Londres va camino de vivir una tragedia porque ni Gobierno ni población se han tomado en serio el coronavirus

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Solo unos pocos días han sido necesarios para que Boris Johnson cambie radicalmente su estrategia en la lucha contra el coronavirus. De optar por dejar que todo el mundo se contagie para desarrollar la inmunidad a aplicar medidas restrictivas similares a las del resto de países de Europa. Un cambio de postura acelerado por el aumento del número de casos, especialmente en Londres, y las potenciales víctimas que podía dejar la pandemia (hasta 260.000 según los cálculos de los expertos).

Este 23 de marzo Reino Unido finalmente optaba por el confinamiento de la población y el cierre de comercios. Solo se podrá salir para conseguir comida, hacer ejercicio una vez al día o para trabajar en sectores necesarios. Estas medidas llegan con más de 5.000 casos, más de 300 muertes y con la sensación más allá de sus fronteras de que se ha actuado demasiado tarde. En este sentido, Italia o España son dos ejemplos en los que las autoridades británicas pueden mirarse, ya que muestran cómo se disparan los casos y las víctimas cuando no se aplican las medidas a tiempo.

Londres se vacía este 24 de marzo por el comienzo de la cuarentena. (AP Photo/Matt Dunham)
Londres se vacía este 24 de marzo por el comienzo de la cuarentena. (AP Photo/Matt Dunham)
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Los datos muestran que la tardía respuesta de Johnson, así como la poca concienciación de la población sobre la pandemia pueden provocar una situación similar a la que se vive en otros países europeos. Londres, ciudad multicultural con casi 9 millones de habitantes, está en el ojo del huracán, ya que a estas alturas acapara casi la mitad de los fallecidos en el país a pesar de abarcar solo al 14% de la población total.

The Economist ha compartido una gráfica, utilizando los datos de Citymapper, en la que se observa el número de viajes que planean los residentes de las distintas ciudades (ya sea en transporte público o andando) con respecto a la normalidad. En ella se aprecia que en urbes como Madrid, Milán, París o Bruselas se han desplomado en las últimas semanas, mostrando que las sociedades hacen caso de las recomendaciones de los Gobiernos y se quedan en casa.

Sin embargo, en las localidades británicas como Londres o Manchester se han seguido produciendo un gran número de movimientos. En general, los británicos han hecho más o menos vida normal hasta el 20 de marzo, cuando ya se observa una pronunciada bajada de los desplazamientos (la gráfica está compuesta por tres imágenes y para ver los datos del Reino Unido hay que pasar a la segunda foto).

TomTom, el fabricante holandés de sistemas de navegación para automóviles, también ha compartido unos datos que vuelven a dejar en mal lugar a los británicos. El 22 de marzo publicó una gráfica en la que venía recogida la congestión del tráfico en distintas ciudades de forma habitual y en los últimos siete días. La conclusión vuelve a ser la misma. Mientras que la mayoría de urbes habían reducido drásticamente su tráfico, en Londres se seguía produciendo un número similar de desplazamientos a los que hay en una situación normal.

El avance del coronavirus en la capital

La tardanza en la aplicación de medidas restrictivas por parte del Gobierno amenaza al país entero, pero la capital ya está empezando a notar los efectos. Los hospitales del sur de la ciudad han experimentado un aumento de trece veces en el número de pacientes afectados con coronavirus en solo 12 días, tal y como señala The Guardian, lo que está provocando que los quirófanos se conviertan en unidades de cuidados intensivos improvisados.

Los médicos recuerdan que los números se duplican cada tres o cuatro días, por lo que en unas dos semanas tendrán que atender a miles de personas y la situación podría descontrolarse.

Un aumento exponencial de los casos de coronavirus tendría un grave impacto sobre el Servicio Nacional de Salud británico (NHS), que lleva años denunciando las precarias condiciones en las que se encuentra. A finales de 2017, la falta de personal hacía que hubiera 100.000 puestos vacantes, especialmente en el servicio de enfermería (el más afectado) y de medicina.

El NHS puede enfrentarse a una situación muy difícil si sigue creciendo el número de infectados (Photo by Aaron Chown/PA Images via Getty Images)
El NHS puede enfrentarse a una situación muy difícil si sigue creciendo el número de infectados (Photo by Aaron Chown/PA Images via Getty Images)

Precisamente el Brexit ha tenido mucho impacto, ya que se estima que unas 5.000 enfermeras y parteras han dejado el NHS entre 2017 y 2019 a causa de la marcha del país de la Unión Europea. Las estimaciones apuntan a que solo quedan unas 33.000 personas en esta área, una situación delicada en una epidemia que es capaz de contagiar a decenas de miles de personas, tal y como han experimentado China, Italia o España.

Teniendo en cuenta que probablemente la epidemia se está desarrollando más tarde en el país y que los casos de sus vecinos europeos sirven como ejemplo, quizás el Gobierno británico debería ir reforzando hospitales, especialmente en la capital, donde los pacientes suelen enfrentarse a esperas muy grandes por los tratamientos y dificultades para conseguir citas. Las próximas semanas serán determinantes para ver la evolución de la pandemia en el país y entonces se sabrá si las medidas de Johnson han llegado muy tarde.

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