El jugador a seguir: Andreas Wolff, el "lobo" vuelve a afilar sus colmillos

EFE/EPA/OLE MARTIN WOLD NORWAY OUT
EFE/EPA/OLE MARTIN WOLD NORWAY OUT

Trondheim (Noruega), 10 ene (EFE).- Relegado a un segundo plano durante la tres últimas temporadas en el Kiel, el guardameta alemán Andreas Wolff ha vuelto a afilar sus colmillos con la llegada al Kielce polaco, donde de la mano del técnico español Talant Dujshebaev ha recuperado la confianza que le llevó a convertirse en uno de los mejores porteros del mundo.

"Su paso por el Kiel, donde ha estado prácticamente tres años sentado en el banquillo, le hizo perder la confianza, pero desde que está con nosotros poco a poco ha ido recuperando su mejor nivel y ahora vuelve a ser ese jugador capaz de marcar las diferencias", señaló el técnico del Kielce, el español Talant Dujshebaev.

Unas palabras refrendadas por el título de mejor jugador del mes de noviembre de la Liga de Campeones con el que la Federación Europea galardonó al guardameta alemán, tras sus sobresalientes actuaciones ante el Veszprem, el Vardar y el Meshkov Brest.

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Todo una advertencia para los rivales del conjunto alemán, que se encontrarán en el Europeo con un Wolff, que vuelve a inspirar el mismo temor que ya le convirtió en el héroe indiscutible del triunfo germano en el Campeonato de Europa de Polonia en 2016.

"Creo que es el portero con más calidad que ha tenido Alemania en los últimos diez años. Es un portero muy completo. Tiene calidad, tiene cabeza y lo más importante, sabe en cada momento qué es lo que tiene que hacer"

Así describía el guardameta español Arpad Sterbik al guardameta alemán horas antes de la final del Campeonato de Europa que enfrentó en 2016 a España con el conjunto teutón y en la que Andreas Wolff se convirtió en el verdugo de los "Hispanos" con una descomunal actuación.

Un brillante desempeño que Wolff, de 28 años, volvió a repetir meses más tarde en los Juegos Olímpicos de Río, donde Alemania se colgó la medalla de bronce.

Éxitos que convirtieron al guardameta en la gran estrella del balonmano alemán, un cartel que se confirmó con el fichaje de Andreas Wolff por el Kiel, posiblemente el club más legendario de la Bundesliga.

Pero Wolff se topó en el Kiel con el muro que supuso el danés Niklas Landin, al que nunca pudo arrebatar la titularidad en la portería de las "cebras".

De hecho, el internacional alemán, consciente de su situación, apenas una temporada después de su llegada al Kiel y cuando todavía le restaban dos temporadas de contrato anunció su fichaje por el Kielce polaco para la presente campaña.

"En el arranque de temporada compaginó actuaciones muy brillantes con otras no tanto. Pero eso es normal, porque le faltaba continuidad, pero ya en los últimos meses se le nota tanto en los entrenamientos como en los partidos más confiado", explicó Talant Dujshebaev en declaraciones a EFE.

Una confianza que ha permitido a Wolff recuperar esa agresividad tan típica en los duelos uno contra con los lanzadores. "Tiene esa forma de colocarse descaradamente en un lado, ofreciendo un lanzamiento claro para tratar de ganar esa lucha psicológica al lanzador", explicó el guardameta español Gonzalo Pérez de Vargas.

Aunque si por algo destaca el portero alemán es por su capacidad para aprovechar su enorme envergadura -Wolff mide casi dos metros y pesa 105 kilos- no exenta de una notable flexibilidad.

"Es un portero muy grande. Ocupa mucha portería como Sterbik y en la flexibilidad también se asemeja a Arpad. Esa capacidad para subir la pierna y bajar la mano hasta el suelo a la vez es una influencia de Arpad, que es uno de sus modelos", añadió Pérez de Vargas.

Virtudes en las que se sustentan gran parte de las opciones de la selección alemana en el Europeo de Suecia, Austria y Noruega, donde Andres Wolff tratará de reivindicarse como uno de los mejores porteros del mundo.

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