Unzué y los códigos periodísticos

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Juan Carlos Unzué. (Foto: James Williamson - AMA/Getty Images)
Juan Carlos Unzué. (Foto: James Williamson - AMA/Getty Images)

Juan Carlos Unzué anunció el pasado jueves que le han diagnosticado esclerosis lateral amiotrófica, la terrible ELA. Los principales medios de comunicación estaban al tanto de la noticia desde varios días antes, y convocados en Barcelona a la rueda de prensa en la que el propio Unzué la iba a comunicar. Sin embargo, Cristina Cubero decidió convertirla en el tema central de su columna de ‘Mundo Deportivo’, que vio la luz unas horas antes del anuncio. Unzué apenas lamentó la fitración brevemente; si una enfermedad tan cruel no ha torcido un milímetro su sonrisa, no iba a hacerlo esto. “Quería que los conocidos a los que no he podido dar la noticia cara a cara se enterasen por mí. Se ha roto un poco esta mañana”, comentó.

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Cubero fue objeto de una lapidación en toda regla en las redes sociales, valga la redundancia, pero también recibió algo mucho menos habitual: críticas de otros profesionales de la prensa. Es lógico preguntarse en qué estaba pensando exactamente al desvelar la enfermedad de una persona que, tal vez, no quería darla a conocer. O peor aún, en qué pensaba (la pregunta es retórica) Pipi Estrada cuando anunció en su cuenta de Twitter el fallecimiento de Michael Robinson... una semana antes de que se produjera. 

Este lunes, durante una intervención en el programa ‘A diario’ de Radio Marca, Cubero contó que ha pedido disculpas a Unzué y que éste las ha aceptado. Asegura haber sufrido “los peores días” de su vida y admite que se equivocó en el ‘timing’, aunque niega haberse adelantado sólo para poder apuntarse el tanto: “Decir que he buscado una exclusiva es la cosa más ridícula que he escuchado en mi vida”.

Si damos por buena la versión de Cubero, lo que nos queda -en el más benévolo de los casos- es un desconocimiento mayúsculo de los códigos de la profesión. Una ignorancia supina respecto a una serie de convenciones y límites que los propios profesionales del periodismo -no los autores de blogs ni los tuiteros- han ido fijando con el paso de los años, y que deberían enseñarse en las facultades, en las redacciones o donde quiera que aprenda uno hoy. Cuando escucho a periodistas explicando cómo ejercen su profesión -cosa que sucede muy a menudo en las tertulias deportivas-, suelo sorprenderme del desconocimiento tan extendido respecto a los rudimentos del oficio, y siento escalofríos al pensar que pueda suceder lo mismo en gremios como la arquitectura, la medicina, la alimentación, la industria aeronáutica...

Cuando la noticia de Unzué comenzó a extenderse, ‘Mundo Deportivo’ compartió en sus redes sociales la pieza que había sido retirada de la web a primera hora de la mañana. También ‘Marca’ optó por adelantarse a la rueda de prensa y publicó la noticia. Quizá no sea ausencia de códigos sino una mera reformulación en tiempos del periodismo digital: si la noticia ya está circulando, no seas primo, porque los clicks que no caces tú se los llevará otro.

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