La maldición de Charles Leclerc en Mónaco es real

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A truck carry the damaged car of Ferrari's Monegasque driver Charles Leclerc in the parc ferme after the qualifying session at the Monaco street circuit in Monaco, on May 22, 2021, ahead of the Monaco Formula 1 Grand Prix. (Photo by Sebastien Nogier / POOL / AFP) (Photo by SEBASTIEN NOGIER/POOL/AFP via Getty Images)
El coche de Leclerc es remolcado tras su accidente del sábado. Foto: NOGIER/POOL/AFP via Getty Images.

No hay un Gran Premio de Fórmula 1 más mítico en el calendario que el que se celebra en Montecarlo. Yates, fiestas, gente guapa y coches rápidos. Es, prácticamente, el ideal sobre el que construye la competición. Por ello, pese a los peros que se le suelen poner a su circuito urbano, especialmente la dificultad de adelantar, que puede convertir la carrera en una procesión de bólidos, sigue siendo una de las citas más especiales del año.

Debido a la casi imposibilidad física de pasar monoplazas durante la carrera, la calificación del sábado gana un interés especial. Así lo sabía Ferrari, que realizó un all-in que le salió muy caro. Porque si Mónaco es especial para todo aficionado, todavía lo es más para Charles Leclerc. El piloto del número 16 es el único monegasco en la parrilla de salida, por lo que ganar en las calles de su ciudad es, comprensiblemente, su gran objetivo. Y ha estado muy cerca de lograrlo.

La escudería del caballito rampante hizo los deberes y se presentó en el Principado con el coche más rápido a una vuelta. Leclerc arriesgó en la Q3 y consiguió el mejor tiempo, pero también un accidente que ha resultado fatal para sus aspiraciones. La mala gestión de Ferrari hizo el resto. El equipo italiano no quiso reconocer el daño en la caja de cambios producido durante el golpe para mantener la pole position… y acabó con su conductor principal sin tomar parte de la carrera siquiera. Para salvar la cara argumentó que el no tomar parte de la salida se debía a otra avería. Sea como fuere, no se puede gestionar la situación peor.

MONTE-CARLO, MONACO - MAY 23: Charles Leclerc of Monaco and Ferrari is embraced by Sebastian Vettel of Germany and Aston Martin F1 Team and Mick Schumacher of Germany and Haas F1 on the grid after finding out he could not start the race during the F1 Grand Prix of Monaco at Circuit de Monaco on May 23, 2021 in Monte-Carlo, Monaco. (Photo by Sebastian Nogier - Pool/Getty Images)
Charles Leclerc, destrozado, siendo consolado por Sebastian Vettel y Mick Schumacher tras el varapalo en Mónaco. (Foto: Sebastian Nogier - Pool/Getty Images)

La maldición de Montecarlo

El despropósito alimenta, además, la maldición de Charles Leclerc en Mónaco, que todavía no ha logrado completar una carrera en su propio hogar. Todo comenzó en 2017, cuando el monegasco lideraba el campeonato de F2 y llegaba a las calles de su ciudad con el sueño de ser profeta en su tierra. De hecho, llegó a conseguir la pole, lo cuál resultó muy llamativo para un novato en la competición, pero los problemas mecánicos le impidieron terminar la carrera.

En 2018, ya en Fórmula 1, corriendo para Alfa Romeo, Leclerc se convirtió en el primer piloto local en correr en Montecarlo desde 1994. Todos los ojos estaban puestos en él y, una vez más, en la clasificación, consiguió un gran resultado respecto al coche que conducía, metiéndose en la Q2 y terminando en el decimocuarto puesto de la parrilla. Todo parecía ir sobre ruedas, hasta que en la vuelta número 70 sufrió un accidente con el Toro Rosso de Brendon Hartley.

A pesar de la falta de fortuna en casa, la progresión de Leclerc le llevó a ganarse un asiento en Ferrari para 2019. Un coche más rápido suponía una mayor oportunidad para brillar frente a su gente, lo que quizá le llevó a tomar más riesgos de los necesarios. Tras una mala quali, el del Principado arriesgó en carrera e intentó probar como erróneo el tópico que todo aficionado al Gran Circo sabe: en Mónaco no se adelanta. Consiguió pasar en carrera a Roman Grosjean pero, cuando intentaba lo propio con Nico Hulkenberg, un pinchazo lo mandó para el box.

En 2020 no hubo carrera debido a la pandemia, así que 2021 debía ser su año. Sin embargo, la maldición parece real y el destino rizó el rizo. Leclerc no solo no terminó la carrera delante de sus vecinos, amigos y familia, esta vez ni siquiera no pudo empezar. Deberá esperar un año para cambiar el sino.

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