¿A qué se refiere la concejala de Podemos de Alicante cuando denuncia micromachismo en uso del aire acondicionado?

M. J. Arias
·5 min de lectura

En el Ayuntamiento de Alicante los funcionarios del mismo estaban llamados a participar en un pleno este jueves que se alargó durante nueve horas y en el que trataron temas como la aprobación de la deuda con los bancos a cuenta del superávit, como informa Onda Cero. Sin embargo, lo que ha trascendido a nivel nacional no es tanto qué se discutió y aprobó en dicho pleno, sino el rifirrafe dialéctico que mantuvieron el alcalde y una edil de Podemos a cuenta del aire acondicionado y el micromachismo asociado a su uso según la concejala de la formación morada.

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Todo comenzó en el turno de palabra de Vanesa Romero. Antes de iniciar su intervención en el marco del punto del día dedicado al Plan de Igualdad del Consistorio, la edil señaló que “quería hacer un pequeño apunte: no sé por allí, pero aquí también estamos congeladas de frío” y que eso es un “micromachismo”.

Desde la tribuna, Luis José Barcala, del Partido Popular, puso cara de asombro preguntando si se trababa de una broma. A lo que ella respondió que no instando a su interlocutor y a todo aquel que quisiera comprobar el por qué el uso del aire acondicionado esta asociado al machismo a buscarlo en Internet. “No, si en Internet se encuentra de todo, ese es el problema, lo cual no significa que todo lo que esté en Internet esté justificado. Y si es una broma pues diga que es una broma y nos reímos todos. Si lo está diciendo en serio, pues a lo mejor tendré que reprender duramente a los conserjes por no sé qué microchamismo”, ha respondido el alcalde.

Sin entender a qué se refería Romero con sus palabras, ha continuado instándola a dejar a un lado “tanto discurso extraño y raro y parafernalias raritas para terminar diciendo cosas que de verdad que yo creo que salvo usted no entiende nadie, pero, bueno, en fin, céntrese por favor en el tema”.

De nuevo en su turno de palabra, la concejala de Podemos ha querido aclarar que en ningún momento quería culpar al personal del Ayuntamiento, sino que con su comentario aludía a que ese ‘mircomachismo' al que se refería es algo interiorizado desde hace mucho. “El estándar de los 24º o 27º grados de confort fue establecido en los años sesenta y se tomó como referencia a un varón de edad media alrededor de los 40 años y 70 kilos de peso, por eso es por lo que comentaba esto. El de las mujeres suele ser tres grados por encima. Tal vez sea momento de actualizarlo, pero no solo aquí. Lo digo en general”, ha explicado.

En su contrarréplica, Barcala ha reconocido que hoy en día ese criterio para establecer la temperatura del aire puede haber quedado obsoleto porque, entre otras razones, han pasado décadas y tanto hombres como mujeres y su forma de vestir –incluso los tejidos– han cambiado. Según ha explicado su problema no es con el hecho en sí o la temperatura, sino con la terminología y llamar a eso micromachismo. Para cerrar el debate, ha tirado de ironía. “Ante el terror de ser micromachista, pues quito el aire acondicionado y sudamos en igualdad”, ha sentenciado.

La parte de esta conversación que se ha viralizado es solo la del comienzo, no así la explicación de Romero a su comentario, que puede escucharse al completo en el vídeo subido por esdiario.com a su canal en Youtube. Que la parte más compartida haya sido solo hasta la sugerencia de buscarlo en Internet ha hecho que muchos internautas no hayan entendido, como el alcalde al principio, a cuenta de que venía el uso del término ‘micromachismo’.

Pero si se sigue el consejo de la edil morada y se busca en la Red, se pueden encontrar varios resultados que aclaran a que se estaba refiriendo. En mayo de 2019, por ejemplo, un artículo de BBC Mundo se hacía eco de este estándar de confort establecido en los sesenta y cómo puede afectar a la productividad de las mujeres según un estudio realizado entonces por la Universidad del Sur de California y el Centro de Ciencias Sociales de Berlín WZB.

La conclusión a la que llegaron los investigadores fue a que la batalla de géneros por el control del termostato va más allá de la comodidad corporal ya que, según sus resultados, las mujeres respondieron mejor a tareas matemáticas y verbales con la temperatura más alta y los hombres, al bajar unos grados.

La discusión por la temperatura a la que se pone el aire acondicionado es un clásico de las oficinas, pero la del pleno de Alicante no es la primera vez que llega a la política. Hace un par de años, en 2018, Cynthia Nixon, actriz y entonces candidata a gobernadora de Nueva York, protestó porque su rival, Andrew Cuomo, quería debatir en un espacio demasiado frío para ella.

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