Desentrañando el misterio de las estrellas que desaparecen y aparecen

El proyecto VASCO busca fuentes de luz que han desaparecido (o aparecido repentinamente) en el cielo nocturno durante las últimas décadas | Villarroel, Beatriz, et al
El proyecto VASCO busca fuentes de luz que han desaparecido (o aparecido repentinamente) en el cielo nocturno durante las últimas décadas | Villarroel, Beatriz, et al

En la antigüedad, numerosos autores clásicos pensaban que la esfera celeste, como representación de la perfección divina, era inmutable. Los siglos de observación y conocimiento desecharon esa idea y hoy sabemos que el Universo está en continuo cambio y que no hay nada que dure para siempre… ni siquiera las estrellas.

El Universo es un permanente ir y venir de luces, una caótica danza cósmica donde las galaxias y estrellas nacen, crecen, bailan durante un tiempo y finalmente mueren. La investigadora del Instituto Astrofísico de Canarias, Beatriz Villarroel, conoce bien estos procesos gracias a sus trabajos en el proyecto “Desaparición y aparición de fuentes durante un siglo de observaciones” (VASCO Project) cuyos resultados más recientes se acaban de publicar estos últimos días en el Astronomical Journal.

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En 2016, Villarroel y su equipo del IAC utilizaron catálogos de estrellas que se remontan a la década de 1950, comparándolas con conjuntos de datos más recientes y descubrieron que una gran cantidad de fuentes de luz se habían desvanecido. La desaparición de la gran mayoría de estas estrellas, cientos de miles de ellas, se puede explicar por causas físicas conocidas, pero un pequeño porcentaje de estas apariciones y desapariciones resulta un interesante misterio para los astrónomos. Tal y como la propia astrofísica explica en Science Alert: “Encontrar una estrella desaparecida, ¡o una estrella que aparece de la nada! es un descubrimiento precioso e incluye un reto a la astrofísica más allá de lo que hoy conocemos”

Muchas de estas desapariciones se pueden explicar con la física solar que disponemos, pero un pequeño porcentaje de las ausencias representan un desafío | Villarroel, Beatriz, et al
Muchas de estas desapariciones se pueden explicar con la física solar que disponemos, pero un pequeño porcentaje de las ausencias representan un desafío | Villarroel, Beatriz, et al

Tras el trabajo de 2016, el nuevo artículo ha incluido nuevas bases de datos y, sobre todo, ha realizado una intensa labor de cribado hasta llegar a unas cien fuentes de luz que han aparecido o desaparecido sin explicación en las últimas décadas. El reciente estudio incluye la comparación de 600 millones de objetos pertenecientes al Catálogo del Observatorio Naval de EEUU, frente a la más reciente colección creada por el sistema Pan-STARR de la Universidad de Hawai. El catálogo naval USNO abarca más de cinco décadas de estudio del cielo, recopilando objetos de hasta una magnitud visual de 21, mientras que los datos Pan-STARR incluyen objetos ligeramente más tenues, hasta una magnitud de aproximadamente 23.

Esta comparación entre datos de diferentes épocas reveló más de 150.000 candidatas a “estrellas desaparecidas”, un número que posteriormente se redujo a unas 24.000, descartando estrellas que simplemente se habían movido más de lo esperado.

El proceso de descarte continuó y esta lista se redujo en unos 18.000 candidatos que, tras un análisis visual, se trataban de defectos o artefactos. Finalmente, el equipo eliminó las imágenes en las que la estrella que faltaba podría estar en el borde del campo, reduciendo así el riesgo de falsos positivos. En resumen, el nuevo estudio presenta unos 100 objetos que simplemente han desaparecido, sombras inexplicables que ahora están donde antes brillaba una estrella.

Las explicaciones a estas desapariciones son amplias e incluyen soluciones de todo tipo. Una posibilidad es que algunos de estos objetos emitieron mucha luz en algún momento de su vida, se detectaron y desde entonces se han atenuado hasta magnitudes que ahora es difícil detectar. También podrían ser estrellas que se han desplazado en estas décadas y ahora están tan lejos que no podemos detectarlas. Otra posibilidad es que nunca existieron y que fueron errores de detección desde el primer momento… pero también existen posibilidades interesantes, comportamientos que aún no conocemos de las estrellas y que son las que más fascinación e interés arrastran.

Durante los próximos años, el objetivo del proyecto VASCO será seguir y analizar la evolución de esos cien puntos de luz desaparecidos, para descartar o ampliar con nuevas posibilidades… algunas incluso sorprendentes para la física solar que conocemos.

Referencias científicas y más información:

Villarroel, Beatriz, et al. «The Vanishing and Appearing Sources during a Century of Observations Project. I. USNO Objects Missing in Modern Sky Surveys and Follow-up Observations of a “Missing Star”». The Astronomical Journal, vol. 159, DOI:10.3847/1538-3881/ab570f.

Stockholm University “Short-lived light sources discovered in the sky” Eureka Alert

Mike Mcrae “Researchers Have Identified 100 Mysteriously Disappeared Stars in The Night Sky” Science Alert

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