación subrogada, puesto que, por su escoliosis, tanto ella como los médicos pensaban que el proceso natural era inviable en su caso. Por eso, quedarse embarazada y que la tercera (10) naciera sin ningún problema fue poco menos que milagroso.

Hasta el momento se ha conseguido llegar casi a 88.000 dólares, con más de 1.100 donantes distintos. El objetivo es ambicioso: alcanzar el cuarto de millón. Se confía tanto en el tirón popular de Lee como en la solidaridad de sus amigos; se sabe que uno de ellos, el antiguo piloto de NASCAR Tony Stewart, ha aportado 10.000 dólares él solo. Otras figuras ilustres como Allison Fisher, su gran rival en el circuito femenino, han expresado su solidaridad y están ayudando a difundir la iniciativa.

No obstante, la Viuda Negra se niega a utilizar la palabra "terminal" y dice estar dispuesta a luchar con todas sus fuerzas para curarse. "Me esforzaré igual que cuando competía en las mesas de billar. Nunca me rendiré. Se lo debo a mis tres hijas", indicó en un comunicado. Los profesionales de la medicina creen que, en su estado, es difícil que salga adelante. Ojalá esta vez se hayan equivocado.

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