No todo es tan malo: las ventajas de pasar las fiestas navideñas en soledad

Mariángela Velásquez
·6 min de lectura
christmas and birthday video call concept
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La Covid-19 es una aguafiestas. Eso es innegable.

Las celebraciones y reuniones familiares en Navidad y Año Nuevo están restringidas en medio mundo, al punto que en algunos países ya decidieron cerrar sus fronteras hasta enero de 2021.

La recomendación general es evitar contagiarnos de Sars-CoV-2 abrazando a los amigos y para lograrlo lo mejor es mantenernos a salvo en casa.

Esa sugerencia sanitaria invita a millones de personas a pasar las fiestas solos.

Según la CEPAL, los hogares unipersonales en Latinoamérica rondan el 10 por ciento de la población, lo que significa que unos 63 millones de latinoamericanos deberán celebrar sin compañía.

Muchos se preguntan cómo podrán soportar un diciembre tan atípico, sin tradiciones, un momento del año en que lo gregario es sinónimo de felicidad.

Los expertos coinciden en que podemos gozar de lo lindo en la intimidad de nuestros hogares, siempre y cuando nos adaptemos a las circunstancias y programemos lo que verdaderamente deseamos hacer con nuestro tiempo libre.

Lo primero es internalizar que estar solos y la soledad no son sinónimos.

La psicóloga Dafne Cataluña explicó que la palabra soledad proviene del latín solus (solo) y dad (cualidad). Y el significado literal es la habilidad de estar sin nadie. Pero pocos la entienden así y muchos la asocian con sentimientos negativos.

Otros autores diferencian la soledad objetiva, que es la ausencia de relaciones sociales, a la soledad subjetiva, que es el sentimiento de sentirse aislado de los otros aunque nos relacionemos socialmente.

Hoy la Covid cambió las reglas del juego social. La distancia física entre los miembros de una familia se ha convertido en una necesidad para prevenir los contagios y los gobiernos se han visto en la necesidad de crear normas para frenar los besos, las caricias, las carcajadas y los cuentos alrededor de la cena navideña.

Si lo tomamos como una elección para resguardar nuestra salud y la de nuestros seres queridos seguramente podremos disfrutar de unas fiestas tranquilas. Pero si alimentamos la idea de que nos quedamos en casa porque no tuvimos más remedio reduciremos las posibilidades de sentirnos bien.

Piensa que este año no tendrás que ir obligado a la aburrida celebración navideña de tu empresa, ni te verás que gastar en obsequios que compras sin tener idea si gustarán, sólo para no llegar con las manos vacías a la casa del amigo. Es una oportunidad de oro para sentirte libre.

Virginia Thomas, profesora de psicología en Middlebury College, en la ciudad estadounidense de Vermont, sugierió a la revista Inverse que podemos tomar la temporada decembrina como una oportunidad para estar con nosotros mismos, para centrarnos en el agradecimiento por estar sanos, para aprovechar de consentirnos y cuidarnos o dedicarnos a hacer algo por los demás.

Aquí comparto algunas sugerencias de Thomas y la experta en salud social Kasley Killiam para que puedas disfrutarlas al máximo.

1. Reconoce cómo te sientes al no poder reunirte con tu familia por la pandemia. Es natural que te sientas frustrado, triste, agobiado. Date la oportunidad de sentirlas.

Pero si sientes que las emociones se vuelven insoportables o te impiden funcionar no dudes en buscar asistencia profesional. Hay recursos remotos disponibles que te pueden ayudar.

2. Reelabora la situación para concentrarte en las oportunidades. Todas tus relaciones sociales serán diferentes hasta que termine la pandemia. Ya no basta con desear que no fuera cierto. Es el momento de preguntarnos cómo podemos adaptarnos para sacar el mejor provecho de esta circunstancia.

La soledad nos puede ayudar a relajarnos y a reducir el estrés de las presiones sociales si la persona siente que ha elegido estar solo, encontró un estudio de Durham University. Recuperar la sensación de independencia, de autonomía, de tener el espacio de pensar y expresarnos sin pensar en el qué dirán puede ser liberador.

Lo difícil es reconocer lo que verdaderamente nos gusta cuando estamos tan acostumbrados a vivir para complacer a los demás. La soledad de estas fiestas puede ser una excelente oportunidad para descubrir lo que nos interesa de verdad. Vale la pena probar algún pasatiempo, sin pensar si lo estás haciendo bien o mal, o si es útil o necesario. Sólo disfruta el momento.

3. Aprovecha esta temporada para profundizar tu relación contigo mismo. Las relaciones sociales sanas están construidas sobre los cimientos que hayas creado dentro de ti. Pasar más tiempo a solas pueden fortalecer esas bases y a la larga tener un impacto positivo en tu contacto con los otros.

Una opción para lograr este objetivo es practicar la auto-compasión. Las investigaciones de la profesora de la Universidad de Texas, Kristin Neff, han encontrado que la "auto-compasión" significa ser amable con nosotros mismos, reconocer nuestra humanidad. Esa aceptación y cuido persona reduce los niveles de ansiedad y mejora el bienestar emocional.

Los confinamientos de la Covid-19 pueden ser disfrutados con creatividad, libertad y un sensación de intimidad, asegura Thomas.

4. Puedes crear una burbuja social con personas muy cercanas, en las que realmente confíes, para formar una unidad familiar temporal. No hablamos de organizar una fiesta de 100 personas que pasarán juntos un fin de semana. Se trata de elegir a dos o tres amigos que cumplan las precauciones sanitarias para que puedes reunirte y tener algún tipo de contacto físico.

La Universidad de Berkeley dijo que el objetivo de estas burbujas no son solo para permitir algún tipo de interacción social a las personas que viven solas durante la pandemia. "También cumplen un importante propósito epidemiológico, como es ayudar a limitar los brotes".

En el estado de California, las burbujas (o pods, como se le dice en inglés) no pueden ser más de 12 personas que vivan en 3 unidades familiares. Cada burbuja debe limitar su contacto con otra burbuja durante al menos 3 semanas.

5. Cultiva y expresa gratitud. Las fiestas decembrinas son el momento ideal para expresar agradecimiento a los que quieres. Manifestar tu aprecio puede ser una manera efectiva de sentirte conectado con el mundo. Puedes escribir una carta tradicional, enviar un dibujo, o mandar un mensaje de voz o de texto por el móvil. Sorprende a ese cajero del supermercado que siempre te ayuda a empacar tus compras con unas palabras sinceras de cariño, o ubica a esa profesora de historia que te hizo recorrer el mundo desde su aula cuando eras adolescente.

Las opciones son ilimitadas si deseas explorarlas.

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