Miguel Herrera, el insoportable técnico odiado hasta por el América, su pareja ideal

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Con América, Miguel Herrera consiguió disputar siete finales y ganó solo cuatro (Foto de: Mauricio Salas/Jam Media/Getty Images)
Con América, Miguel Herrera consiguió disputar siete finales y ganó solo cuatro (Foto de: Mauricio Salas/Jam Media/Getty Images)

Miguel “Piojo” Herrera es recordado por la afición azulcrema. Algunos lo tienen presente con gratitud por darle alegrías al América. Otros tienen un agridulce recuerdo del que hoy es estratega de los Tigres por las bochornosas acciones que llegó a presentar mientras estaba al mando de las Águilas y porque sus últimos días como técnico crema se volvieron momentos de mucha tensión.

La plataforma de streaming de Netflix recién estrenó “América vs América”, miniserie donde se muestran las entrañas del equipo desde sus inicios y, como parte de su historia, no se podía dejar de lado la huella que Miguel dejó en el América. Claro está que se destacan sus mejores y peores momentos. Desde sus momentos álgidos hasta la cumbre que lo llevó a su despido y que hoy lo tiene totalmente ajeno al americanismo.

Miguel Herrera celebra el título del Clausura 2013 contra Cruz Azul (Foto de: ALFREDO ESTRELLA/AFP/Getty Images)
Miguel Herrera celebra el título del Clausura 2013 contra Cruz Azul (Foto de: ALFREDO ESTRELLA/AFP/Getty Images)

América y el Piojo crearon una simbiosis durante varios años. El equipo de Coapa le debe a Herrera que lo ayudó a elevar el vuelo en el 2013 después de desastrosas campañas y ocho años sin ningún título. Y Miguel, por otro lado, obtuvo mayor reconocimiento nacional después de su primera etapa como azulcrema, al grado de dirigir a la Selección Mexicana.

Las Águilas, pertenecientes a una empresa pionera en las telenovelas, le dio un papel protagónico a Miguel, que tuvo un primer acto principal cuando llegó a dirigir al América para el Apertura 2012. Antes de su llegada al Nido, el principal motivo por el que se hablaba de Miguel Herrera era porque se había peleado con alguien o porque se había quejado del arbitraje, para variar. Sin embargo, una vez que el Piojo asumió el mando de Coapa, entendió la mística del equipo y conectó con varios sectores de la afición.

Dentro de sus dos etapas al mando del banquillo azulcrema, Miguel Herrera consiguió coronarse dos veces en la Liga (Clausura 2013 y Apertura 2018), una vez en la Copa MX (2019) y una vez más en el Campeón de Campeones (2019). Para inicios del 2020, el Piojo ya se había convertido en uno de los estrategas más ganadores en la historia del club.

Al americanismo lo enamoró rápidamente no solo por la cantidad de resultados positivos que iba consiguiendo, sino también por el carisma que intentaba derrochar. Es uno de los técnicos más mediáticos, explosivos y que no se esconde a las críticas o cuando de broncas en el banquillo se trata. Incluso, fue capaz de vestir con la playera del equipo al antiamericanista número uno.

Todo eso encajó a la perfección en un equipo que cuenta con una afición exigente hasta la médula y que no acepta las tibiezas. En ambas etapas, Herrera se convirtió en un ídolo del equipo, incluso por encima de los futbolistas por sus eufóricos festejos, por la forma en que se expresaba, por sus presunciones, su altanería, su bravuconería y hasta por declaraciones como “Van a tener que hacer un interescuadras (en la Liga MX) porque ¿contra quién vamos a jugar si ganamos todo?”. Por tales acciones, varios analistas calificaron al Piojo como “el técnico ideal del América”.

Cuando Miguel regresó para su segunda etapa, en 2018, el americanismo se sintió seguro y sabía que había garantías para encontrar la estabilidad que no existía desde el 2014 que habían ganado su último título de Liga MX con Antonio Mohamed. En ese momento hasta diciembre del 2019 todo parecía ir en armonía dentro de Coapa, pero las cosas dieron un giro inesperado después de que disputaran y perdieran la final del Apertura 2019, a manos de los Rayados de Monterrey.

Desde ese momento, las cosas parecieron salirse de control: América no podía alzar el vuelo, llegaron refuerzos de poca jerarquía, en la Liguilla del Apertura 2020 cayeron a manos de Guadalajara y Miguel Herrera daba una imagen contraria a la que había presentado antes. Y las cosas no mejoraron, el declive llevó a todo el equipo a un punto de no retorno. En diciembre del 2020, América disputó las semifinales de la Liga de Campeones de la Concacaf frente a Los Angeles FC; durante el medio tiempo, Miguel se encaró con un miembro del cuerpo técnico rival y llegaron hasta los manotazos. Para la segunda mitad de ese encuentro, Herrera salió expulsado y el conato terminó por costarle el trabajo. América cayó en esa semifinal y pusieron punto final a un desastroso año. Después de todo lo ocurrido, el andar de Miguel en Coapa fue insostenible.

Lo que Herrera consiguió en el pasado no le sirvió para mantenerse, la conexión en todos lados se había partido, principalmente con la afición. El que se convirtió en el técnico con más victorias del América se fue por la parte trasera.

En la actualidad, la afición azulcrema se divide entre los que le guardan cierto aprecio, a los que les da igual y otros más que no lo soportan ni como rival, prueba de ello fue que en la primera ocasión que Miguel regresó al Estadio Azteca, lo hizo ya como estratega de Tigres y gran sector de la afición local lo abucheó. Pero algo es cierto, el americanismo nunca olvidará al Piojo Herrera.

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