El nuevo mercado negro que trae la pandemia en su segunda ola: resultados falsos de PCR para viajar

Javier Taeño
·4 min de lectura

La expansión del coronavirus por el mundo ha hecho que los viajes al extranjero sean prácticamente una misión imposible. Durante los meses de la primera ola en Europa (marzo, abril, mayo), las fronteras de la mayoría de los estados estuvieron cerradas y solo se permitieron los desplazamientos justificados. La llegada del verano sirvió para un pequeño relajamiento de las restricciones, aunque el empeoramiento del otoño con la segunda ola ha vuelto a llevar a cierres.

España ha sido uno de los últimos en sumarse a la petición de una PCR negativa en las anteriores 72 horas para los extranjeros que quieran acceder al territorio nacional y vengan de un país con una alta incidencia de contagios. Una circunstancia que limitará aún más si cabe la movilidad. Sin embargo, esta solución que busca evitar la importación de casos, se puede encontrar algún problemilla.

Hay un mercado negro de pruebas PCR falsas. (Photo by Adrián Baúlde/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
Hay un mercado negro de pruebas PCR falsas. (Photo by Adrián Baúlde/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Tal y como cuenta USA Today, desde hace algunos meses ha nacido un floreciente mercado negro de resultados de pruebas covid del que se están beneficiando los viajeros para sortear los requisitos de entrada en los países.

Uno de los últimos ejemplos se ha producido en Francia, donde la policía ha arrestado recientemente a siete personas por vender resultados negativos falsos en el aeropuerto parisino Charles de Gaulle, uno de los más importantes del continente.

Según las autoridades, los falsificadores cobraban por cada prueba entre 150 y 300 euros. La investigación se había iniciado tras descubrirse la documentación falsa de un viajero que se dirigía a Etiopía. Si son declarados culpables los sospechosos pueden enfrentarse a cinco años de prisión y unos 420.000 euros de multa.

No ha sido el único caso conocido en el mundo. En Brasil han sido arrestados cuatro turistas por presentar documentación falsa en el archipiélago de Fernando de Noronha. En estas islas se exige una PCR negativa obtenida solo 24 horas antes.

En este caso, los viajeros, que volaron en avión privado, presentaron unos test negativos que se habían hecho en las 72 horas previas a la llegada. Después de que las autoridades las rechazaran, presentaron otros test que tenían una fecha diferente y que ya entraban dentro de los requisitos, lo que levantó las alarmas. Finalmente una llamada al laboratorio confirmó la falsificación y los sujetos acabaron entre rejas.

Realización de una PCR en el aeropuerto de Frankfurt. (Photo by Thomas Lohnes/Getty Images)
Realización de una PCR en el aeropuerto de Frankfurt. (Photo by Thomas Lohnes/Getty Images)

En Reino Unido un hombre confirmó en un periódico local, The Lancashire Telegraph, que cambió su nombre y fecha de nacimiento en la prueba electrónica que se había hecho un amigo, ya que necesitaba un test negativo en los cuatro días anteriores. La falsificación coló y esta persona pudo viajar a Pakistán.

Este goteo de informaciones muestra que esta práctica está muy extendida y que las autoridades no están siendo capaces de detectar la gran mayoría de las pruebas fraudulentas, por lo que seguro que se convierte en una prioridad los próximos meses.

¿Por qué ocurre?

La gran pregunta que hay que hacerse es por qué alguien iba a preferir falsificar una prueba en lugar de hacérsela. Una de las primeras cosas en las que se piensa es que ese viajero tiene algo que ocultar. Quizás tenga síntomas o sospechas de estar contagiado y por eso prefiere no someterse a un test que, de resultar positivo, podría dejarle en tierra.

Otro de los motivos, tal y como contó el hombre del periódico, es que en ese momento necesitaba viajar imperiosamente y en el país solo se hacían pruebas PCR a trabajadores esenciales o personas que tuvieran síntomas, por lo que recurrió al engaño para sortear el trámite.

De todas formas hay maneras de frenar este tipo de prácticas cuestionables. Un ejemplo es el de Hawái, en Estados Unidos, que obliga a los viajeros a registrarse online y después subir a la web los resultados negativos de las pruebas realizadas por un laboratorio y hechas 72 horas antes del viaje, no permitiendo la entrega del documento impreso. Los turistas que lleguen sin prueba o que no se hagan el test al llegar deberán someterse a una cuarentena obligatoria de 14 días.

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