José María García y el fútbol femenino: cuando la falta de respeto atropella al gusto

Andrea Peláez

En cuestión de gustos nadie va a convencer a nadie. Los gustos son libres, personales y no tiene por qué entenderlos el de al lado. La cuestión está en la fina línea que separa mi gusto y el tuyo y la falta de respeto hacia el otro.

El sábado, de madrugada, el gran José María García visitó los estudios de la Cadena COPE para charlar con los compañeros del Grupo Risa y en medio de la charla, uno de los referentes del periodismo deportivo, alejado hace ya muchos años del oficio, arremetió contra el fútbol femenino.

José María García durante una visita al estudio de COPE
José María García durante una visita al estudio de COPE

“El fútbol femenino es una mentira. Un alto porcentaje de jugadoras no llegan del córner a la portería, no tienen fuerza. El Atlético de Madrid juvenil ganaría 10-0 al equipo femenino igual que el Número 50 del Mundo de tenis ganaría 6-0 6-0 a la número 1. Y eso del machismo y el feminismo...si meten a 70.000 personas en el Wanda...sí, 70.000 invitaciones y al fin de semana siguiente sólo 1000 personas en el campo”.

Desde luego se quedó a gusto. Cumplió su cometido si es que este era el de trasladar al Siglo XV a todos los que escuchamos y leímos sus palabras.

Vuelvo a repetir que en cuestión de gustos aquí nadie va a convencer a nadie de que piense lo contrario porque no se trata de eso y ya no hablo como periodista que, entre otras cosas, sigue el fútbol femenino sino que en esta ocasión hablo como mujer. No tengo el gusto de conocer al señor García pero, bajo mi punto de vista, sus declaraciones olían a rancio, a caverna y a machismo.

Puede no gustarte el fútbol femenino como a tanta otra gente, pero entonces lo que has de hacer es no verlo y no comentar. A mí de pequeña me enseñaron a respetar los gustos de los demás, si algo no es de mi agrado (algo dentro de la ética, por supuesto) pues no lo veo, no lo consumo o lo rechazo, pero jamás entro en descalificaciones hacia la actividad en sí o el colectivo que la sigue.

Es una falta de respeto tremenda hacia las futbolistas que jamás se han metido con nadie y que, además, ahora se encuentran metidas de lleno en una de las luchas más importantes hasta ahora que es la de conseguir un Convenio Colectivo que las ampare en su vida laboral. Ellas merecen respeto. ¿No te gustan? No las veas. Pero respétalas.

Además García no falla en el punto en el que convergen todos los que defienden la casposa idea de que el fútbol femenino no es fútbol: el enfrentamiento con el masculino. Buscar siempre la comparativa entre hombre y mujer para dejar a ésta siempre por debajo.

Creo que se trata un poco del “a ver quién la tiene más larga”. La necesidad continua de hacer comparaciones para que uno siga pareciendo el sexo dominante y el otro, el débil. Una técnica muy utilizada por aquellos que quieren alimentar su ego de machito sin darse cuenta que tan sólo el hecho de plantear la comparación deja a las claras su complejo.

Pero, una vez convertido en TT en Twitter y después de ser la comidilla del domingo, José María García apeló a su conciencia y , quién sabe si ordenado o aconsejado por terceros, llamó a Tiempo de Juego en su tramo nocturno para disculparse.

Unas disculpas un poco torticeras, hay que decir, algo atropelladas y quizá hechas por la presión social suscitadaen las redes tras sus declaraciones. En esta ocasión García matizó sus palabras, como por ejemplo en el caso del calificativo “mentira” para asegurar que: “me refería a la organización, no a las chicas”. Y además aseguraba ser un fiel defensor del deporte femenino.

Le honra pedir disculpas, como a cualquiera, y además hacerlo de forma pública y a través del mismo medio en el que cometió el error. Luego ya va en cada uno creerlas o no, aceptarlas o no. Yo elijo creerlas y, pese a seguir en muchos puntos en desacuerdo y creer que llegan un poco atropelladas, cogidas con pinzas y obligadas, elijo aceptarlas.

Pero vamos a ver si nos queda clara una cosa...nadie está metiendo el fútbol femenino con calzador a nadie. Nadie obliga a nadie a verlo los fines de semana, ni a ver un mundial, ni nada por el estilo. El fútbol femenino ha crecido por sus propios medios y está empezando a ocupar un lugar por el que ha luchado y trabajado. Por supuesto que hay otros muchos deportes con mujeres que merecen ser reconocidas y admiradas, pero éste es el momento del fútbol femenino.

Por favor, dejemos de señalarnos con el dedo los unos a los otros, dejemos de restar y tratemos de sumar que es lo que más necesitan ellas ahora.