Karanka: “A veces mejoras a los jugadores y otras, ellos te hacen mejor entrenador”

Aitor revela su método, repasa sus experiencias en los banquillos y analiza parte de la la cultura de la Premier League
Aitor revela su método, repasa sus experiencias en los banquillos y analiza parte de la la cultura de la Premier League

Sobrio, sencillo y directo, Aitor Karanka (Vitoria, 1973) ha alcanzado su madurez como entrenador. Después de una vida trufada de éxitos como jugador – tres Champions y una Liga con el Madrid-, el vasco sigue forjando, a fuego lento, su carrera en los banquillos. Miembro del cuerpo técnico de las inferiores de la selección española, asistente de José Mourinho en el Real Madrid – su etapa más conocida por la opinión pública-, entrenador que consiguió el histórico ascenso del Middlesbrough a la Premier y por último, técnico del Nottingham Forest, ahora Karanka busca equipo. Tiene ofertas encima de la mesa, pero no es de los que tiene prisa por subirse a un tren en marcha, sino que prefiere encontrar un proyecto creíble, serio y con los pies en la tierra. Hombre de principios, está convencido de la receta del éxito, en el fútbol como en la vida, consiste en disfrutar del proceso.

Después de muchos años como entrenador de éxito en Inglaterra, donde se ha ponderado mucho su trabajo ¿qué marca la diferencia entre España e Inglaterra, en cuanto a la cultura futbolística?

“No es que en España no haya cultura futbolística adecuada, pero en Inglaterra hay un sentido muy tradicional, todos miran por el club, todos piensan en el club. El que corta las entradas, el que cocina, el que lleva las maletas, el que limpia las botas…Es así. El respeto en los campos, en las aficiones. Fíjate que después de un año con el Boro, perdimos la final por el ascenso en Wembley. Estaba aquellos días en casa, algo frustrado y cuando salí, me encontraba gente que me daba las gracias, que lloraba al lado mío y que me daba la enhorabuena por el trabajo hecho…Eso me emocionó. Hay un gran respeto. Gracias a Dios, al año siguiente subimos”

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¿Es cierto que se respeta más la figura del entrenador en la Premier que en la Liga?

“Es otra cultura, no lo podemos negar. La gente va a al campo. No te voy a decir que no piten, porque a veces son duros en los descansos si el partido del equipo no es bueno, pero no se obsesionan, no lo llevan más allá. Piensan siempre en el partido siguiente. Puedes jugar dos partidos seguidos y cuando pierden, al siguiente partido los hinchas van todos juntos como lobos”

Tiene usted fama de “matagigantes”. Eliminó al Manchester City, se las hizo pasar canutas en su momento al Liverpool ¿es lo que más curte en el fútbol, preparar los partidos ante los grandes?

“En Copa eliminamos al City de Pellegrini, hicimos en su momento un buen trabajo. Ahí es donde te das cuenta de que te tienes que reinventar cada día como entrenador. Yo no voy a jugar igual contra un club humilde que contra una superpotencia. Pero en ese momento, tu trabajo como entrenador consiste en tener que convencer a los jugadores que teniendo tu idea, que haciendo cambios tácticos, puedes ganar a cualquiera. Todo es mentalidad”.

¿Hay una hoja de ruta para preparar los partidos ante equipos superiores? Entiendo que sí..

“No hay una receta mágica, pero lo importante es hacer lo tuyo, lo que sabes hacer. La base es tu estilo y sacar provecho de las debilidades del contrario. Siempre tienen alguna debilidad. Son equipos acostumbrados a tener el balón y cuando no lo tienen, sufren”.

Simeone, Mourinho, los grandes entrenadores creen que no hay mejor título que mejorar a un jugador…

“Lo primero es satisfacción personal. Que los jugadores mejoren es básico. Si ellos crecen, como equipo vas a crecer. Mira, hace poco he tenido la satisfacción de ver que Adama Traoré, que había trabajado conmigo en el Middlesbrough, había sonado para la selección española y es un jugador con el que trabajamos, al que hicimos crecer y para mi eso es un premio”.

¿Y los jugadores, mejoran al entrenador? Imagino que es una autopista de dos direcciones..

“Insisto con Adama. Había poco margen y poco tiempo, pero cada dos semanas lo teníamos en el vídeo, en el campo tenerlo controlado y me vieron algunos jugadores y me dijeron “oye, es muy joven, quizá está encorsetado y hay que darle más libertad”. Se la dimos y funcionó. A veces los jugadores te mejoran y otras les mejoras tu a ellos. Hay que aprender de todo y de todos”

¿Cómo se motiva a un jugador que lo necesita? ¿Hay algún método, algún secreto?

“Depende del jugador. Hay unos que necesitan un abrazo y otros que les metan caña. Es fundamental conocer a tu vestuario. Los tenía que les echaba una bronca y yo me daba cuenta de que tenía que cambiar el discurso radical para no hundirlo…Y había otros que contra más les apretaba más me daban en el segundo tiempo o en el siguiente partido. Es importante haber vivido experiencias como jugador. A veces, con un abrazo y palabras buenas y otras…picándoles en el amor propio. Las dos funcionan, pero depende siempre del jugador”.

¿Qué opinión cree que pueden tener de usted todos los jugadores que ha tenido?

“No puedo saber el 100%, el 100% es imposible que tenga una relación buena porque ya sabes, hay jugadores que no han jugado conmigo que no tendrán buen recuerdo (risas) pero es verdad que muchísimos jugadores tienen gran relación, con los que mantengo siempre el contacto, que han jugado bien conmigo, que me han hecho mejor entrenador y sobre todo, personas que me han ayudado siempre a estar donde estoy”

¿Qué personalidad deben tener los equipos de Karanka?

“Es importante siempre tener tus ideas claras desde el principio. Estoy en el proceso de buscar equipo. No voy a decir sí o no a un equipo por tener un estilo determinado. Es cuestión de tiempo siempre. Hay conversaciones que he tenido con clubes y en plena entrevista de trabajo me han dicho si podríamos jugar de otro modo a como quiero yo..y he tenido que decir que no. Por ejemplo, cuando me fichó el Boro le dije al dueño, si crees que podemos jugar como España estando a tres puntos del descenso, es imposible. Si quieres eso, tienes que traer a Xavi, Iniesta y demás. Al final todos entendimos la situación, funcionamos, trabajamos bien y ascendimos. Fueron tres años maravillosos porque se entendió qué se podía hacer”.

Leo a entrenadores que dicen “mi equipo debe jugar así” o “jugaré al ataque” y pienso ¿pero cómo saben todo eso si no saben qué jugadores podrán tener?

“Es complicado. Puedo contar lo que hago en mi caso. Siempre que me presento delante de un club miro la plantilla que hay, digo cómo querría jugar y cuento qué parte del proceso habría que hacer para llegar al equilibrio. Mi sistema preferido es el 4-2-3-1, pero por ejemplo en Premier sufríamos mucho y tuve que cambiar al 4-3-3. Lo ideal es analizar y ver qué cambios te pueden venir bien”.

Si la cosa va mal ¿cuándo es el momento ideal para que el jugador entienda el mensaje del entrenador, en caliente o en frío?

“Depende del momento. En Inglaterra es habitual después de los partidos hablar, vaya bien o mal. Cuando llegué al Boro me costó al principio por el idioma, eso complicaba las cosas, pero luego después, había días. Si iba mal y había otro partido pronto, te podrías tragar lo malo y animar. Y a veces había ido bien y te ponías más serio, para concienciar de que aún se podía mejorar. Depende de qué racha tengas, por ejemplo. Si vas muy bien, no debes montar un pollo y hacer nada raro, pero depende siempre del momento”.

¿Mano izquierda o mano dura con los jugadores?

“Hay que tener los dos. Al final, es un equilibrio. No es de blanco y negro. Hay grises. Hay veces que debes tener la mano izquierda, cada vez más te diría, porque las generaciones son diferentes. Antes nos decían algo y lo hacíamos. Ahora tienes que convencer a la gente y explicarles por qué haces las cosas y esperar que lo hagan. Para tener un buen “feed-back” con los jugadores, es importante el staff que tienes contigo. Como entrenador no llegas a todo, y ellos te ayudan siempre con esto en una relación de que a veces uno tiene que jugar a poli bueno y otras, a poli malo. Es equilibrio”.

¿Hay dos realidades en el fútbol, una son los resultados y otra es lo que la gente piense de los entrenadores?

“Difícil eso. La verdad, creo que he tenido suerte. Cuando llegué a Inglaterra no entendía nada (risas). Es decir, no sabía qué decían de mí…Pero mira, al final, siempre te llega. Depende quién diga, qué diga…pero al final el que tiene información de los jugadores, de cómo entrenan, de si un chico tiene un problema, de si no ha dormido bien, es el entrenador…Opinar es fácil, pero la gente no se da cuenta de que no tienen información y el entrenador sí maneja esa información. Lo bueno es centrarse en el trabajo que uno ve”

Hace unos años se habló muchísimo del pulso Mourinho vs Guardiola..Ahora es Klopp vs. Guardiola ¿qué te parece? ¿Son muy diferentes o se parecen más de lo que creemos?

“Cuando estás a ese nivel es porque eres muy parecido, por no decir igual. Ser igual es querer ganar siempre cada partido. Eso te hace mejor. La suerte que Klopp y Pep han tenido, aparte de ser genios como entrenadores, tienen la suerte de que grandes clubes apuestan por ello. Ves a Pep desde que ha llegado y los fichajes que ha pedido y le han dado, está haciendo un gran trabajo. Ves a Klopp que ha construido un estilo propio y hace cuatro años de eso. Ahora todo el mundo conoce a los jugadores del Liverpool, pero hace cuatro años casi nadie los conocía. Si los grandes clubes te ayudan todo es más sencillo, si te dan buenas herramientas, mejor que mejor. Son grandes entrenadores”

En fútbol, como en la vida ¿se aprende más en las buenas que en las malas, no cree?

“En la vida en general. Cuando al final la cosa va bien no te das cuenta y el día que tienes 39 de fiebre crees que te vas a morir y no es así. Siempre hay que analizar. Cuando la cosa va mal es cuando te pones a corregir. En el fútbol y en la vida.”

Hemos hablado de Klopp, Guardiola.. ¿qué le parece el trabajo de Frank Lampard?

“Al principio se pensaba que con la prohibición de fichar de la FIFA iba a ser complicado, pero igual eso ha unido más. La falta de experiencia no se nota. Ha entrado en un vestuario con gente joven que le admira, con jugadores que ya tuvo el año pasado con el Derby y en un momento de dificultad, los jugadores le respetan como una leyenda y está haciendo un gran trabajo”

¿Qué tipo de entrenador le identifica más? ¿Qué influencias ha tenido hasta ahora?

“He aprendido de todos los que he tenido. De Valverde, De Del Bosque, de Irureta, de Hiddink, de Heynckes…He tenido la suerte de trabajar con Mourinho o con otros menos conocido como Ginés Meléndez. Aprendí de Ginés muchísimo con la Sub-16, cómo llevaba a críos que ahora son estrellas. De Mourinho aprendí como dirigir un club de la categoría del Madrid. Al final todos te dejan una huella y tratas de absorber algo de todos, como si fuera un puzle y tuvieras que encajar las piezas”.

El otro día hablando con Álvaro Benito comentábamos que es complicado entrenar, que cada día es más difícil y que parece como que hay una “rueda” de entrenadores, donde cada vez los clubes apuestan más por el nombre y no por un trabajo definido..

“Es muy difícil. Cada año hay más licencias de entrenador y los equipos son los mismos. Y cada vez hay más entrenadores. Mi caso es claro. Salí del Boro y me tiré meses sin equipo. Salí del Forest y ahora estoy esperando. Al final es eso. Esperar un buen proyecto, sin ansiedad. El fútbol es uno de los pocos ámbitos donde el jefe cobra menos que el empleado. Muchas veces el jefe del vestuario cobra menos que los jugadores. Por eso debes reinventarte, dar lo mejor de ti y el esperar siempre el proyecto que de verdad te llene futbolísticamente, no sólo económicamente

Tiene buen cartel en la Premier y le han llegado varias ofertas pero no se ha decidido ¿es mejor esperar el tren adecuado que subirse al primero en marcha?

“No soy de esos locos que necesita estar todos los días trabajando. Hay otras cosas como la familia. El proyecto que llegue tiene que ser bueno para ti, hacerte aprender, saber que puedes crecer y tener una experiencia personal. El ir a entrenar todos los días feliz y estar equilibrado”

Los periodistas. Muchos se quejan de que unos días elevamos a los altares a unos y al siguiente tiramos al suelo a otros ¿se está perdiendo un poco el respeto con los entrenadores? Lo digo porque los periodistas hablamos del juego, del resultado, de preparación física… y a veces, sin saber..

“Es mucha gente hablando sin tener información. Hablar y opinar de noventa minutos está muy bien, pero falta saber más cosas. Es el todo vale. Una semana eres el mejor y otras el peor. Hace meses pedíamos respeto para Zinedine Zidane y nadie nos hacía caso, porque otros le mataban. Ahora los que le mataban dicen que va a ganar la cuarta Copa de Europa seguida. Y si la cosa se vuelve a torcer, dirán que ya decían ellos que Zidane no vale. Quizá hay falta de criterio, también algo de costumbre de que hay que vender pase lo que pase. Es como lo que hablábamos del entrenador. Si haces caso de todo lo que se dice, no vas a tomar las decisiones correctas”

 

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