Misteriosas muertes plantean la pregunta de si el coronavirus azotó a California mucho antes de lo que se creía

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La narrativa conocida, y con la que se ha explicado la pandemia de EEUU y reaccionado ante ella en Estados Unidos, es que en líneas generales el Covid-19 se originó en China y arribó a Estados Unidos, con el primer caso registrado a finales de enero de 2020 en el estado de Washington. En paralelo, el coronavirus llegó a Europa y desde allí a la costa este estadounidense, con el primer caso confirmado en Nueva York el 1 de marzo.

Pero, de acuerdo al relato del periódico Los Angeles Times, una serie de muertes en California sugiere que el coronavirus podría haber estado circulando en ese estado antes de lo que se suponía.

Un Investigador analiza sangre proveniente de pacientes con coronavirus. (AP Photo/Kirsty Wigglesworth, pool)
Un Investigador analiza sangre proveniente de pacientes con coronavirus. (AP Photo/Kirsty Wigglesworth, pool)
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Por ejemplo, Jeremiah DeLap falleció el 7 de enero de 2020, de modo un tanto súbito, a causa de una severa afección pulmonar en el Condado Orange.

Ese fallecimiento sucedió cuatro días antes de que China anunciara su primera muerte por Covid-19, y un mes antes del primer fallecimiento registrado por esa enfermedad en Estados Unidos, el 6 de febrero, que situó la primera muerte por coronavirus varias semanas antes de lo que previamente se suponía.

Justamente luego de que se confirmó que el fallecimiento del 6 de febrero fue por coronavirus, el gobernador de California ordenó revisar muertes anteriores, con elementos que hagan suponer que podrían haber sido causadas por el Covud-19, para dilucidar si esa enfermedad circulaba en California antes de lo que hasta ahora se sabe, de acuerdo a la radiodifusora KQED.

Si la muerte de DeLap, de 39 años, se debió, en realidad, al nuevo coronavirus, eso rescribiría la historia de la pandemia de Covid-19, pues revelaría que el patógeno habría estado circulando en Estados Unidos mucho antes de lo que se suponía.

Para confirmarlo es necesario analizar muestras de tejido de DeLap que se han preservado. Su caso, y el de otros 40 fallecimientos que autoridades sanitarias de California creen que podrían haberse tratado de Covid-19, podrían ser revisados por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para dilucidar si en efecto se trató de casos de  coronavirus que anteceden a la cronología actualmente conocida.

Por ejemplo, en el Condado Kern, en el área central de California, se dieron dos muertes, una de ellas el 21 de diciembre de 2019, provocadas por una enfermedad respiratoria que podría ser Covid-19.

En Los Ángeles, un hombre que fue hallado muerto en una parada de autobús a finales de enero fue clasificado como una víctima de complicaciones del abuso de alcohol, pero no presentaba signos recientes de tal cosa. Por ello, sus familiares han pedido que se haga una prueba de detección del coronavirus a su familiar fallecido, algo que aún no ha sucedido.

Y en el Condado Shasta, al norte de California, la muerte de dos niños, al parecer en enero de 2020, y casos de otros menores enfermos con síntomas respiratorios peculiares también suscitaron preguntas punzantes. Y también lo han hecho casos de menores con síntomas similares a los de la llamada enfermedad de Kawasaki, un mal inflamatorio severo que se ha registrado en meses recientes en menores de edad con posibles conexiones con el Covid-19.

Pero como no fue sino hasta meses después, hacia mediados de marzo, que en California se comenzaron a aplicar pruebas de Covid-19 a los fallecidos, las muertes que hoy se cree son sospechosas de estar vinculadas por coronavirus y que sucedieron temprano en 2020 o incluso a fines de 2019 simplemente no fueron en su momento investigadas en relación a la pandemia.

Una señal sobre el riesgo de contaminación biológica en un laboratorio estadounidense en el que se analizan muestras para identificar presencia de coronavirus (Reuters/Brendan McDermid)
Una señal sobre el riesgo de contaminación biológica en un laboratorio estadounidense en el que se analizan muestras para identificar presencia de coronavirus (Reuters/Brendan McDermid)

Esas 40 muertes fueron en su momento atribuidas a problemas respiratorios u otras complicaciones, y por ello clarificar el patógeno o enfermedad que las provocó resulta de gran relevancia para entender mejor como se desarrolló la epidemia en Estados Unidos.

Solo a través del CDC es posible, de acuerdo al LA Times, realizar las pruebas a muestras de tejido de esas personas fallecidas para dilucidar si ellas estuvieron en realidad contagiadas de coronavirus.  Pero el paso en que esa instancia autoriza o realiza pruebas al respecto es lenta, con muestras de solo dos casos ya entregadas por las autoridades de salud de California al CDC y 40 más en espera.

Las restricciones del CDC que crean ese cuello de botella, indica el LA Times, no existían antes de que se registrara la  pandemia de Covid-19, lo que ha intrigado a patólogos forenses y otros especialistas que rutinariamente enviaban muestras al CDC para esclarecer fallecimientos de los que no tenían una explicación con los medios a su alcance.

En ese contexto, autoridades del estado de California han estado investigando casos de fallecimientos sucedidos a finales de 2019 y principios de 2020, incluidos los de menores, para verificar si se trataron de casos tempranos de Covid-19, algo que con  todo aún es una hipótesis y que requiere el aval y participación del CDC para realizar los exámenes que puedan dilucidarlo. Y dado las restricciones del CDC al respecto, esa tarea se ha demorado. Así, hasta que comiencen a practicarse esos exámenes y se revelen sus resultados, todo continúa en la incertidumbre.

Las suspicacias han crecido con ciertas situaciones extrañas, por ejemplo, el hecho de que el patólogo de un condado en California al parecer halló que el refrigerador donde se guardan muestras de fallecidos a ser enviadas al CDC, entre ella las de personas que murieron antes del 11 de marzo, había sido revuelto.

En todo caso, a la espera del dato científico, no habría todavía pruebas que mostraran que el Covid-19 circuló en Estados Unidos antes de lo que hasta ahora se cree, si bien algunos consideran que bien podría haber estado presente en el país, por ejemplo en el área de San Francisco, desde diciembre de 2019, antes incluso de que China reconociera la existencia del virus, de acuerdo a la televisora ABC News.

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