La última barbaridad cosmética es usar crema para las erecciones en otro lugar del cuerpo.

Carme Chaparro
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Puedes parecer un tipo relativamente normal hasta que se te ocurre ponerte pomada para la disfunción eréctil en los labios.

Sí, pomada para tratar problemas de erección, en los morros.

Claro, porque, piensas, he encontrado esta crema en el cajón de mi padre, y si al viejo la cremita le va bien y le hace el pene más grueso y turgente, con mis labios hará maravillas. Así que se la robas y bum, te la pones.

Parecía un chico normal.
Parecía un chico normal.

Y ahí tenéis a Jerry Mal probando el invento en TikTok. El video ha corrido como la pólvora en las últimas horas por esa red social. Al principio Jerry cuenta que sintió un hormigueo, pero que luego ese hormigueo se transformó en ardor, con lo que tuvo que quitársela.

Eso sí, está feliz porque le han quedado unos labios más gruesos.

Lo que no sé es cómo no se le ha ocurrido a nadie probar aceite de motor de coche para la sequedad vaginal, porque, oye, si funciona lubricando los pistones, funcionará con otras cosas también.

¡¡¡Pues porque es una barbaridad!!!

A ver, que cada cosa es para el área para la que está diseñada.

Las pomadas para la disfunción eréctil son vasolidatadoras. Si te chupas el labio se te puede poner la lengua como un tonel. Trata de respirar con esa lengua en la garganta.

En el labio hay más vasos sanguíneos que en el pene. Bastantes más. Así que calcula cómo se te pondrán si lo que hace la pomada es ensancharlos.

Como hay más vasos sanguíneos, los componentes de la pomada pasarán en más cantidad y más rápidamente a la sangre. Y al corazón. Puedes sufrir una reacción alérgica, problemas de presión arterial o cardíacos.

Así que dejaos de inventos. Por mucho que lo diga TikTok o cualquier influencer en Instagram. Pedid consejo a vuestro médico o en la farmacia.

La versión digital de “si Pepito se tira de un puente tú también” es muy peligrosa.