Muere a los 16 años en un accidente Luce Douady, gran promesa de la escalada deportiva

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Luce Douady, en 2018, durante una competición juvenil. Foto: Marco Kost/Getty Images.
Luce Douady, en 2018, durante una competición juvenil. Foto: Marco Kost/Getty Images.

Los aficionados a la escalada deportiva, y todos los seguidores del deporte en general, están de luto ante la noticia terrible que hemos conocido desde Francia. Luce Douady, la jovencísima futura estrella de esta disciplina, ha fallecido como consecuencia de un accidente mientras se entrenaba en los Alpes. Apenas tenía 16 años.

Luce se encontraba practicando en la zona de Le Luisset–Saint Pancrasse, en el departamento de Isère, a algo más de 100 kilómetros al sureste de Lyon. La gendarmería todavía está investigando las circunstancias del suceso, aunque los primeros datos, aportados por la Federación francesa, apuntan a que resbaló y cayó por un precipicio de unos 150 metros cuando trataba de salvar la distancia entre dos pretiles (muros de seguridad).

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La adolescente, pese a su corta edad, ya estaba empezando a hacerse un nombre en la élite de la escalada. El año pasado, en la competición disputada en Italia, ya había logrado proclamarse campeona del mundo juvenil. También había tenido ocasión de participar en torneos de categoría absoluta, con resultados sorprendentes: en su primera prueba del circuito, en Vail (Estados Unidos), logró un muy meritorio quinto puesto. Acabó la temporada 20ª en el Mundial, un hito importantísimo para alguien de su juventud.

De hecho, tenía todas las papeletas para formar parte de la selección francesa en los Juegos Olímpicos de Tokio (que ya veremos cuándo se celebran). En la cita asiática la escalada va a formar parte del programa por primera vez; es una de las cinco modalidades que se incluyen, junto con el karate, el béisbol, el surf y el monopatinaje. Dada su falta de experiencia, Luce no estaba entre las favoritas para llevarse una medalla, aunque teniendo en cuenta la estructura de la competición tampoco se la podía descartar.

La escalada deportiva esencialmente consiste en trepar por una pared en la que se han dispuesto presas para apoyar las manos y los pies; la colocación de estos soportes hace que el ascenso sea más o menos difícil. Existen tres variedades de competición: velocidad (subir en el menor tiempo posible por una pared de 15 metros de altura y una inclinación de 95 grados), dificultad (llegar lo más arriba posible en un muro de, al menos, 15 metros en un tiempo máximo de 6 minutos, o hasta que haya una caída), y búlder o bloques (completar, en una elevación de 4,5 metros, tantos recorridos prefijados y de complejidad variable como se pueda en un tiempo de cuatro minutos).

Pese a que en los campeonatos se suelen separar las tres variantes (aunque también hay torneos combinados), para los Juegos Olímpicos se ha decidido que todos los competidores habrán de participar en todas las pruebas y la clasificación final se decidirá ponderando sus resultados. De ahí que no sea sencillo predecir quién logrará el oro, ya que los escaladores más célebres suelen ser especialistas en alguna de las tres opciones y un mal desempeño en las otras podría acabar con sus opciones. No obstante, en categoría femenina en principio la eslovena Janja Garnbret y la japonesa Akiyo Noguchi están consideradas las favoritas, a juzgar por los resultados de las grandes pruebas en los últimos años. En la masculina habrá que estar atentos a nombres como Adam Ondra (checo), Jakob Schubert (austriaco) o Tomoa Narasaki (japonés).

La inclusión de la escalada en los Juegos es consecuencia de su popularidad creciente entre la población. “Llama mucho la atención por el peligro y la adrenalina que implica, que la hace muy atractiva”, explicó a Yahoo Deportes el escalador uruguayo Pablo Turriell. Aunque no existen datos globales que aporten cifras concretas sobre su crecimiento (sí los hay para Estados Unidos, por ejemplo), sí puede constatarse un aumento en la cantidad de rocódromos e instalaciones especializadas para que los aficionados se inicien en este deporte.

Por supuesto, estos establecimientos cuentan con todas las medidas de seguridad, incluyendo cuerdas, arneses y colchonetas, y se desarrollan en escenarios artificiales controlados. En estas mismas localizaciones es donde se desarrollan normalmente (aunque no siempre) las competiciones, si bien para los entrenamientos los deportistas recurren a todo tipo de desniveles, muchos de ellos en entornos naturales donde no cuentan más que con su habilidad y la fuerza de sus piernas y brazos.

La tragedia de Luce Douady, además de entristecer a todos los seguidores, nos recuerda que los “deportes de riesgo” se llaman así por algo. Ni siquiera los especialistas de más alto nivel están exentos del peligro de sufrir imprevistos con consecuencias dramáticas. Aventurarse en ellos es muy divertido y emocionante, pero requiere la preparación y la prudencia adecuadas.

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