El avión cochambroso de la Lazio: los jugadores pasaron miedo de camino al partido

Luis Tejo
·7 min de lectura
Avión pintado de azul y blanco, los colores de la Lazio, en pleno vuelo
El Boeing 737 con los colores de la Lazio en pleno vuelo. Foto: Marco Rosi - SS Lazio/Getty Images.

Cuando hace apenas 10 días la Lazio presentó su nuevo avión oficial para transportar a la plantilla en sus partidos, mucha gente arqueó una ceja al más puro estilo Ancelotti. No porque el club no merezca semejante lujo ni porque no lo necesite. A fin de cuentas, hablamos de uno de los equipos más importantes de la liga italiana, el segundo más popular en la ciudad de Roma, y la geografía complicada del país transalpino puede justificar la necesidad del aparato para cubrir las grandes distancias, más de 1000 kilómetros entre ida y vuelta, que ha de cubrir para algunos partidos. Eso sin contar los compromisos de la Champions League.

Lo que sorprendió a propios y extraños fue la compañía encargada de fletar el Boeing 737/300 Classic que ha de mover a los blanquicelestes: la desconocidísima empresa búlgara Tayaranjet, una operadora pequeña que, según su web, oferta viajes entre aeropuertos menores, fundamentalmente en Sicilia, y se dedica también a los vuelos chárter. Es difícil encontrar mucha información sobre esta empresa que afirma funcionar desde 2018 y disponer de tres aparatos, todos del mismo modelo que el que ha cedido a la Lazio.

Claudio Lotito, presidente laziale, celebró en la presentación de la nave (decorada con el escudo y el emblema de la entidad: un águila) que el nuevo medio de transporte simbolizaba “el regreso a la Europa que importa y que nos espera”, en referencia a la participación en la Champions, a cuya fase de grupos faltaba desde 2007. También dijo que el aparato serviría “para volar más alto en los cielos de Italia, de Europa y del mundo”. Sin embargo, de momento el estreno de la máquina ha dejado mucho que desear.

Este fin de semana el equipo ha jugado en Crotone, en Calabria, en el extremo sur de la península. El viernes por la noche el avión tuvo grandísimas dificultades para aterrizar en el aeródromo local, lográndolo al tercer intento y de forma bastante brusca entre los gritos de terror de los pasajeros, tal como acredita el vídeo que compartió uno de ellos. En su defensa hay que reconocer que las condiciones eran muy adversas, con lluvia y vientos fortísimos (cayó tal tormenta sobre la ciudad que hubo daños materiales graves en algunos barrios y el partido estuvo a punto de suspenderse), y que el esforzado piloto se llevó una ovación tras conseguirlo.

Los jugadores reconocen que no lo pasaron nada bien. De hecho, según recoge La Gazzetta, tras el encuentro el delantero Ciro Immobile dijo: “He sudado ayer más que hoy. Y algunos compañeros durante el partido todavía tenían el miedo en el cuerpo”. Pese a todo, la Lazio, con los españoles Pepe Reina, Patric Gabarrón y Luis Alberto Romero en el once titular, ganó por 0-2; el resultado permite a los visitantes subir al octavo puesto y consolida a los locales como colistas.

Podría atribuirse a la pura mala suerte un estreno tan accidentado, pero puede decirse asimismo que se veía venir. Porque se está viralizando también otro vídeo del aeroplano en el aeropuerto romano de Fiumicino antes de su primer despegue en el que un trabajador no identificado se burla del estado del vehículo. “Pone 1900 pero no es la fecha de fundación de la Lazio, sino la fecha de fabricación de este motor”, “está lleno de parches”, “la rueda [del tren de aterrizaje] está totalmente lisa” y “si tienes que volar en este avión, buena suerte” son algunas de las perlas que suelta el operario entre risas.

¿La reacción de Lotito al respecto? No avergonzarse por el mal estado de la máquina ni prometer un arreglo, sino indignarse... con quien grabó el vídeo. E incluso amenazar con una denuncia por las burlas, a la que también se quiere sumar Tayaranjet. De momento han puesto una queja contra la autoridad aeroportuaria de Fiumicino, ya que, dada la distancia del avión a la que estaba la persona que grabó el vídeo, la única posibilidad es que haya sido un empleado de las instalaciones.

Eso sí, el viaje de vuelta no se hizo con la misma nave. La excusa oficial es que, debido al mal tiempo, era imposible salir desde Crotone, por lo que el avión del águila se quedó bloqueado allí. La comitiva tuvo que desplazarse a Lamezia, a 100 kilómetros, y desde ahí tomar un vuelo regular de Alitalia para poder volver a Roma.

Lluvias al margen, el avión de la Lazio se ha visto envuelto en la polémica desde el mismo momento de su anuncio oficial. Uno de los motivos es lo turbio de la historia detrás de la adquisición de la nave. Carlo Festa, periodista de Il Sole 24 Ore, asegura que se trata de un vehículo que salió de la fábrica en 1989 (el modelo se dejó de producir en 2000) y que estuvo dando servicio a Lufthansa hasta que los alemanes decidieron que se había quedado obsoleto en 2016.

Tripulación del avión de la Lazio posando delante de la nave.
Tripulación del avión de la Lazio posando durante la presentación oficial. Foto: Marco Rosi - SS Lazio/Getty Images.

Posteriormente, en vez de ir al desguace, lo adquirió una sociedad maltesa llamada Hi Sky, que consta como propiedad de un fondo de inversión de la pequeña isla mediterránea... pero cuyo administrador único es Vincenzo Di Grandi, un empresario siciliano. Este hombre y su familia, que se han movido durante años en el sector de la siderurgia, también tuvieron una incursión en el mundo de la aviación creando la compañía Fly Hermes, igualmente con sede social en Malta aunque con operaciones principalmente en Sicilia, que cerró tras apenas un mes de actividad al serle suspendida la licencia. A cuento de aquel fracaso Di Grandi aún tiene juicios pendientes.

Eso no le impidió convencer a más inversores malteses para ayudar a financiar, a través de esta Hi Sky, la compra de dos de los tres aviones que hoy utiliza Tayaranjet. Para ello pidió un crédito en el que puso como garantía uno de los motores de los aviones (no se sabe si el de la Lazio u otro). El tercer avión, asegura Festa, se lo compraron a otra empresa llamada EuroLux que ahora lo está reclamando de vuelta porque, de los tres millones acordados, los búlgaros-malteses-sicilianos han pagado menos de dos.

Por si fuera poco, Di Grandi, por culpa de su actividad empresarial, se ha visto implicado en algún que otro concurso de acreedores por quiebras de sus sociedades. E incluso su nombre aparece en un caso de espionaje industrial en el que se acusa al diplomático Antonio Morabito de enviar a China “información confidencial” sobre firmas italianas; el papel de Vincenzo habría sido conseguirle contactos. Muchos en la hinchada de la Lazio se preguntan si la obsesión del presidente Lotito por el sector aeronáutico (ya intentó, sin éxito, entrar en el accionariado de Alitalia) justifica hacer negocios con personajes de reputación tan dudosa.

Y si faltaba alguien por hablar al respecto, también la plantilla tiene algo que decir. Luis Alberto, centrocampista que lleva el número 10 y que desde 2017 es titular indiscutible, se quejó públicamente durante un directo que hizo en la plataforma Twitch. “¿El avión? Nos podían pagar a nosotros. Compran cosas y no nos pagan”, dijo en referencia a que, como tantos otros equipos de todo el mundo, a consecuencia del coronavirus la Lazio se está viendo en dificultades para abonar los sueldos a sus futbolistas; incluso se especuló con que dejarían de cobrar un par de meses. Se estima que la Lazio abonará unos 700.000 euros al año por el uso del avión (que no será exclusivo: la aerolínea búlgara lo seguirá empleando para sus vuelos regulares a Sicilia), sin contar otros 150.000 euros por la pintura personalizada.

Más historias que te pueden interesar: