Luis Suárez, el peor goleador fuera de casa en la historia de la Champions

Pablo Falcones
·2 min de lectura

El Bayern de Múnich demostró por qué es el campeón de Europa ayer ante el Atlético de Madrid (4-0). El conjunto de Flick pasó por encima de los de Simeone y revivió una de las mayores pesadillas de Luis Suárez. Cabe recordar que el último partido que había jugado el charrúa en Champions había sido ante el propio Bayern, como futbolista del Barcelona en los cuartos de final de Lisboa. La cosa acabó como acabó (2-8).

Precisamente Luis Suárez engrosó ayer una estadística impresionante...y pésima. No marcó contra los bávaros, y de esta manera suma ya la friolera de 22 partidos sin anotar un gol fuera de casa en la Champions League. Sí que es verdad que en Lisboa hizo un gol, pero se considera campo neutral y a efectos estadísticos no cuenta.

22 es una cifra récord, aunque claramente para mal. Supera así los 21 partidos que estuvo Kanu con el Arsenal sin anotar fuera de Highbury Park. La racha empezó en 1999, después de anotar precisamente en el Camp Nou ante el Barcelona (1-1). No volvería a marcar como visitante y en 2004 jugaría su último partido en la competición, ante el Chelsea. Una racha de 5 años.

Inter Milan v Arsenal - UEFA Champions League Group B | Etsuo Hara/Getty Images
Inter Milan v Arsenal - UEFA Champions League Group B | Etsuo Hara/Getty Images

Más atrás queda Erdem, que con el Galatasaray no pudo marcar en 20 partidos entre 1993 y 2000. Para hacernos una idea de la sequía de Suárez, la última vez que marcó como visitante el Barcelona empezaba la defensa del título en Roma (1-1), allá por septiembre de 2015. Ansu Fati o Pedri, por ejemplo, tenían 12 años.

AS Roma v FC Barcelona - UEFA Champions League | Paolo Bruno/Getty Images
AS Roma v FC Barcelona - UEFA Champions League | Paolo Bruno/Getty Images

Los números en total tampoco son nada buenos en esta competición para el delantero, al que se le atraganta claramente en su faceta más destacada, el gol. Desde 2015 ha marcado 18 tantos en 45 partidos, y desde 2016 sólo 10 en 38. Simeone espera cambiar esta tendencia.