Un jugador de los Clippers pone a la NBA en riesgo tras visitar un local de striptease aprovechando el funeral de su abuelo

Luis Tejo
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Retrato del jugador de baloncesto Lou Williams, de Los Ángeles Clipers, durante un partido.
Lou Williams durante un partido con los Clippers: Foto: Katelyn Mulcahy/Getty Images.

Con la pandemia del coronavirus aún a medio superar (y lo que puede quedar), los humanos necesitamos que las actividades rutinarias de nuestra vida vuelvan a la normalidad en la medida de lo posible para no volvernos locos. Eso, y la catástrofe económica que supondría una cancelación definitiva, ha llevado a que muchos campeonatos deportivos importantes se hayan buscado la vida para reanudarse. En el fútbol europeo hemos optado por que los partidos se jueguen en el estadio local de cada uno, pero sin público. La NBA, la liga de baloncesto de Estados Unidos, ha preferido designar una sede única en la que reunir a todos los participantes, y así, al eliminar los viajes, reducir al mínimo el riesgo de contagios.

El lugar elegido es el parque temático Disney World en Orlando, en el estado de Florida. Allí se han concentrado jugadores y equipos de todo el país para disputar tanto una pretemporada exprés como la competición propiamente dicha. Como cabía esperar, ese entorno ha extremado sus medidas de seguridad, hasta el punto de que se le conoce como “la burbuja”; de allí solo se puede salir y entrar por causa totalmente justificada.

Lou Williams, escolta de Los Ángeles Clippers de 33 años, tenía una buena excusa. Su abuelo había fallecido y tenía que acudir al funeral. Por ese motivo el pasado jueves se metió en un avión rumbo a Atlanta. Tal como establece la normativa, a su vuelta le tocaba pasar una cuarentena de cuatro días, simplemente por prevención.

Sin embargo, esos cuatro días se han convertido en diez, lo que significa que se perderá los dos primeros partidos de su equipo: el estreno, un derbi contra los Lakers el próximo jueves 30 (ya madrugada del viernes en el horario español), y el siguiente contra los Pelicans de Nueva Orleáns. La ampliación del castigo no es arbitraria, sino que corresponde a lo que, en lenguaje común y castizo, podríamos calificar de “liarla parda”. Porque Williams no tuvo mejor idea que aprovechar su salida para irse de juerga a un club de striptease.

Lo sabemos debido a que uno de sus acompañantes, el rapero Jack Harlow, también tuvo una idea no demasiado brillante: compartir en sus historias de Instagram una foto en la que se les ve a ambos y, además, el baloncestista está etiquetado. Y por si quedan dudas a la hora de reconocerle, Lou lleva un modelo exclusivo de mascarilla con el logotipo de la NBA que solo se entregó a los jugadores en la burbuja de Disney.

Harlow borró la imagen rápidamente, pero como cabía esperar, alguno de su millón de seguidores hizo una captura de pantalla que todavía se sigue difundiendo por redes sociales. Se ha encontrado con ella hasta su entrenador, Doc Rivers: “Obviamente la foto salió y es algo que no nos gustó ver”.

El lugar de los hechos es el Magic City, uno de los locales más afamados de la ciudad (no te recomendamos abrir el enlace a su página oficial si estás trabajando en la oficina o hay niños cerca). Y es cierto que el establecimiento dispone de una carta de comidas en la que el plato estrella son las alitas de pollo. También es verdad que Lou es cliente habitual del negocio, hasta el punto de que una variedad de alitas en el menú, con un adobo a base de limón y pimienta, literalmente lleva su nombre. Suena apetitoso, pero ¿tanto como para que sea creíble la excusa que puso el propio Williams? Dejamos al lector la tarea de juzgar.

Preguntadle a cualquiera de mis compañeros cuál es mi restaurante favorito en Atlanta. No estaba de juerga. Relajaos.

Hiciera lo que hiciera, para lo único que tenía permiso era para acudir al sepelio, así que, al exponerse innecesariamente al contacto con otras personas, de los diez días de aislamiento (que empezaron a contar el sábado) no se va a librar. La baja es muy sensible para los Clippers, que entre lesiones y positivos previos andan muy escasos de efectivos. De hecho, aparte de Williams, otros dos jugadores (el base Patrick Beverley y el pívot Montrezl Harrell) también tuvieron que dejar temporalmente Orlando por motivos familiares justificados, de manera que la plantilla ha estado reducida casi al mínimo durante los partidos de preparación. Además, Williams es una pieza muy importante para Doc Rivers: aunque no es titular, sí es un muy buen suplente, tanto que ha sido nombrado hasta tres veces mejor sexto hombre de la NBA (la última, en 2019) y que, en lo que se pudo jugar de temporada antes del parón, promediaba cerca de 30 minutos disputados y casi 19 puntos por partido.

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