Neymar y Di María no son suficiente

Miguel A. Sánchez
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El París Saint-Germain y el Manchester City se han medido esta noche en la ida de las semifinales de la Champions League. El duelo de los jeques, como ha sido tildado tras el desastre de la Superliga. Uno de los mejores partidos que podemos ver en la actualidad, las estrellas parisinas contra el grupo citizen. Ganaron los de Guardiola. Pese al partidazo de Neymar y Ángel Di María, los galos terminaron perdiendo por dos goles a uno.

El resumen del partido se define con un clásico: una parte para cada uno. La primera parte fue del PSG. Neymar estuvo a su aire, apareció por todo el estadio, desbordó, generó peligro y dejó jugadas y regates para el recuerdo, para ver una y otra vez en vídeos de highlights. El gol llegó en un córner. Di María, que estuvo muy inspirado, puso el balón desde el lado derecho y Marquinhos remató solo en el primer palo. El conjunto de Pochettino no tuvo rival e incluso le quitó la posesión al Manchester City.

Di María asistió a Marquinhos en el gol | ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/Getty Images
Di María asistió a Marquinhos en el gol | ANNE-CHRISTINE POUJOULAT/Getty Images

La segunda parte fue de los blue sky. Pep Guardiola cambió la táctica y el Manchester City, poco a poco, se hizo con el control del balón. La posesión se tradujo en dominio y el dominio en goles. El primer tanto llegó con un centro de De Bruyne al que Keylor Navas no supo reaccionar y que terminó dentro de la portería. El segundo, un golpeo de falta de Mahrez que llegó a portería porque Paredes abrió la barrera. En esta segunda mitad, Neymar, tocado, apenas apareció. El brasileño se dio un golpe en el codo al filo del descanso y salió vendado a disputar los últimos 45 minutos. Desapercibido. Di María fue el único activo en ataque, por eso es incomprensible que Pochettino le sustituyera tras la clara expulsión de Gueye.

Y no, no me he olvidado de Kylian Mbappé. El francés es una estrella y resolvió las anteriores eliminatorias. No fue así hoy. Estuvo desaparecido. Alguna arrancada, pero poco más. No disparó y no fue vertical. París le echó de menos.