Karim Benzema, el genio incomprendido por la prensa deportiva en la última década

Albert Ortega
MADRID, SPAIN - OCTOBER 30: Karim Benzema of Real Madrid celebrates scoring his team's fourth goal during the Liga match between Real Madrid CF and CD Leganes at Estadio Santiago Bernabeu on October 30, 2019 in Madrid, Spain. (Photo by Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images)
Karim Benzema celebra su tanto ante el Leganés. (Foto Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images)

Discutido. Acorralado y menospreciado. Una década después de estar siempre en el punto de mira, Karim Benzema ha empezado a recoger todo lo que sembró en temporadas pasadas. Para ello le ha hecho falta convertirse en el sexto máximo goleador en la historia del Real Madrid con 229 goles en 447 partidos y ser el mejor jugador del equipo tras el adiós de su máxima estrella. Nada mal para un delantero revolucionario y distinto al que muchos acusaban de no tener ni gol ni nivel suficiente para el club blanco.

Infravalorado por gran parte de la prensa durante mucho tiempo, el francés está enseñando al mundo que siempre tuvo ese olfato goleador en fase de hibernación, pero priorizó el funcionamiento colectivo y la asistencia al compañero a engordar sus números. Mientras otros ‘9’ contemporáneos como Lewandowski, Luis Suárez o Agüero redujeron su radio de acción al área, el ex del Lyon se convirtió en un delantero que traspasaba roles y posiciones. Mucho más que un finalizador, Karim ha sido un delantero único en su especie en la última década.

Encorsetar un talento tan mayúsculo como el del ‘9’ del Real Madrid a una posición nunca hará justicia a su figura como futbolista. Tampoco las estadísticas servirán para ilustrar cuántos partidos ha decidido sin ni siquiera entrar en contacto con el balón; por eso medir a Benzema únicamente en cuanto goles es absurdo. Con Cristiano Ronaldo y Gareth Bale podría partir como delantero centro, pero rápidamente su juego y sus acciones revelaban un rol más global dirigido a unir piezas y potenciar compañeros.

La movilidad y los pases de Karim Benzema creaban un ecosistema para que el galés tuviese un 1vs1 constante y luso una autopista hacia el remate. Ambos coincidían en un punto, quizás en el más importante, Karim les regalaba un continuo surtido de balones y movimientos sin balón que llevaban marcados a fuego la palabra ‘asistencia de gol’.

"Ahora os fijáis más porque marca goles, pero el mejor Benzema ha estado sobre el terreno de juego muchas más veces de lo que pensáis. Para la mayoría de la gente no es así, pero están equivocados". Las palabras de Zinedine Zidane van dirigidas a la prensa para defender al músico que amaba el silencio.

El delantero que se construyó una carrera de manera semiclandestina a base de generar fútbol a borbotones en el balcón del área para que luciesen sus compañeros de ataque en lugar de tirar de egoísimo e irse a posiciones de remate pese a no dejar nunca de marcar goles de manera regular.

Para un delantero es más pomposo ofrecer un currículum de tantos con su firma directa que de exhibiciones con y sin balón que condujeron al gol de sus compañeros, pero la capacidad del francés para aportar la genialidad que tan solo un artista podría ofrecer en otras disciplinas no quedarán en el olvido.

Karim Benzema ha vivido al margen del análisis porque la prensa no entendía como un ‘9’ no solo marcaba goles, sino que además los creaba. Igual que no entienden que un lateral como Marcelo fuese un mediapunta generador y destinado a gestionar el último pase en lugar de limitarse a defender.

El francés ha sido tan revolucionario en su posición que bien merece un tramo final de carrera donde combine las grandes portadas y los focos que aportan las cifras goleadoras con esos pequeños momentos de sensibilidad única para desactivar presiones y florecer a la espalda de centrocampistas rivales. Karim Benzema siempre fue mucho más que el gol sin dejar de marcar goles. Un delantero único tremendamente infravalorado al que algunos aún no han sabido disfrutar.