El Madrid completó su objetivo liguero y apunta sus cañones a la Champions

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En el estadio Santiago Bernabéu y por la 34ª jornada de la La Liga, Real Madrid aplastó a Espanyol: lo goleó 4-0 y se consagró campeón del certamen local.

Es su 35º título liguero y el segundo de los últimos tres años. Probablemente no sea recordado como uno de los mejores, pero lo cierto es que ningún otro equipo fue capaz de discutirle el trofeo. Tanto Sevilla como Barcelona se terminaron desdibujando tras buenos pasajes a lo largo del torneo.

Para esta ocasión, Carlo Ancelotti optó por un mix en el once inicial, aunque con más suplentes que titulares. Cabe destacar el regreso de Casemiro, quien dejó atrás su molestia muscular y jugó 60 minutos como defensor central junto con César Vallejo en la zaga.

Además, en el complemento ingresaron Toni Kroos, Karim Benzema y Vinícius Júnior, quienes son tres fijas para comenzar el partido del miércoles, el cual corresponde a la vuelta de las semifinales de la UEFA Champions League.

El Merengue cayó por 4-3 en la ida ante Manchester City en el Etihad Stadium. La diferencia mínima en el marcador no refleja lo que fue un partido en el que se vio claramente superado por los Citizens.

De todos modos, el Madrid se ilusiona con un encuentro diferente en su casa, donde en esta edición de la UCL ya eliminó tanto a París Saint-Germain como a Chelsea. Puede ser importante la vuelta de Casemiro para equilibrar el mediocampo.

Foto: Getty Images

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