Ter Stegen, el portero de hielo construye el nuevo Barça de Setién

Albert Ortega
·4 min de lectura
SEVILLA, SPAIN - FEBRUARY 9: Marc Andre ter Stegen of FC Barcelona  during the La Liga Santander  match between Real Betis Sevilla v FC Barcelona at the Estadio Benito Villamarin on February 9, 2020 in Sevilla Spain (Photo by Eric Verhoeven/Soccrates/Getty Images)
Marc-André ter Stegen desactiva una ocasión de gol del Betis saltando de cabeza fuera de su propia área. (Foto Eric Verhoeven/Soccrates/Getty Images)

Los porteros están locos. Es una posición regida por lunáticos y excéntricos, dueños de una zona que les ata en corto y además, les exige un margen de error estrecho, inexistente a poder ser. Nadie espera que un guardameta falle bajo palos a sabiendas que es una posibilidad. Como si fueran ajenos a los diferentes contextos que afrontan, siempre hechos de otra pasta. Y luego está Marc-André ter Stegen, un portero de hielo que abraza el riesgo y permite al Barça de Quique Setién aumentar su techo competitivo en salida de balón.

En las últimas semanas, el cancerbero alemán ha visto cómo sus tareas se han multiplicado hasta convertirse en una pieza fundamental para el nuevo modelo de juego azulgrana. Clave en la iniciación del juego, el Barça se construye sobre los pases de ter Stegen.

En largo, en corto y a media distancia, el teutón actúa como un quarterback para saltarse la presión rival y generar, así, las ventajas suficientes para llegar en las mejores condiciones posibles al último tercio del campo.

Ter Stegen salida de balón
Ter Stegen forma un tridente junto a Piqué y Umtiti para encontrar superioridad en salida de balón y atraer la presión rival.
Ter Stegen salida de balón
Una vez el rival se decide a saltar a ter Stegen, el portero alemán busca descargar en Griezmann para dividir el bloque del Getafe, que ya está arriba.

De este modo, formando un tridente con los centrales, Piqué y Umtiti (vs Getafe) o Lenglet y Umtiti (vs Betis), ter Stegen encuentra una y otra vez al hombre libre como un robot. Sin oportunidad para el fallo, con una precisión quirúrgica y una ejecución fría e impasible. En total, el guardameta realizó 55 pases, 9 de ellos en largo, con un 79% de precisión ante el conjunto azulón. Un dato que supera por mucho al acierto de los centrocampistas del Getafe, ya que Maksimovic tuvo un 64% y Arambarri un 50%.

La misión del germano gira en torno a dar con la tecla que cambiase el rumbo del partido al connectar con Griezmann, Arthur o Messi para sacar el balón limpiamente. En este sentido, ya son dos partidos consecutivos, Betis y Getafe, mostrando un grado de acierto mayor que ante el Athletic Club. De momento, los rivales no saben cómo parar a ter Stegen.

Ter Stegen salida de balón
Ter Stegen ante el Betis ejerciendo como un lanzador para buscar en posiciones más adelantadas a sus compañeros.
Ter Stegen salida de balón
Como el Getafe, el Betis no sabe si ir a presionar al alemán o dejarlo salir de su posición hasta que crezca el riesgo.

El portero siembra en el rival dos dudas enormes si este se atreve a salir a presionar arriba: una es ir a por él mientras el alemán combina con un compañero aprovechando el espacio regalado y otra, es no presionarle mientras lanza a quien le plazca. La solución no parece fácil porque el espacio va mutando de zona, pero seguro que los cuerpos técnicos de los diferentes equipos de la Liga ya estarán planeando la réplica a la novedad táctica de Quique Setién.

Ter Stegen salida de balón
El Getafe libera a ter Stegen que encuentra cerca a un compañero para iniciar la jugada.
Ter Stegen salida de balón
El delantero del conjunto de Bordalás salta a por el alemán, mientras Arthur ya se dispone a recibir la pelota en el centro del campo.
Ter Stegen salida de balón
Después de atraer a los delanteros rivales, ter Stegen conecta con Arthur Melo y supera la primera línea defensiva.

Así mismo, el Barça pudo sobrevivir a la presión compacta, pegajosa y atenta del Getafe y comenzar a batir líneas de presión, alargar el bloque del adversario y acelerar la jugada si lo deseaba. De hecho, esta decisión del técnico cántabro hizo que el Barça redujese su número de pases en campo rival antes de encontrar una vía de ataque, lo cual aumentó la verticalidad de su equipo.

Con Ansu Fati, Leo Messi o Antoine Griezmann encargándose de conducir la fase ofensiva, el club azulgrana podía inyectar velocidad al ataque o bajar las revoluciones del partido al tocar y estabilizarse en una zona más segura como el centro del campo. Sin embargo, el aspecto más importante fue que el Barça dañaba al Getafe donde -casi- ningún equipo lo ha podido hacer: por dentro.

Ter Stegen salida de balón
Arthur Melo siembra dudas en su rival, que no sabe si tapar al lateral o ir a por él en posiciones intermedias.

En definitiva, la nueva herramienta del Barça llamada ter Stegen despista a sus contrincantes, incrementa la calidad de su juego en salida de balón y multiplica las opciones de pase en los primeros metros cuando el rival se dispone a apretar arriba. Si con Ernesto Valverde a los adversarios les salía muy rentable saltar a presionar alto por la deficiente iniciación del juego, ahora no saben cómo frenar la novedad aportada por Quique Setién.

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