La enrevesada aplicación de Tsunami Democràtic para comunicar a sus seguidores las acciones a tomar

Tsunami Democràtic, la plataforma que se encuentra detrás del boicot organizado el pasado lunes en el aeropuerto de Barcelona, cuenta con Telegram, Twitter, Instagram… y también una aplicación para el móvil que basa su funcionamiento en los códigos QR. Está diseñada para evitar el acceso a la misma de ‘infiltrados’ y cómo vehículo de comunicación rápida con sus seguidores. El objetivo, dar a conocer las acciones de protesta ideadas y movilizar al mayor número de personas para que estas sean un éxito. El problema es que las restricciones para evitar que se cuelen quienes no quieren dentro está suponiendo algún que otro problema de acceso para quienes sí, como detallan El Confidencial y El País, que han analizado su funcionamiento.

La aplicación para el móvil diseñada por Tsunami Democràtic solo puede descargarse a través de una web habilitada para ello. (Foto: Captura de Tsunami Democràtic)
La aplicación para el móvil diseñada por Tsunami Democràtic solo puede descargarse a través de una web habilitada para ello. (Foto: Captura de Tsunami Democràtic)

El primera paso para hacerse con esta aplicación para el móvil es acudir a la web que han habilitado para su descarga. No se encuentra disponible en los canales habituales a través de los que los usuarios instalan Apps en sus terminales. Una vez hecho, el siguiente peldaño es conseguir un código QR -como un código de barras que al escanearlo da acceso a una web, por ejemplo- para que esta funcione. Y para eso, no vale un pantallazo pasado por WhatsApp o uno impreso en una hoja. Y, si no hay código, no se puede entrar.

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Conseguirlo, como señalan en El Confidencial, no es sencillo. Según explican en este diario, cuando se abre la aplicación esta pide autorización para acceder a algunos datos y funciones del teléfono como cámara y ubicación. La clave de la dificultad está en la segunda petición. Esta se debe a que para que el escaneado del código QR sea aceptado se debe estar a una distancia determinada de quien lo facilitó.

Para detectar la ubicación accede tanto al GPS como a la red celular del operador. Para comparar la posición de quien está escaneando el código y de quien se lo facilitó utilizan un lenguaje cifrado y modificado. Si están a una distancia que consideran lejana, se bloquea y no se puede entrar. De esta manera buscan asegurarse de que los códigos, que según El País son válidos para 10 usos, solo se mueven entre gente cercana y de confianza.

En la web de descarga se puede ver que hay dos versiones disponibles. Descargarse una de ellas lo puede hacer cualquiera, pero sin el QR no sirve para nada. Además, al entrar es necesario responder a varias preguntas del tipo horas y días disponibles para participar de las acciones, vehículos disponibles y luego cada usuario es catalogado. De manera que, según explica El País, cada persona solo puede ver lo de su zona evitando que la información se distribuya de manera masiva y reduciendo el riesgo de que esta llegue a las autoridades y puedan frenarles antes de tiempo.

Tsunami Democràtic publicó ayer un comunicado recogido por El Confidencial en el que explicaba que una de sus prioridades era que su aplicación “esté instalada y validada en el máximo número posible de teléfonos” ya que “la aplicación nos permitirá actuar con mucha más precisión y eficacia en el largo camino de la desobediencia civil no violenta que comienza ahora”.

Sobre los códigos para poder entrar mandaron un mensaje a través de Twitter de calma a quienes están buscándolo y no lo encuentran prometiendo que acabarían llegando. “En 24 horas, miles de personas os habéis movilizado para encontrar códigos QR en toda Cataluña. ¡Os acabarán llegando!”, prometía. La consigna es que se pregunte “amigos, familiares y compañeros de trabajo” para hacerse con uno.

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